YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

ESTAS cosas sólo pasan en Cádiz. Son patrimonio de la Humanidad gaditana. Ahora resulta que la Dama de Cádiz era un tío, y que el fenicio del sarcófago era una tía y que le dieron un cambiazo. La buena gente pregunta: ¿Por qué no lo dijeron? ¿Cómo es posible que este hallazgo científico se mantuviera en secreto casi 40 años? Y se ha revelado por casualidad. Pues, entiéndanlo ustedes. No lo dijeron porque esto es Cádiz y aquí hay que cantar. Si se hubiera conocido en los años 80, con los cuplés tan verdosos que escribían en el Carnaval de entonces, se hubieran puesto morados, como si fueran de Podemos, que entonces no existía. No lo dijeron por no propagar a las naciones carnavalescas, urbi et orbi, para general cachondeo, que la Dama de Cádiz es un tío.
EN las necrológicas que circulan tras la muerte de Arturo Fernández se le califica como “el último galán”. En realidad, y visto desde Sevilla, Arturo ha sido el penúltimo. El último superviviente de los galanes es la Camisería Galán, que se encuentra en la calle Sagasta desde 1905. Desde antes de que naciera Arturo Fernández, y con un escaparate que acredita su origen más que centenario. La camisería y sastrería, que cuenta con una clientela básicamente de señores elegantes y tradicionales, mantiene un doble juego perfecto, pues el nombre le viene de su fundador, el soriano Isaac Galán, y encaja en el galanismo. Estilo clásico y muy formal; con toques como ponerse una guayabera verde en verano.
EN Cádiz triunfó el populismo porque es una ciudad populista. Se está viendo en el debate de los sueldos. Quienes lean el Diario pueden llevarse impresiones confusas, según las declaraciones de los políticos municipales. El Ayuntamiento parece una sucursal de Cáritas Diocesana. Para empezar está el sueldo del alcalde. Teófila Martínez ya decía que se lo ahorraba al Ayuntamiento de todos los gaditanos, pero cobraba un sueldo de diputada del Congreso o de parlamentaria andaluza. Después, cuando entró José maría González Santos como alcalde, lo nombraron diputado provincial y dijo lo mismo. Le ahorraba el sueldo al Ayuntamiento, porque lo pagaba la Diputación. Y, además, hacía una donación, según el código ético de Podemos, para que no se diga que nuestro Kichi cobraba más de 60.000 euros al año. O sea, que era rico, según los baremos podemitas para el IRPF.
EN el Palacio Arzobispal se organizó un Encuentro de Pensamiento Cristiano, titulado La Iglesia en la sociedad democrática. Precisamente el mismo día que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, amenazaba a los obispos, tras las declaraciones del nuncio Renzo Fratini. El encuentro del Arzobispado estuvo presidido por el obispo auxiliar, Santiago Gómez Sierra, y contó con una ponencia de Jesús Avezuela, director general de la Fundación Pablo VI y letrado del Consejo de Estado. Entre los asistentes había cualificados representantes de la sociedad sevillana, profesionales, miembros de grupos eclesiales y también políticos de diversas ideologías, como las diputadas del Congreso Sol Cruz-Guzmán (PP) y Reyes Romero (Vox), el portavoz municipal de Ciudadanos, Álvaro Pimentel, y el delegado de Justicia y Turismo, Javier Millán, también de Cs, o el anterior viceconsejero de Turismo y Deporte, Diego Ramos, del PSOE, entre otros.
HUBO un tiempo en el que el Gobierno central y la Junta de Andalucía construían autovías. En general, puede que los tiempos del PP de José María Aznar y de la Junta de Manuel Chaves fueran los años de los huevos de oro para las infraestructuras. De aquellos tiempos de finales del siglo XX y la primera década del siglo XXI, no sólo heredamos sonados casos de corrupción, sino también obras públicas importantísimas. Sin ellas, ahora la provincia de Cádiz sólo estaría un poco mejor que en los tiempos de las diligencias y los bandoleros. Pero algunos proyectos se quedaron pendientes. Entre ellos, dos autovías imprescindibles: la de Vejer a Algeciras y la de Arcos a Antequera.