YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

TODOS los veranos aparecen algunas noticias de cachondeo, propias del ocio y las olas de calor. La inocentada de este verano pudiera ser, entre otras, que Unidas Podemos y sus afines quieren manifestarse contra el elevado precio de la luz. Un partido que forma parte del Gobierno, con una vicepresidenta, dos ministras y dos ministros (cinco, en total) amenaza con manifestarse contra un abuso que el Gobierno al que pertenecen es incapaz de corregir. De ese modo se aprecia claramente su utilización goebelsiana de la propaganda para deformar la realidad y confundir a la gente. En el caso de que lo quieran cambiar, y se lo impida el sector de Pedro Sánchez, lo normal sería que dimitieran.
EL año pasado escribí: “Este será el 15 de agosto más raro que hemos vivido”. No era previsible que en 2021 lo íbamos a superar en rarezas. Sin embargo, esta pandemia es una fuente de sorpresas. Llegamos al día de la Virgen con una ola de calor que llaman tropical, y con el precio de la luz por las nubes. Y sin procesión, por culpa de la pandemia interminable. Y con un arzobispo nuevo, monseñor José Ángel Saiz Meneses, que se ha estrenado presidiendo la novena, aunque todavía no ha salido en una procesión; ni parece previsible en lo que falta de año, siendo realistas. La situación anómala tiene consecuencias negativas para la devoción a la Patrona, que se había revitalizado en los últimos años con la presencia de más jóvenes y con peregrinos de las parroquias del Aljarafe.
LOS comerciantes siempre se han quejado. Forma parte de la profesión. Cuando las cosas van mal lo dicen, y cuando van bien lo suelen callar. No obstante, en Cádiz capital, el comercio no es lo que debería ser. Y no hace falta que critiquen a Martín Vila. El problema es de más honda raigambre. A la vista está. Basta con pasear por Columela, a la que se supone la calle más comercial de Cádiz, para ver locales cerrados y sin nuevos comercios tras la huida de Zara y otras marcas de Inditex. Una huida que se ha producido sólo en las ciudades y pueblos donde el volumen de su negocio era chungo. Pero no en las grandes capitales ni periferias desarrolladas. Es un síntoma obvio de la decadencia.
CADA cuatro años (o cada cinco, por culpa de la pandemia) hay que justificar los resultados de los Juegos Olímpicos. Antes de empezar, en este país, de suyo dado a las expectativas ilusorias y a los dirigentes cantamañanas, hacen unas previsiones hinchadas, que raramente se cumplen. Para Tokio 2020-2021 esperaban que España obtuviera más de 20 medallas, pero se han quedado en 17, como en Río de Janeiro 2016; y de ellas sólo tres de oro (en Río alcanzaron siete) en deportes que se consideran de segundo rango. Los ganadores del oro han sido Fátima Gálvez y Alberto Fernández (tiro olímpico por pareja), Sandra Sánchez (kárate, en kata femenino) y Alberto Ginés (escalada), todos ellos poco famosos antes de sus días de gloria olímpica.
EL fútbol español por fin ha perdido a Leo Messi, como perdió a Cristiano Ronaldo, los dos mejores futbolistas del siglo XXI. Nada ha sido por casualidad. NI que estuvieran jugando en España, ni que se hayan marchado. Precisamente cuando es obvio que el país se ha arruinado (recuérdese la deuda), y que padece un creciente desprestigio internacional. Ya se ha terminado el milagro del fútbol español. En el extranjero no se explicaban que uno de los países más arruinados de Europa pudiera competir de tú a tú con los mejores equipos de la Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia, las grandes ligas europeas, todas de países más ricos.