A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EN estos días, tras la dimisión de Fran González como concejal, se ha intensificado el debate sobre el hundimiento del PSOE en Cádiz. Quienes tenían guardados los cuchillos para cortar cabelleras los han enarbolado para buscar sangre política con Fran González. El resultado ha sido malo de solemnidad, sin paliativos ni excusas. Y con la desagradable consecuencia de perder el sillón del diputado provincial gaditano. No obstante, es falso que Fran sea el único culpable. Hoy, como continuación del artículo de ayer, quiero recordar algo esencial: este ha sido un fracaso más de los socialistas gaditanos. No es un cajonazo aislado.
LAS colas que originaron las exposiciones de Murillo empiezan a dar frutos. En Sevilla, es sabido que el éxito se mide por las colas. Fue uno de los grandes legados que nos dejó la Expo 92. Un pabellón con colas era una maravilla. Un pabellón en el que entrabas como Pedro por su casa de la Moncloa nos decepcionaba. Así el gran éxito de Murillo en el Museo de Bellas Artes no se limitó a la magnífica exposición de clausura del IV Centenario, sino que se certificó con las colas, que en los mejores momentos de los últimos días llegaron hasta la calle Pedro del Toro, puede que incluso a Gravina. Colas de dos horas como mínimo. Así muchos se dieron cuenta del potencial de este museo, al que ya se visualiza como el Prado sevillano. Cuando aquí el único Prado era el de San Sebastián, donde estuvo la Feria antaño y siguen los Juzgados.
LA dimisión de Fran González como concejal del Ayuntamiento de Cádiz es coherente. Después de lo ocurrido el pasado 26 de mayo, su presencia sólo serviría para importunar. No estaba en una situación políticamente correcta para seguir haciendo oposición a Kichi, ni mucho menos para apoyarlo durante los próximos cuatro años, sabiendo lo que sabe. Por consiguiente, estará mejor fuera que dentro del Ayuntamiento. No obstante, sus compañeros de militancia socialista en Cádiz, que tan favorables son a martirizar al líder local, harían bien en no disparar. Se ha retirado del grupo municipal. Pero no de la política, ni del PSOE.
UNA de las consecuencias de las elecciones municipales ha sido el paso atrás de Adelante Sevilla. Se ha comentado poco, lo que confirma que el grupo de extrema izquierda, de izquierda pura, o lo que sea, se ha quedado casi en la insignificancia, lejos de sus expectativas. En los peores momentos electorales del PP, o cuando se atascó Ciudadanos por la polémica de su grupo municipal, existían posibilidades serias de que Adelante Sevilla aspirase al segundo puesto. De modo que el principal grupo de la oposición fuera el encabezado por Susana Serrano. Finalmente, han quedado terceros, pero sólo con cuatro concejales.
EL nuevo hospital de Cádiz en Puntales parecerá viejo antes de ser construido. Tras el cambio de gobierno en la Junta de Andalucía, con la llegada del PP y Ciudadanos, había expectación. Al presentar los proyectos en la provincia, la delegada de la Junta, Ana Mestre, aclaró que no hay renuncia al proyecto del hospital, pero reconoció que lo han aplazado ante otras prioridades, entre las que citó el arreglo del contencioso con los hospitales de Pascual. La sanidad es la joya de la Junta de Andalucía, según decía Susana Díaz. Y la sanidad es un marrón de mucho cuidado, según ha descubierto Juanma Moreno al llegar al cargo. No se pueden solucionar en un año los problemas arrastrados durante más de tres décadas. Es normal que pidan paciencia. Pero olvidarse de ese hospital sería un error mayúsculo.