A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

LA foto de Juan Espadas saludando al nuevo arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, en la Catedral ha dado la vuelta a España. Puede ser como la foto de la tortilla, pero en versión siglo XXI, otra imagen para la antología gráfica del PSOE. Ha llamado la atención más allá de Sevilla porque a Espadas ha pasado a ser el nuevo líder del PSOE de Andalucía, y se le valora como el sepulturero político de Susana Díaz, como la esperanza blanquiverde del sanchismo converso, y no como lo que representa en esa foto: no se le ve ya como el alcalde de Sevilla. Es la imagen de un cambio de ciclo, en el Arzobispado y el Ayuntamiento. La etapa que empieza en Andalucía, con Espadas como candidato a la Junta, tiene consecuencias en Sevilla: un vacío de poder.
AUNQUE ha ganado Juan Espadas las primarias del PSOE de Andalucía, parece que la contienda era entre Pedro y Susana. Es un conflicto que viene de antiguo, y que en el PSOE gaditano ha provocado diversas vicisitudes en los últimos tiempos. Pedristas de verdad eran esos que ahora llaman romanistas (don Rafael y don José María), los Román que estaban a las duras y a las maduras, que iban a Chiclana cuando la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, acudía a La Barrosa a comer tortilla de patatas (o de papas, como escribe Monforte), y a las reuniones con el líder Pedro Sánchez cuando pasaba un asueto veraniego en el Novo, incluso en los tiempos de su caída en desgracia, por culpa precisamente de Susana. Tiempos en los que Chiqui Jiménez Barrios era la mano derecha o la izquierda, o las dos manos, del susanismo gaditano; con permiso de Irene García, que ya no se sabe si es de los suyos, o de todos, según.
SIEMPRE fue y será don Manuel. Siempre tuvo el don por delante, el don del trato con respeto por ser una eminencia desde su juventud: catedrático de Derecho Administrativo a los 25 años. Pero principalmente el don que le acompañó toda su vida, para ser un hombre diferente, no de partido, ni siquiera de ideologías, sino en búsqueda permanente de la verdad, y sobre todo de la fidelidad a sus creencias. El don de ser persona, un señor, un hombre justo, capaz de diferenciar entre lo bueno y lo malo, para defender lo mejor, con todas sus consecuencias.
EN los últimos días ha aumentado el número de indignados por culpa de la selección antes llamada La Roja. Se considera un escándalo que hayan destinado unas 50 vacunas de Janssen y Pfizer para los futbolistas, técnicos y personal de la selección, a tres días de la Eurocopa. Algunos denuncian: ¿Y los pobres que se van a quedar sin dosis, por culpa de Luis Enrique y sus muchachos? Son ricos, famosos, van largando CO2 en cochazos, viven en chalés de verdad no de podemitas, ligan en el ocio nocturno, y no han cumplido los 40 años, ni son profesores de nada, por lo que no les tocaba su turno antes que a las cajeras y cajeros de supermercado. Y los ha vacunado el Ejército, como si viajaran a una misión de paz, en vez de jugar en el sevillano estadio de La Cartuja contra Suecia. En este país, donde todavía no han vacunado a Pedro Sánchez ni Juanma Moreno...
DESDE hace algunos años, personas especializadas en los movimientos sísmicos y oleajes tipo tsunamis vienen alertando de las terribles consecuencias de un maremoto para Cádiz. Lo que pasó en 1755, cuando el terremoto de Lisboa, podría volver a ocurrir. Antes de ese maremoto hubo otros, aunque con la diferencia de que no sacaron el estandarte de la Virgen de la Palma, ni se tienen conocimientos de ningún milagro al respecto. Un dato que también es verídico y de base científica: en los últimos 266 años no hemos sufrido ningún maremoto de ese nivel en Cádiz. Es decir, que han pasado más de dos siglos y medio en los que varias generaciones de gaditanos han nacido, vivido y fallecido sin conocer un maremoto colosal. O dicho de otro modo, yo comprendo que intentan vender la moto del maremoto, pero es una rareza muy rara, rarísima. También te puede caer un trozo de balcón o una maceta en la cabeza. Nadie ha elaborado un plan de emergencia para tal contingencia.