CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

A la gente corriente le ha llamado mucho la atención la fiesta en la que participó el príncipe Joaquín de Bélgica en Córdoba, a la que también asistieron cinco jóvenes de Sevilla, que formaron parte del grupo de los 27. Todo lo sucedido ha sido admirable, y demuestra cómo gestionan estos asuntos del coronavirus. La confianza en los milagros es ilimitada. El día después del fiestón, Joaquín el belga dio positivo en la prueba del Covid 19, que le realizaron al sentirse enfermo. Han puesto en cuarentena a los asistentes, momento en el que descubrieron que cinco habían llegado desde Sevilla, una provincia limítrofe, y no se sabe cómo, quizá porque la fiesta era una actividad esencial o trabajaban fuera.
EN la ciudad de Cádiz, desde que comenzó la desescalada de la pandemia con el mando único y la cogobernanza, se oye hablar a nuestro alcalde Kichi de asuntos tan interesantes como los siguientes: si le cambia el nombre al estadio y le quita alguna avenida a la monarquía; si la playa se abría este lunes o lo adelantaba al viernes; si elogia a los gordos (y supongo que a las gordas) y por qué será; si debéis comprar en una tienda local o multinacional... Todo ello mientras hay negocios que siguen cerrados, pequeños empresarios y autónomos al borde de la ruina, trabajadores que sabe Dios cuándo volverán a trabajar (si no los contrata la Junta para vigilar las playas), y muchas dudas sobre el futuro. ¿Qué proyectos defienden para su ciudad? Unos esperan las subvenciones que lleguen y otros las limosnas del ingreso mínimo.
ENTRE los negocios que han salido tocados (y casi hundidos) en la crisis del coronavirus, está el transporte público urbano. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, Tussam ha perdido más de 14 millones de euros durante el periodo del confinamiento. Si bebes, no conduzcas; y si estás encerrado, no viajes. Los sevillanos no podían estar en misa (con las iglesias cerradas) y repicando. Así que Tussam se quedó sin Semana Santa y sin Feria, como tantos negocios de Sevilla; y se ha quedado en los huesos, como tantos negocios de Sevilla; y se le viene una buena ruina encima, como a tantos negocios de Sevilla. Porque lo peor está por llegar. ¿O era al revés?
SÓLO faltan 10 días para que vuelva el fútbol profesional, con el partido de rivalidad entre el Sevilla y el Betis. Disputar un derbi como ese, sin público, atenta contra las más finas esencias del fútbol, y supone una alegría manifiesta para el visitante. No es lo mismo a puerta cerrada que tener a miles de espectadores chillándote durante 90 minutos. Pero así es la Liga descafeinada que nos espera, por motivos económicos y políticos. A los clubes les vendrán muy bien esos ingresos, pero al Gobierno también le conviene que haya fútbol todos los días (incluidos los lunes), desde el 11 de junio al 18 de julio, o quizás el 19, no se sabe todavía. Al haber tanto en juego (título, competiciones europeas, ascensos y descensos), aparecen otros temas para los telediarios y las tertulias de la fase 3. El Cádiz entra en ese carrusel del fútbol.
EL relato de lo que ha ocurrido en España no lo va a reescribir, manipulado, este Gobierno, porque ya está escrito. Podrán destituir a personas íntegras, como el coronel Pérez de los Cobos, o enviar signos al Poder Judicial. Podrán utilizar métodos propios de una dictadura bananera. Pero quedará la realidad. En los periódicos de tres semanas trágicas (del 24 de febrero al 15 de marzo) está escrita la historia del coronavirus. Ahí se descubren los errores iniciales que han causado 30.000, o quizás 40.000 muertos en España. Y ahí se ve que la Guardia Civil ha contado la verdad. Aunque les duela, que motivos tienen. Se equivocaron.