A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

LOS ataques que sufrieron representantes de Ciudadanos en la Cabalgata del Orgullo (Gay) escenifican una peligrosa intolerancia. En Sevilla, como en otras ciudades, les arrojaron pintura y recibieron insultos. Han sido curiosas las reacciones posteriores. Tímidas condenas y hasta justificación. Una diputada de Podemos, Sofía Castañón, tras decir que rechazan la violencia, añadió: “Cuando vas de la mano con el discurso de la ultra derecha puedes encontrarte respuestas así”. Los ataques coinciden con la campaña de presión mediática que está sufriendo el partido de Albert Rivera. Por dos motivos principales: sus pactos con el PP y Vox, que han dejado a la izquierda sin algunos ayuntamientos y autonomías con las que contaban; y su negativa a apoyar a Pedro Sánchez en la investidura. Seguro que esto último importa menos a los atacantes que los acuerdos con Vox. Pero cuando se atiza el odio político, hay que tener cuidado para no traspasar ciertas líneas, sean rojas o del arco iris.
ENTRE los políticos gaditanos que se las saben todas, está Paco González Cabaña. Ha resistido los vientos de levante y poniente de las familias del PSOE, desde Benalup, que está cerca de Alcalá. Supo nadar y guardar la ropa, cumpliendo la máxima de que un alcalde de pueblo, para ser importante, debe conseguir tenedor y cuchillo en la capital. Ahora se ha retirado de la política. En la entrevista que le hizo Francisco Sánchez Zambrano en el Diario, decía Cabaña que “he descubierto que hay vida inteligente más allá de los cargos públicos”. Después de 36 años en la política, otro que se cayó del caballo, y se dio cuenta. A buenas horas, picha… Ahora podrás ver incluso los partidos del Cádiz B en Segunda B, y los del Cádiz A en Segunda A. Eso también es vida inteligente.
A veces el fútbol se convierte en una alegoría de la realidad. Lo hemos visto en la Eurocopa sub 21 de fútbol, que ha ganado España. Las figuras de la selección eran Fabián y Ceballos, dos futbolistas procedentes de la cantera del Betis, que apuntaban a figuras desde sus comienzos, pero que se fueron a otros equipos cuando consiguieron fama. Fabián está en el Nápoles y Ceballos en el Real Madrid, aunque a Zidane no le gusta. En los sub 21, también ha jugado otro futbolista del Betis, el lateral Júnior, que empezó como suplente, pero se asentó como titular, y que también se supone que irá a otro club en el mercado de verano. La fuga de talentos es inevitable, como suele pasar en Sevilla. Muchos jóvenes brillantes se van a Madrid o a otros países.
LOS recuerdos duelen, cuando pierdes a un ser querido. Sientes que han enterrado un tiempo que permanecía anclado en la memoria, donde la amistad se queda como una huella que el viento sacude y nunca borra. Si miro hacia atrás, lo encuentro casi siempre, desde aquel niño que fue. La vida es una suma de renuncias. Pero siempre recordaré un colegio y dos casas, una playa y un estadio, unas calles y unos sueños, su familia y la mía, que muchos días eran como la misma. Cuando murió José María Parodi Artal, su padre, yo escribí un artículo en el que recordaba a esa familia Parodi que vino de Italia, como el mármol de las iglesias y los palacios. Una familia que abrió en Cádiz casas de música y tiendas de discos. La música siempre estuvo presente, como el piano de Ana, su madre, cuando sonaba Chopin desde un cierro abierto en la calle Novena.
ARRANCA julio, que es el mes más raro del año. En Sevilla algunos (y no pocos) se comportan como si no existiera. De modo que en la segunda quincena de junio han proliferado actividades de todo tipo. La última semana es trágica, porque dejan casi todo para el final. Así consultas la agenda y resulta que el martes 25 tenías tres actos a la misma hora, el miércoles 26 eran cuatro, el jueves 27 subieron a cinco, el viernes 28 bajaron a cuatro y el sábado 29 y el domingo 30 se reservaron para el ocio y las fiestas religiosas. Ahí quedó. Sin llegar a las 17 procesiones eucarísticas que salieron el domingo 23 de junio. Los santos alcanzan mucho protagonismo en junio, aunque en Sevilla no hay playas para quemarlas en la noche de San Juan. Interesan más las lágrimas de San Pedro.