ALGUNOS lectores me han pedido que vuelva a escribir un artículo del Cádiz CF en esta sección. Yo me he resistido, porque hay asuntos más serios, aunque para Cádiz y…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

A efectos electorales, Vox funciona como Podemos. Hace en la derecha lo mismo que el partido de Pablo Iglesias hizo en la izquierda. Aglutina votos periféricos del sistema, de los indignados (que los hay de izquierda, pero también de derecha) y se basa en el populismo, con propuestas irrealizables, con ambigüedades (unos buscan al franquismo sociológico, los otros buscan al comunismo sociológico) pero disimulan, porque quieren ampliar su base social. No les cabe el Estado, ni la Autonomía, ni el Ayuntamiento, ni nada en la cabeza. A Podemos se le ha notado en cuanto ha gobernado en algunos municipios. A Vox se le notó cuando llegó al Parlamento de Andalucía y quería prohibir competencias blindadas en el Estatuto.
EN la interesante exposición del Centenario de la marcha Amarguras llamó la atención, una vez más, el manto que perdieron en la cofradía de San Juan de la Palma. Ese manto, obra de Rodríguez Ojeda, lo luce actualmente la Virgen del Desconsuelo, de la cofradía de los Judíos de San Mateo, de Jerez de la Frontera. Ese manto vuelve de Jerez a Sevilla de vez en cuando, para ser expuesto y que los cofrades sevillanos se persignen cuando lo vean. Ese manto (y otras obras de arte) había venido en 1983 cuando Luis Becerra organizaba en el entonces edificio de Caja San Fernando, en la plaza de San Francisco, sus recordadas exposiciones de Cuaresma. Fue un pelotazo, un modelo a seguir. Y dejó en evidencia las barbaridades cometidas en la Semana Santa del ayer.
LAS listas de los partidos para las elecciones generales han sido polémicas en la provincia de Cádiz. Tampoco hay que escandalizarse porque siempre ha sido así. Si acaso la novedad es que podrían entrar cinco partidos en el reparto (no es seguro, porque en estas elecciones hay menos escaños en disputa que en las andaluzas), por lo cual las primeras plazas estaban más cotizadas. Por otra parte, los sueldos de diputados del Congreso y de los senadores son los mejores, si exceptuamos los del Parlamento Europeo, que son los más rumbosos y te permiten viajar en plan Erasmus de la política. Ese detalle también se ha notado bastante.
ES impopular y molesto reconocerlo, pero la coincidencia de la campaña electoral con la Semana Santa le añade un riesgo innecesario. Se ha enfocado este asunto desde un punto de vista estrictamente político. A Pedro Sánchez le convenía que no coincidieran las elecciones generales con las europeas y municipales de mayo. A los barones socialistas y a los alcaldes como Juan Espadas tampoco les interesaba que el debate del procés y de otros temas nacionales apartara la visión de la problemática local. Sin embargo, a Sevilla, donde la Semana Santa es un acontecimiento que transforma la ciudad, la coincidencia le resulta nefasta. Por mucho que algunos partidos, como el PP, digan que no harán campaña esos días, es una realidad que está ahí.
LA buena gente ya no se acuerda, pero hubo un tiempo en que los partidos querían suprimir las diputaciones provinciales para ahorrar sueldos de la administración. Fue una insensatez de corto recorrido, fomentada por los partidos de la nueva política, que todavía no tenían diputados provinciales. A día de hoy, las diputaciones gozan de buena salud. Entre sus miembros y miembras está el alcalde de Cádiz, José María González, que cobra un sueldo allí en vez del Ayuntamiento. Esto lo cito como anécdota. Así como se supone que los ayuntamientos viven en la austeridad, en las diputaciones han creado un club del gourmet y no pasan penurias.