A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

LAS cosas de Palacio van despacio, tienen sus tiempos. En las tertulias sevillanas se habla de Palacio y todo el mundo sabe que nos estamos refiriendo al Arzobispal, no al de San Telmo. Sevilla es, junto con Toledo, Santiago de Compostela y quizá Burgos, una ciudad donde el arzobispo tiene más rango que el alcalde, y suele ser frecuente que un arzobispo de Sevilla conviva con tres o cuatro alcaldes. El nuevo que va a llegar, José Ángel Saiz Meneses, fue nombrado el 17 de abril y tomará posesión en la Catedral el próximo sábado 12 de junio. Casi dos meses en los que Juan José Asenjo ha seguido como administrador apostólico y despidiéndose, aunque se queda a vivir como emérito en la casita de la calle Hombre de Piedra, a la vera de la Casa Sacerdotal, que de por sí es un refugio de curas jubilados.
ESTAMOS en la octava del Corpus. Se suele considerar a junio, en el devocionario popular, como el mes eucarístico por excelencia. Por lo común, el Corpus (que es una solemnidad litúrgica movible, como la Semana Santa) se celebra en junio. Ya se ha comentado en múltiples ocasiones que el Corpus de Cádiz estaba considerado entre los principales de España, por los fastos de sus celebraciones, junto a los de Toledo, Sevilla y Granada. Si bien entró en una dinámica decadente, que se ha intentado corregir. Pero con una pandemia es más difícil. El domingo pasado tuvimos el segundo Corpus sin procesión en las calles, aunque el Santísimo recorrió las naves de la Catedral en la Custodia chica, donada por Ana de Viya, ya que no se consideró pertinente utilizar la grande, una de las mejores de España, que estaba en la Catedral, a la vista, y como aparcada.
EN la historia del último medio siglo en España, la aportación del PSOE de Andalucía ha sido esencial. Esto conviene no olvidarlo, a pesar de las turbulencias de los últimos tiempos. Si tenemos democracia en España es gracias al PSOE. No sólo gracias a ellos, pero sí en amplia medida. La monarquía constitucional es ininteligible sin el PSOE. Lo mismo se puede decir de la España de las autonomías. Sin embargo, es lamentable y triste que un sector cada vez más amplio del PSOE pisotee su propia historia, con ese espíritu adanista irracional que se ha instalado en la política. Esa actitud ha tenido dos inspiradores: José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez, dos presidentes que se dedicaron a destruir, sin ideas claras, dando palos de ciegos, y desleales con los fundamentos de un partido que se llama socialista, obrero y español.
EN este país no se habla de otra cosa. ¿De los indultos y de Marruecos? No, de la luz y las vacunas. Mientras madrugan para poner la lavadora, en este país, en esta autonomía, en esta provincia y en esta ciudad todos y todas se han convertido en unos expertos en vacunas. Vas en el Cercanías de Cádiz a Jerez o viceversa (en el tranvía de Chiclana no, porque no funciona) y la gente comenta: “Pues yo estoy vacunada con AstraZéneca en segundas dosis”. Y el otro le contesta: “Pues yo me puse la de Pfizer, por no dejar a mi Manoli viuda”. Y entonces se entromete el gachó a quien nadie le ha preguntado, y dice: “Pues a mí, por mi edad, me la pusieron de Moderna. Aunque yo soy tan antiguo que estuve en 1949 en la inauguración del Teatro Andalucía, vimos una zarzuela muy bonita”. Y luego todos se cuentan sus efectos secundarios.
POR segundo año consecutivo, Sevilla se ha quedado sin procesión del Corpus Christi en sus calles. Recuerden que cuando la Conferencia Episcopal trasladó la fiesta litúrgica al domingo en España (aunque el Vaticano la mantuvo en jueves), aquí se montó lo que se solía montar en otros tiempos, lo mismo que con la fiesta de la Inmaculada. Una campaña como Dios manda, para dejar las cosas en su sitio y respetar las costumbres. Por eso, la procesión siguió en jueves, y ese día se ha mantenido como fiesta local. Sin embargo, lo que no consiguió el Maligno con sus artimañas políticas, lo ha obtenido con la desescalada de la pandemia. Al Santísimo sólo le permiten asomarse a la Avenida. El arzobispo Asenjo impartirá la bendición por última vez. Y adentro. Las calles son para los botellones, pero no para las procesiones.