A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

CADA cuatro años, cuando hay cambios en la Junta de Andalucía y eligen a un nuevo alcalde en El Puerto de Santa María, se publica una noticia en la que dicen que van a restaurar el Vaporcito de El Puerto. Con fines turísticos, por supuesto. Para las comunicaciones marítimas entre El Puerto y Cádiz ya está el catamarán. Por cierto, el catamarán es para el Vaporcito lo mismo que los robots para los trabajadores de astilleros. El catamarán es lo moderno y avanzado, igual que los robots; pero el Vaporcito y los trabajadores de los astilleros son la parte artesana. En los astilleros de Navantia repararían el Vaporcito en un periquete y sin robots. Cruceros más grandes se han visto, que entraron casi desahuciados y salieron como nuevos.
UNO de los mayores escándalos de las obras públicas andaluzas es el tranvía de Alcalá de Guadaíra. La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, y el viceconsejero, Jaime Raynaud, han abierto los cajones que han heredado del anterior gobierno socialista y se están llevando grandes sorpresas. En los últimos años de la Junta apenas hicieron nada útil, por lo que se van a perder fondos europeos, si no lo evitan a tiempo. Hay obras con inversiones multimillonarias de dinero público que se plantearon mal. Entre esos proyectos demenciales está el del tranvía de Alcalá de Guadaíra, donde han invertido 97,7 millones.
LAS malas relaciones entre Manuel Vizcaíno y Quique Pina forman parte de las circunstancias del Cádiz CF. Es un perjuicio para el club que se monte un cruce de denuncias y peleas, una vez más, precisamente cuando están inmersos en la campaña de fichajes y abonados. Vizcaíno y Pina se integraron en la sociedad Locos por el Balón, gracias a la cual se salvó el Cádiz. Algunos aficionados olvidan ese detalle, y dicen que vinieron para forrarse y cosas así. Sin embargo, insisto en que no conozco a ningún multimillonario gaditano al que en estos momentos le interese invertir su fortuna en este negocio tan suculento. Significa que esto es lo que hay. No olvidemos otro detalle: la situación de Vizcaíno y la de Pina son diferentes.
NO hay acuerdo político para formar un Gobierno en España porque se ha convertido en un país ingobernable. Es decir, que todas las posibilidades son contra natura. La culpa es de la gente, porque los resultados no han salido por casualidad, sino de las urnas; pero principalmente de los políticos. Y no sólo porque Pedro Sánchez y Pablo Iglesias jueguen a confundir, sino por utilizar unas reglas con las que no se puede jugar en los escenarios de la nueva política. Hasta que no modifiquen la ley electoral, tendremos problemas como los que han sufrido Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Por eso, el PP y el PSOE, entre los rigores del no es no, se han pedido auxilio mutuamente.
LA culpa del fracaso del tranvía de la Bahía la tienen los tres presidentes de la Junta de Andalucía que han gobernado en los últimos 13 años: Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Susana Díaz. Fueron incapaces de terminar unas obras mal enfocadas desde el principio. Pero no se puede poner a los actuales responsables de la Junta en el mismo saco. No se puede pretender que la actual consejera de Fomento, Marifrán Carazo, que lleva seis meses en el cargo, tenga la misma responsabilidad por el marronazo que se ha encontrado. El fracaso es completa responsabilidad de la gestión del PSOE en la Junta. Casos como este hay muchos más, y es la principal explicación de que perdieran el poder después de 36 años. La culpa de que los echaran de la Junta no fue de Vox, sino del hartazgo por tantos errores.