YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

UNA de las novedades en el concurso del Carnaval de este año ha sido el regreso de José Guerrero El Yuyu, con su chirigota ‘Los James Bond que da gloria verlos’. Sin entrar en los detalles del concurso, que cuenta con prestigiosos comentaristas, me han parecido interesante sus declaraciones, publicadas en el Diario, en las que le dijo a Virginia León lo siguiente: “La crítica con humor es un arma dura y entra mejor que la crítica pura y dura”. Esta frase es cuasi filosófica. Merece una reflexión. Porque el Carnaval en los últimos años ha entrado en una senda en la que se puede perder su espíritu y su independencia. No se debería confundir la crítica, que es su esencia, con el panfleto, que es un arma política.
TODOS los congresos tienen una inauguración de cierto relieve. Resulta un poco raro que el Congreso Regional del PSOE-A sea inaugurado el sábado en Armilla (Granada) por José Luis Rodríguez Zapatero, que no es andaluz, ni ha tenido especial predilección entre los socialistas andaluces. Pero bueno, no pasa nada. Ya se sabe lo único que va a pasar: que María Jesús Montero será elegida nueva líder andaluza del PSOE, tras la defenestración de Juan Espadas. Más que del pasado, ahora se trata de ver la influencia que tendrá para Andalucía y para la candidata en el futuro. Y el futuro es impredecible por las cambiantes circunstancias nacionales y extranjeras.
A Bruno García le puede pasar lo mismo que a Kichi, si no cambia la tendencia. Ambos llegaron a la Alcaldía prometiendo un frenazo a la pérdida de habitantes de Cádiz. Kichi, en sus ocho años, no lo consiguió, sino que aumentó la pérdida. De modo que la capital gaditana es el tercer municipio de la provincia. Y, de seguir su trayectoria descendente, puede ser la capital menos poblada entre las ocho de Andalucía. Con lo cual se ve que sufre un fallo estructural. Y que no se dan las condiciones para ganar habitantes. Esas medidas pasan por la vivienda, como es perogrullesco de suponer, pero también por el empleo. Si los gaditanos jóvenes emigran masivamente, sus hijos viven en otros municipios.
LOS tiempos cambian una barbaridad. Desde que está de vuelta Donald Trump en EEUU, ya no sabemos quiénes son los amigos y los enemigos. Y eso no tiene sólo consecuencias para los yanquis, también para Sevilla, Andalucía, España y la humanidad. La gente que no entiende bien estas cosas pregunta si también les van a poner aranceles a los vuelos con Nueva York que perdimos en Sevilla y encontraron en Málaga, o a los hipotéticos con Miami. Teniendo en cuenta que a los norteamericanos viajeros les cobran el IVA y en algunos sitios la tasa turística. No se sabe cómo lo hacen, pero siempre pagan los mismos, que somos todos, y cobran los mismos, que son ellos. O sea, los que gobiernan.
HAY un nuevo orden internacional. O quizá sea un desorden. Todavía no se sabe lo que es. Tampoco se sabe quiénes son los amigos, que ahora están cambiando de un día para otro. Sin embargo, está clarísimo que la Unión Europea se está quedando fuera de ese juego, no sólo con Ucrania. Y que España se puede quedar incluso aislada dentro de la UE. Esto sería como el episodio del conde Lucanor, con el rico arruinado que sólo comía altramuces y el mendigo que se comía las cáscaras que tiraba. España se va a comer las cáscaras, o puede que ni eso. Se ha colocado en el sitio equivocado.