LA diócesis de Cádiz y Ceuta sigue sin tener obispo, tras ser aceptada la renuncia de Rafael Zornoza. En la misa solemne que presidió León XIV en la Sagrada Familia,…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

VIENDO el mapa del coronavirus en Sevilla, se aprecia la importancia de la capital. Es el epicentro provincial de la pandemia, pero se debe considerar como muy normal. Recuerden que cuenta con 688.592 habitantes, y que las siguientes son Dos Hermanas con 133.968 y Alcalá de Guadaíra con 75.279. Además, Sevilla acoge a los principales hospitales. Es la segunda capital andaluza con más casos de coronavirus, superada por Málaga. Los datos de contagios detallan la propagación, pero pueden llevarnos a conclusiones erróneas. Para empezar, el número de contagios reales no tiene nada que ver con las cifras oficiales. Además, depende de cómo se vea. ¿Medio lleno o medio vacío? Ayer sufrimos en España 301 muertes por coronavirus. Fernando Simón dijo que son datos “realmente buenos”. ¿Buenos? En realidad, son menos malos que los de otros días.
SEGÚN lo que hemos visto en los últimos días, existe un serio peligro de que los casos de coronavirus sufran una segunda oleada. Esto hay que decirlo y explicarlo a la gente. Lo deben evitar ahora, para no lamentarlo en mayo. Y, desgraciadamente, viendo las intervenciones del ministro de Sanidad, Salvador Illa, se nos ponen los vellitos de punta. Es igualito que Pedro Sánchez. Se dedican a poner excusas para justificar sus responsabilidades. Para no cargarse eso que llaman la desescalada, hay dos cuestiones básicas: Primera: Cortar la cadena de propagación de la epidemia, detectando a los asintomáticos. Segunda: Cumplir todos (incluso Pablo Iglesias) las medidas de seguridad personal. Sin eso, podemos estar confinados hasta el verano y con miles de muertos más en España.
SEGÚN lo que hemos visto en los últimos días, existe un serio peligro de que los casos de coronavirus sufran una segunda oleada. Esto hay que decirlo y explicarlo a la gente. Lo deben evitar ahora, para no lamentarlo en mayo. Y, desgraciadamente, viendo las intervenciones del ministro de Sanidad, Salvador Illa, se nos ponen los vellitos de punta. Es igualito que Pedro Sánchez. Se dedican a poner excusas para justificar sus responsabilidades. Para no cargarse eso que llaman la desescalada, hay dos cuestiones básicas: Primera: Cortar la cadena de propagación de la epidemia, detectando a los asintomáticos. Segunda: Cumplir todos (incluso Pablo Iglesias) las medidas de seguridad personal. Sin eso, podemos estar confinados hasta el verano y con miles de muertos más en España.
LAS playas de Cádiz han vuelto a abrir al público, para el paseo de los niños. Aunque siguen con bandera roja para prohibir el baño. Ha sido un gran acierto del alcalde adoptar esta sabia medida. En las normas para la desescalada del confinamiento, se le debe reconocer que ha estado más en plan de José María González Santos que como camarada Kichi. Es decir, ha adoptado una decisión al servicio del bien común. En Cádiz viven pocas personas a más de un kilómetro de la playa o de un paseo marítimo. Así que prohibirlas, como he comentado en otras ocasiones, no sería de izquierda, ni de derecha, sino una carajotada. Yo no entiendo por qué otros alcaldes de la Bahía mantienen cerradas sus playas a la infancia.
EN algún momento de la desescalada, volverán a abrir las iglesias. Con las medidas de seguridad pertinentes, y con precauciones, pero abiertas a los fieles. En Andalucía, la primera diócesis en cerrarlas fue Sevilla, mientras cinco obispos optaban por mantenerlas abiertas. Fue un acierto de monseñor Asenjo y de quienes le asesoraron, porque así evitó incidencias lamentables que posiblemente hubieran ocurrido. Ha sido un testimonio de responsabilidad. El Gobierno no incluyó el cierre de templos inicialmente. Por no tocar la libertad de cultos y porque sabían que la Conferencia Episcopal recomendaba cerrarlas. Pero no debe ocurrir que abran Zara, Mango y Cortefiel y que las parroquias sigan cerradas. La Junta propone misas para el 3 de mayo.