A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EL Brexit duro puede tener consecuencias incalculables en Gibraltar y su cercana comarca. Aunque les molesta reconocerlo, gran parte del milagro económico gibraltareño procede de su singularidad como paraíso fiscal y nido de casas de apuestas. En total, esas actividades supondrían en torno al 50% del PIB gibraltareño. Es difícil saberlo, a causa de la opacidad. Se calcula que las casas de apuestas ofrecen 3.200 puestos de trabajo (de un total aproximado de 26.000). Un Brexit duro podría originar una migración masiva a otros territorios europeos, como Malta, que ya ha conseguido el traslado de Bet365. Aunque también Ceuta y Melilla están haciendo sus pinitos, a ver si les toca algo en ese reparto, si lo hubiere.
PARECE que en la Sevilla municipal no ha cambiado nada. Sigue el mismo alcalde, Juan Espadas, con un equipo básicamente continuista. Sin embargo, la figura del alcalde se queda muy reforzada dentro del PSOE, después de los pactos y cambalaches del sábado 15. Con poderes inferiores a los suyos, algunos son considerados barones. A Espadas hay que empezar a considerarlo como titular de una baronía socialista. Es el único alcalde del PSOE en las principales ciudades de España. Los de Madrid, Málaga y Zaragoza son del PP, la de Barcelona es de Podemos o algo parecido, el de Valencia es de Compromís, y el de Bilbao es del PNV. Así que Juan Espadas se confirma como el alcalde del honor para el PSOE, el único que mantiene el tipo del puño y la rosa en las grandes ciudades.
DURANTE los últimos cuatro años, he insistido en una idea que compartían muchos gaditanos: la gestión municipal era penosa, por su ineficacia. Otra cuestión diferente es que la simpatía personal y el don de gente gaditana del alcalde Kichi le haya permitido conservar el cargo con mejores resultados. Eso sólo pasa en Cádiz. Pero, en la remodelación, ha quedado clarísimo que el equipo anterior le parecía malo incluso a ellos mismos. En caso contrario, no hubieran dejado fuera a la mitad de los concejales que tenían responsabilidad de gobierno, ni hubieran quitado protagonismo a la otra mitad. Los hombres y las mujeres fuertes de la remodelación serán los nuevos y las nuevas.
CON la nueva tienda de Decathlon, las prendas deportivas han entrado en la Campana. En sus comienzos, las megatiendas de esta marca deportiva estaban en las afueras de las ciudades, en las periferias de los entornos metropolitanos. Para ir allí, necesitabas desplazarte en coche, o andar más que los nazarenos del Cerro del Águila. Más recientemente, abrieron una tienda pequeña en la calle Rioja, frente a la Cope, de cuya alarma incontinente se ha quejado Carlos Herrera por la radio en algunas ocasiones. Pero ahora es distinto. El Decathlon, que era como una fraternidad de vísperas de las tiendas deportivas poligoneras, ha entrado en la Campana, vistiendo camiseta y pantalón corto de Kalenji, calcetines negros de Artango y zapatillas deportivas de cualquier marca verídica, que siempre son mejores que las falsas que venden en las mantas de Tetuán.
AL valorar la temporada 2018-2019 queda una sensación triste. Es lo que sucede cuando no hay un final feliz. El Cádiz, en los tres últimos años, comenzó en busca de la salvación. El Cádiz, en los tres últimos años, terminó con la sensación de que pudo ascender a Primera División y no lo consiguió. En 2017, cuando era un recién llegado de la Segunda B, y cuando terminó la temporada como quinto clasificado, la sensación era positiva, porque superaron lo esperado y pelearon por subir hasta la penúltima oportunidad. Pero la sensación de las dos últimas temporadas no es igual. En 2018, el Cádiz estaba virtualmente clasificado, y lo perdió por un gol en el minuto 92 del Cádiz-Tenerife en Carranza, y por el mal partido en Granada de la última jornada. Este año ha sido todavía peor.