YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

COMO ya se acabó lo que se daba del Carnaval, que duró dos meses o por ahí, una jartura, y ya no escribe doña Cuaresma (que no soy yo, ni lo he sido nunca), le voy a echar un cable a esa distinguida señora, ya en pleno tiempo cuaresmal. Para decir que la temporada de borrascas nos ha sacudido en un momento que obliga a pensar en lo ocurrido. Llegaron las borrascas justo a tiempo para el Carnaval. Una borrasca divina disolvió un botellón en la plaza de la Catedral cuando cayeron granizos y chuzos de punta en blanco. Así se disuelve un botellón. Si no es a manguerazos, con un buen chaparrón.
POR las fotos que no quede. Con la que está cayendo, con esas borrascas que vienen seguidas una detrás de otra, en una jornada que era de chaparrones y alerta amarilla en Sevilla, y estaban todos presentes. Entregaron 218 viviendas de alquiler barato en la Hacienda El Rosario, que es un lugar de los que más pisos se van a construir, y que está situado en la zona Este, cerca de Torreblanca, en una feligresía de la que es imposible llevar un paso con costaleros hasta la Catedral, excepto que organicen una peregrinación de varios días como las del Rocío. Pues bien, en la foto salieron el presidente, Pedro Sánchez; la vicepresidenta, María Jesús Montero, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, que ostentaban la representación del Gobierno central. Además del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, entre otros y otras.
ESTAMOS llegando a un nivel de miseria moral en la política española que debería llevar a la reflexión. No se debe utilizar a los muertos para conseguir los votos de los vivos. Y hasta ahí hemos llegado. Se está viendo con la catástrofe de Valencia, y también con la pandemia del Covid al cumplirse los cinco años. Al parecer, como en la aplicación sesgada de la memoria histórica los crímenes son sólo de un lado, ya han tomado carrerilla, y señalan muertos de la derecha por todas partes, incluso en los casos donde la responsabilidad política fue sólo una parte del problema.
EN la Semana Santa de Sevilla las cofradías hacen estación de penitencia a la Catedral. Bueno, no todas. Las que salen desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, que son también las que pasan por la carrera oficial. Las cofradías del Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión no llegan a la Catedral, ni pasan por la carrera oficial, aunque algunas cumplen estación en otros templos. Por ejemplo, la de San José Obrero va a al santuario de los Gitanos. O la de Padre Pío va a la parroquia de los Dolores, en El Cerro del Águila.
Las cofradías que pasan por la carrera oficial lo hacen para llegar a la Catedral. La meta está en la Catedral, no en la Campana. Y eso es lo que se intenta dejar claro con el proyecto Vía Sacra. Las hermandades ya están informadas, y se lo van a explicar a sus hermanos en los cabildos de salida y en el reparto de papeletas de sitio. Se trata de que todos lo asuman, porque afecta a quienes participan en la estación de penitencia.
HA muerto la viuda de Fernando Quiñones. Así me comentó un amigo por Whatsapp la noticia de la muerte de Nadia Consolani. Y esa forma de decirlo me hizo reflexionar sobre la fugacidad de las cosas mundanas y el papel que desempeñamos según las circunstancias. Porque ella era la viuda de Fernando Quiñones, y quizás en los últimos años de su vida ejerció más ese papel de viuda que antes el de esposa cuando el escritor estaba vivo. Sin embargo, antes y después de que falleciera Fernando, ella era por encima de todo Nadia Consolani, una mujer con su propia personalidad, que quizás estuvo algo tapada por la popularidad del escritor.