ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

LA Liga ha comenzado, pero el equipo del Gobierno no da pie con bola, mientras el presidente Sánchez se ha ido de bolos por Iberoamérica. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, se ha echado las culpas a sí misma, como los entrenadores que quitan presión a los suyos, y dijo: “Me han marcado un gol por la escuadra”. Sí, Magdalena, un golazo. Pero ha sido en propia puerta. Es como si Sergio Ramos se lanza en plancha para despejar un córner y se lo cuela por la escuadra a De Gea. ¿Qué diría Luis Enrique? Por menos de eso no ha convocado a Jordi Alba. Pero el PSOE puede marcar todos los goles en propia meta que quieran, pues tienen una afición poco exigente y resignada.
SE supone que el Cádiz defiende bien, y es intenso en los marcajes, pero tiene un problema grave en los minutos de prolongación. No saben jugarlos. Les sucedió en el último partido de la temporada pasada ante el Tenerife, cuando se quedaron sin disputar el ascenso. Estuvo a punto de ocurrir en el primer partido ante el Almería, al que regalaron el balón y un córner en el último minuto. Y les pasó ayer con un gol absurdo, cuando Álex desvió a la red un balón que iba a las manos del portero Cifuentes, tras un disparo de Tejera, futbolista que debió ser expulsado varios minutos antes. El propio Álex había marcado de penalti, desatascando un partido peleado.
POR fin en Bruselas se han interesado por los problemas auténticos de los ciudadanos. Juncker, en nombre de la Comisión Europea, confirmó ayer que no tendremos horario de verano y de invierno. El Parlamento Europeo debe pronunciarse, después de los resultados de una macroencuesta online como está mandado (no como la de las barbacoas), en la que han participado 4,6 millones de personas, resultando que el 80% de los participantes prefieren el mismo horario durante todo el año. Nada de cambios. En España, más del 90% no quiere el cambio de la hora. Ya, de paso, les podrían haber preguntado si querían el cambio de Pedro Sánchez.
POR fin en Bruselas se han interesado por los problemas auténticos de los ciudadanos. Juncker, en nombre de la Comisión Europea, confirmó ayer que no tendremos horario de verano y de invierno. El Parlamento Europeo debe pronunciarse, después de los resultados de una macroencuesta online como está mandado (no como la de la Feria), en la que han participado 4,6 millones de personas, resultando que el 80% de los participantes prefieren el mismo horario durante todo el año. Nada de cambios. En España, más del 90% no quiere el cambio de la hora. Ya, de paso, les podrían haber preguntado si querían el cambio de Pedro Sánchez.
SE suele decir en las tertulias que “el nacionalismo se cura viajando”. No está comprobado. Fíjense si ha viajado Puigdemont, que ha ido de Bélgica a Finlandia, pasando por Alemania para volver a Bélgica, y sigue igual de majarón. Ese tópico es una adaptación de otra reflexión de Pío Baroja: “El carlismo se cura leyendo y el nacionalismo viajando”. Posteriormente, lo del nacionalismo también se atribuyó a Miguel de Unamuno, no sé si por darle más hondura de pensamiento. En teoría, viajar sirve para conocer nuevas culturas y nuevas ideas. Pero en Cádiz viajar no sirve para nada, como lo demuestra que la concejala María Romay fue a Moscú y volvió hablando de la promoción del Carnaval “en el continente asiático”.