A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EL control de las palomas es imprescindible. Señoras y señores animalistas, no exageren, que Cádiz no es como Auschwitz o Treblinka para las aves. Además, tenemos un alcalde podemita, que en este caso es una ventaja. Mira tú por dónde, José Vicente, hoy voy a escribir bien del alcalde, que ha tenido lo que hay que tener para dar luz verde a la recogida de palomas. Por fin… Si Teófila, en sus tiempos de alcaldesa, hubiera ordenado una redada de palomas, la hubieran comparado con Hitler, como mínimo. Pero Kichi es de Podemos (o era, no lo tengo claro), y nadie lo va a comparar con Stalin por retirar a unas cuantas palomas de las plazas gaditanas. Se las llevarán a un palomar ecológico y no las van a soltar en Siberia.
EN el Ayuntamiento de Sevilla deberían aprender de un político procedente de Málaga, Elías Bendodo, que se ha revelado como un magnífico especialista en Pactos y Componendas. Esa asignatura la tenía suspendida la Junta de Andalucía, que en todo el mandato de Susana Díaz fue incapaz de alcanzar acuerdos para renovar la Radio Televisión de Andalucía, y tenía prorrogados al Defensor del Pueblo y otros cargos varios. Después de la prórroga, esperaban los penaltis. Hasta que apareció Elías Bendodo, como consejero de Presidencia, y ha conseguido la cuadratura del círculo: primero pactar con Ciudadanos, después con el PSOE, y por último encajar a Vox y Adelante Andalucía. Es decir, que ha montado en el carro de los pactos a todo el arco parlamentario andaluz, desde los fachas a los comunistas podemitas. Eso sí que es marcarle un gol al arco iris, como suelen decir en los carruseles deportivos.
NUNCA sabremos lo que hubiera sucedido en Cádiz si Ciudadanos hubiera mantenido a Juan Manuel Pérez Dorao como número 1 y a María Fernández-Trujillo como número 2 de su lista. Probablemente, hubiera ocurrido lo mismo, o algo parecido, en el sentido de que Kichi hubiera ganado con 13 concejales. O puede que con alguno menos, por los restos, y porque quizá no se hubiera abstenido un sector del centro derecha gaditano. En todo caso fue un error, un inmenso error de Ciudadanos, que ha frustrado su progresión en Cádiz, y ha metido en la política de trincheras a un profesional cualificado, como es Domingo Villero, para ejercer un papel de secundario.
UNO de los aspectos más curiosos de las elecciones municipales en la provincia ha sido la supervivencia del andalucismo. El extinguido PA mantenía cinco alcaldías: Coria del Río, Tocina-Los Rosales, Pruna, La Campana y Alanís. En las elecciones del 26-M han sido reelegidos con mayoría absoluta en Coria, Tocina, Pruna y La Campana, y fue la lista más votada en Alanís. Es significativo, porque en la provincia Ciudadanos sólo ha conseguido una Alcaldía con mayoría absoluta, la de Almadén de la Plata; mientras que Vox no obtuvo ninguna. El andalucismo, a pesar de su decadencia, mantiene cierta implantación.
EN estos días de pactos municipales, apenas oímos peticiones de una segunda vuelta en los ayuntamientos. Será por el final de la segunda vuelta que ha protagonizado el Cádiz CF, que ha desmoralizado a la afición. Hace cuatro años, antes de que tomara posesión Kichi como alcalde del cambio, el PP insistía en este asunto. Pedían un cambio, pero en la ley electoral. En ese escenario hipotético, los gaditanos hubieran escogido directamente entre Teófila Martínez y José María González, liberando al PSOE y a Fran González de tan funesta responsabilidad. Cuatro años después seguimos como cuatro años antes, aunque con Kichi fortalecido, y sin voces discrepantes que pidan cambios en el sistema para que los ciudadanos elijan directamente a sus alcaldes o alcaldesas.