YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

EL consejero de Agricultura y Agua de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández Pacheco, procede de la provincia de Almería y se le nota. Es la provincia andaluza donde llueve menos. Allí hay embalses, como el de Cuevas de Almanzora, a menos del 10%. Y es una realidad histórica que llueve menos que en el suroeste. Sin embargo, en estos momentos, hablar de sequía en el conjunto de Andalucía (sobre todo en las provincias de Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga y Córdoba) suena a broma, incluso de mal gusto. Porque hay personas pasándolas canutas y con riesgo de inundaciones en el Guadaíra y el Guadalete. Y varios pantanos desembalsando agua, que se echará en falta cuando llegue la época de vacas flacas.
SE van a cumplir cinco años desde que empezó el confinamiento del Covid. Es curioso que el Gobierno intente perpetuar la memoria histórica de un dictador que murió hace 50 años y no nos acordemos apenas de lo sucedido hace sólo cinco años. El estado de alarma duró 100 días (3 meses y 8 días), en los que permanecimos encerrados en nuestros domicilios con pocas excepciones. Las medidas se fueron relajando gradualmente, aunque con algunas decisiones tan discutibles como no poder viajar de una provincia a otra, sin tener en cuenta los kilometrajes de las distancias. Es decir, que se podía ir desde Cádiz a Alcalá del Valle, pero no a El Cuervo o Lebrija.
SE van a cumplir cinco años desde que empezó el confinamiento del Covid. Es curioso que el Gobierno intente perpetuar la memoria histórica de un dictador que murió hace 50 años y no nos acordemos apenas de lo sucedido hace sólo cinco años. El estado de alarma duró 100 días (3 meses y 8 días), en los que permanecimos encerrados en nuestros domicilios con pocas excepciones. Las medidas se fueron relajando gradualmente, aunque con algunas decisiones tan discutibles como no poder viajar de una provincia a otra, sin tener en cuenta los kilometrajes de las distancias. Es decir, que nos podíamos desplazar desde Sevilla a Cazalla de la Sierra, pero no a Jerez de la Frontera o Almonte.
UN año más, vuelven los artículos de Cuaresma y regresa La Campana. Esta es la primera vez que los escribo siendo pregonero de la Semana Santa. Aunque los sigo publicando como periodista y como cofrade. El Pregón tendrá lugar el 6 de abril en el Teatro de la Maestranza. Y el libro del Pregón se presentará un día después en la Fundación Cajasol. Es verdad que todo lo que escriba se podrá utilizar a favor o en contra. Aunque con eso (y con las circunstancias) estoy acostumbrado a lidiar.
Llega el primer domingo de una Cuaresma tardía. El Domingo de Ramos será el 13 de abril. Una fecha que recuerda a la del año 1992, cuando la Semana Santa se celebró en las vísperas de la inauguración de la Expo. Esperemos que transcurra igual, ya que fue una Semana Santa de buen tiempo y mucho lucimiento. Esta vez no habrá Santo Entierro Grande, como en aquella ocasión. Pero sí un Vía Crucis de las hermandades con el Cristo Yacente del Santo Entierro.
NO es lo mismo ser feminista que vivir del feminismo. Es una diferencia que ya ha quedado clarísima en la política española. Sin embargo, como le suele pasar a la izquierda marxista, tardan más de un siglo en entender que su concepto del mundo ha quedado desfasado. Ya no estamos en los tiempos de Marx y la revolución industrial, sino en el trumpismo artificial. Y tampoco estamos en los tiempos de Simone de Beauvoir. Ahora, en España, las lideresas del feminismo quieren ser Yolanda Díaz, Irene Montero e Ione Belarra. Ninguna de las tres sería capaz de escribir El segundo sexo.