PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

LA polémica surgida con la retransmisión de la cantera en Canal Sur es peligrosa para el futuro del COAC. Las exigencias para imponer la presencia de juveniles son excesivas. Perjudicaron al informativo nocturno, que debe ser el espacio estrella de una televisión pública. A cambio de imponer actuaciones en vivo que no interesan a muchos andaluces. Al descontento que provocaron entre el personal de la RTVA se añaden los datos de la audiencia, que en cuartos de final es floja e insatisfactoria. Seamos serios: en el resto de Andalucía, a donde llega la televisión regional, sólo atraen las agrupaciones punteras. Es decir, la final, y si acaso las semifinales.
LA Medalla de Andalucía de Antonio Martín pasará a la historia. Se le ha concedido incluso antes de proclamar oficialmente los premios del 28 de febrero. Se le ha concedido porque la han pedido instituciones, colectivos, cantantes, famosos, carnavaleros, personas de todo tipo (entre los que me incluyo), en plan de aclamación popular, con más de 4.000 firmas. Esto ha sido como un clamor que se ha gestado de abajo arriba, desde la base del pueblo viñero a las autoridades del palacio de San Telmo. Algunos dirán que ha sido un ejemplo de participación, pero también ha sido un por co…razones. Es decir, que se la tenían que conceder, y punto.
EL caso del presunto bonzo, que intentó provocar un incendio y después quemarse en el convento de las Siervas de Jesús, en la calle San Vicente, es curioso. Ha trascendido ahora, aunque ocurrió el 12 de febrero; es decir, dos días después del acto de gamberrismo contra el patrimonio en la iglesia de San Martín. Por supuesto que no tiene nada que ver, es una casualidad. El individuo parece un pirado, más que un pirómano, aunque quedó en libertad tras declarar. Mientras que la pintada incendiaria anarcofeminista fue obra de una chica joven, que se fotografió junto a su hermana y lo subieron a Instagram. Después se asustaron, al ver la repercusión, y acudieron a la Policía junto a su madre. Fue alabada la habilidad de la Policía para descubrirlas, aunque se descubrieron ellas mismas.
ERA un secreto a voces que Teófila Martínez iba a ser nombrada para un nuevo cargo público. Sonó como consejera de la Junta, pero al final han optado por un puesto que le viene como anillo al dedo para su perfil: presidenta de la Autoridad Portuaria de Cádiz y su Bahía. Los responsables de los puertos andaluces dependen de la Junta. Suelen ser cargos reservados para políticos veteranos. Unos han salido mejores que otros. En Cádiz, la labor de José Luis Blanco ha sido bien valorada, aunque algunos proyectos no ha podido culminarlos. Había expectación por ver a quién nombraban el PP y Ciudadanos. Al alcalde de Cádiz le ha tocado el coco del sorteo: Teófila Martínez.
LA gente se lo ha tomado a guasa, y yo también, pero es un asunto muy serio. La coincidencia de la campaña electoral con la Semana Santa abre un escenario insólito. En Sevilla sabemos que esos días son sagrados y merecen respeto. Por supuesto que hay personas a las que no les interesan las cofradías ni sus procesiones. Parte de ellos se van, incluso lejos, como aconsejó cierta señora. Adiós, adiós... El Viernes de Dolores (el día que comienza la campaña) podrán ver cientos de coches entrando en Sevilla, pero también saliendo. Se supone que la mayoría de quienes se quedan es para disfrutar de la Semana Santa (el arte de la penitencia, los gozos de la Pasión), o al menos para no incordiar.