CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

A Bruno García le puede pasar lo mismo que a Kichi, si no cambia la tendencia. Ambos llegaron a la Alcaldía prometiendo un frenazo a la pérdida de habitantes de Cádiz. Kichi, en sus ocho años, no lo consiguió, sino que aumentó la pérdida. De modo que la capital gaditana es el tercer municipio de la provincia. Y, de seguir su trayectoria descendente, puede ser la capital menos poblada entre las ocho de Andalucía. Con lo cual se ve que sufre un fallo estructural. Y que no se dan las condiciones para ganar habitantes. Esas medidas pasan por la vivienda, como es perogrullesco de suponer, pero también por el empleo. Si los gaditanos jóvenes emigran masivamente, sus hijos viven en otros municipios.
LOS tiempos cambian una barbaridad. Desde que está de vuelta Donald Trump en EEUU, ya no sabemos quiénes son los amigos y los enemigos. Y eso no tiene sólo consecuencias para los yanquis, también para Sevilla, Andalucía, España y la humanidad. La gente que no entiende bien estas cosas pregunta si también les van a poner aranceles a los vuelos con Nueva York que perdimos en Sevilla y encontraron en Málaga, o a los hipotéticos con Miami. Teniendo en cuenta que a los norteamericanos viajeros les cobran el IVA y en algunos sitios la tasa turística. No se sabe cómo lo hacen, pero siempre pagan los mismos, que somos todos, y cobran los mismos, que son ellos. O sea, los que gobiernan.
HAY un nuevo orden internacional. O quizá sea un desorden. Todavía no se sabe lo que es. Tampoco se sabe quiénes son los amigos, que ahora están cambiando de un día para otro. Sin embargo, está clarísimo que la Unión Europea se está quedando fuera de ese juego, no sólo con Ucrania. Y que España se puede quedar incluso aislada dentro de la UE. Esto sería como el episodio del conde Lucanor, con el rico arruinado que sólo comía altramuces y el mendigo que se comía las cáscaras que tiraba. España se va a comer las cáscaras, o puede que ni eso. Se ha colocado en el sitio equivocado.
A finales de enero, los representantes de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Cádiz y la UCA anunciaron un plan para salvar el edificio de Valcárcel, con una inversión “mínima” de 20 millones de euros que pagarán entre todos. Supuestamente las obras empezarán antes de que acabe 2025. El edificio, en el futuro, tendrá “un uso universitario”. ¿Y cuál es ese uso? No se sabe. Porque el rector, Casimiro Mantell, ya dejó claro que Ciencias de la Educación no se moverá de Puerto Real. Por consiguiente, se van a gastar 20 millones en salvar el edificio, lo que está muy bien. Aunque para algo que no se sabe lo que es. Se ha hablado del grado de Farmacia. Y de otros estudios universitarios sin concretar. Y eso nos lleva a una cuestión de fondo.
SUMAR para después restar. Es lo que ha decidido el Gobierno con la subida del salario mínimo. Yolanda Díaz estaba muy contenta, porque lo habían subido a 1.184 euros en 14 pagas. Y suponía que esa medida (beneficiosa para muchos jóvenes y personas en situación precaria, por no decir lamentable) ayudaría a que Sumar levante el vuelo en las encuestas. Y, de repente, María Jesús. La vicepresidenta socialista y titular de Hacienda dejó claro que los beneficiarios tributarán al Fisco por esa subida y no seguirán exentos como hasta ahora. Ayer intentaron rebajar la polémica. María Jesús Montero envió parte facultativo y se borró del debate del Congreso.