PARTIMOS de la consideración inicial de que los autobuses no son gratis en las grandes ciudades. No son gratuitos en Nueva York, ni en Shanghái. Ni en Madrid, ni en…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA tasa turística debe ser una prioridad sevillana. Eso lo ve hasta uno que se haya quedado medio ciego en el último eclipse. Oponerse a la tasa turística en Sevilla (y defender la prioridad nacional) es una incoherencia que perjudica a los nacionales de Sevilla. Ya que la tasa turística…
CEUTA se ha convertido en la espinita clavada donde más le duele a España: en su amor propio. En Ceuta han sufrido una invasión, que el ministro Ángel Torres cifró en 80.000, aunque el ministro Marlaska habló de 72.000, y otros han elevado hasta 100.000. El número de muertos se…

EN el discurso del odio, y en el miedo a los otros, coinciden la extrema derecha y la extrema izquierda. Es decir, los que siembran el miedo y el odio para construir autoritarismos o totalitarismos. Por el contrario, la democracia se basa en la libertad, en la primacía de unas leyes justas y en la seguridad para garantizar los derechos. El socialismo y la socialdemocracia, como la democracia cristiana, el liberalismo y los conservadores, participaron en la construcción democrática de Europa en el siglo XX. No así el fascismo, ni el comunismo. Y eso también influye en la inmigración.
TODOS los alcaldes de Cádiz han intentado dejar su sello en el Paseo Marítimo. El cambio del franquismo a la democracia se notó en la playa. Carlos Díaz, con el rescate del puente Carranza, pudo rehacer el Paseo Marítimo y propiciar un cambio importante en la playa Victoria. Se puede afirmar el Paseo Marítimo que vemos hoy es todavía, en gran medida, una herencia de los tiempos de Carlos Díaz. El primer y único alcalde socialista que ha tenido Cádiz en el último medio siglo acabó con la memoria histórica de la antigua playa de los tiempos del alcalde Carranza. Sin llegar al odio ni al revanchismo, a base de pico y pala.
TODO se critica en Sevilla. Si organizan eventos, porque dejan la ciudad patas arriba. Si no los organizan, porque parece un pueblo aburrido. Si ponen vallas, porque no se pueden formar bullas. Si se forman bullas, porque no pusieron vallas. En el siglo pasado, antes de la Expo 92, se criticaba que había pocos hoteles. Cuando los inauguraron para la Expo y en 1993 cerraron algunos, dijeron que tener tantos era una ruina. Después, suma y sigue. Ahora anuncian tropecientos más. El mejor ejemplo es la plaza Nueva, donde siguen comprando edificios para hoteles. Allí, en 1857, se inauguró la Fonda Inglaterra, que hoy es el hotel más antiguo de Sevilla.
CON el rumor de las olas, el viento arrastra ecos de otros tiempos por la Alameda y acumula recuerdos cuando llega otro 16 de julio. Es el día de la Virgen del Carmen, que no es uno más, ni tampoco uno menos, sino que es único. La vida va bordando un manto blanco. Algunos creen que todos los años es igual, pero no olviden que siempre hay ausencias. Algunas muy notables, como la de Manolo Cotorruelo, que fue el hermano mayor de la coronación canónica de la Virgen, allá por 2007, y que siguió fiel a su lado después; pero hoy no estará en la Alameda cuando salga, porque se fue al cielo con Ella. Y como esa ausencia hay otras, que se van quedando en la memoria de cada uno, de 16 de julio en 16 de julio, por más que pase el tiempo.
LA mayor habilidad de Pedro Sánchez es que va prometiendo deseos que no cumplirá a sus socios y los tiene a su servicio. Es como el genio de Aladino, pero dando coba. Apunto también que esto de la financiación singular para Cataluña en la España plural es un juego de palabras. Se parece a un truco de trileros. Han puesto una mesa en Barcelona para simular una negociación, y les ha escondido la bolita. La trianera María Jesús Montero no asistió a la reunión, como si ella no fuera la ministra de Hacienda. ¿Para qué viajar en AVE? Cuando Pedro Sánchez mueve la bolita puede aparecer en el bolsillo de alguien, él nunca sabe nada, y después pide perdón, y si he viajado contigo no me acuerdo.