TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

ANTES se decía de estos partidos que eran de poder a poder. Aunque este fue de poder perder a no poder ganar. Lentamente, al Cádiz se le va escapando el ascenso directo, como ocurrió la pasada temporada, cuando tenía posibilidades objetivas de conseguirlo. El partido se complicó pronto, en una jugada absurda, plagada de errores, pero se pudo enmendar después de que Aketxe marcara un golazo de falta, con casi 70 minutos por delante. El Cádiz dispuso de más ocasiones. Sin embargo, es un equipo que tiene carencias, y depende demasiado del acierto de Machís, que ayer no encontró posiciones de remate. La falta de un ariete que marque goles volvió a ser un lastre para el equipo.
ESTE fin de semana ha sido un pelotazo para el turismo y el comercio en Cádiz. Bastaba con pasear en la mañana de ayer por las calles del centro para comprobarlo. Los moteros han venido en el fin de semana, aunque su presencia en la capital gaditana es minoritaria, si se compara con los que se quedan en Jerez y El Puerto de Santa María. Sin embargo, la llegada de dos grandes cruceros, el Aida Stella y el MSC Preziosa, volvió a demostrar que es imprescindible consolidar y aumentar en lo posible el mercado del crucerismo. Un gran filón comercial, aunque sea turismo de paso, que no se nota en los hoteles, pero sí en todo lo demás.
LA apertura de hoteles en el centro de Sevilla tiene partidarios y detractores. Aunque se muden vecinos a la periferia y entren más turistas en el casco antiguo, también es cierto que gracias a los hoteles se salvan edificios en peligro. Un reciente ejemplo es el hotel Casa de Indias, abierto en febrero, en la Encarnación. Está gestionado por la empresa hotelera Intur, de la familia Gimeno, de origen castellonense, que apostó por otros hoteles en edificios históricos, como el Palacio de San Martín en el centro de Madrid. La obra que han realizado en su hotel boutique de Sevilla, con 61 habitaciones, ha devuelto la vida a un edificio que llegó a ser okupado durante un tiempo. Lo mismo que va a ocurrir con la antigua Vilima, que era otro edificio fantasma.
EL pasado domingo, al ver los resultados, ya empezaron las presiones de las fuerzas vivas para que el PSOE pacte con Ciudadanos. En el homenaje a Pedro Sánchez, la militancia gritaba entusiasmada: “¡Con Rivera no!”. Sonó a lo mismo de la sentencia de Pilato. Aunque sea lo peor, mejor suelta a Barrabás o a Frankenstein. A Pedro se le escapó una sonrisilla, pues sabe que hará lo que le interese. Aunque muchos no lo creían, va a seguir cuatro años como presidente del Gobierno, gracias a que supo aprovechar el miedo a Vox y los errores de Pablo Casado. Los resultados son una bendición para Sánchez, que puede jugar con varias barajas para sumar mayorías. Pero Rivera no va a pactar, faltaría más.
UNO de los motivos por lo que Teófila Martínez estuvo durante 20 años como alcaldesa de Cádiz es porque cumplía sus promesas. Mejores o peores, pero no las olvidaba. Planteó e impulsó algunos proyectos de ciudad ambiciosos, como el soterramiento del tren y la reurbanización de Extramuros, o el segundo puente, o el Bicentenario. Por ello, ganó cinco elecciones municipales y fue la más votada en la sexta (ya sin mayoría absoluta); aunque también fue muy criticada. Normal en una ciudad donde muchos se complacen en no hacer nada, ni proponer alternativas, ni cumplir lo que prometen. De Teófila decían algunos que es aparejadora y se le nota. Mujer con casco, a pie de obra, más que de salones o despachos.