LA mala suerte de José María Pemán es que nació y murió en Cádiz. O sea, que era gaditano. Aquí mantuvo su residencia oficial, a pesar de que pudo empadronarse…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DESDE hace medio siglo, la democracia en España favorece un sistema bipartidista. Los presidentes del Gobierno han sido de UCD y PP (por un lado) y del PSOE (por el otro). En general, se solía respetar que gobernara el más votado. No obstante, a veces era necesario pactar. Gracias a…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

CON más intensidad que brillantez, como en otros partidos, el Cádiz se reencontró con la victoria cuando más lo necesitaba. En Carranza consiguió el segundo objetivo de la temporada: disputar las eliminatorias de ascenso a Primera División. Tiene mérito, porque al principio no era esa la meta. Como se vio ante el Elche, entre los que pelean por arriba y por abajo no existen diferencias abrumadoras. Sin embargo, los refuerzos de invierno se plantearon para pelear al máximo. La aportación de Aketxe, en las jugadas a balón parado, ha sido determinante.
ESA ciudad llamada Cádiz tiene en sus entrañas el espíritu de la contradicción. Donde hay un gaditano (o una gaditana), en realidad hay dos. Igual que existe el lado claro y el lado oscuro. El mismo Kichi, cuyo segundo apellido es Santos, le puede decir sí o no a un santo, depende. Y lo mismo ha pasado con la hostelería. Es una industria potente. Recuerden que antes sólo se hablaba de los astilleros, que hoy toca manifestación, que la Bahía se muere, ¡ay! Pero ahora se diría que en Cádiz sólo viven camareros. Antonio de María se mete en todos los fregados, a veces sin comerlo ni beberlo, a veces sin manchar un plato. De modo que aquí no se mueve nada sin preguntar si es bueno, o es malo para la hostelería. Martín Vila es el único que no se entera, y le ha dado por suprimir veladores, y Fran González lo llama Pancho.
DESDE que empezamos los tiempos de la nueva política, se aprecia un odio enconado contra todo lo que huela al Rocío. Lo mismo vale para los bueyes, las mulas, las carretas y carriolas, los itinerarios de los caminos, las basuras, los cortes de tráfico, o las juergas en alguna casa de hermandad. Si es rociero, es malo por definición. Hay personas intolerantes a la lactosa, e intolerantes al Rocío con muy mala leche. No es sólo que se quieran cargar todo lo que tenga un origen religioso tradicional, sino que les molesta todo lo que tenga un origen simplemente tradicional. Les solivianta igual Morante de la Puebla que los romeros de la Puebla, les inquieta todo lo que se acompañe de la palabra Macarena y no sea una actividad laica del distrito.
HAY que ver la que están formando con el orden de los apellidos. Dicen que es una conquista de la igualdad, lo mismo te da. A partir del 30 de junio, se suprimirá la prevalencia del apellido paterno sobre el materno, de modo que el orden será por consenso mutuo. Le pueden poner antes a la criatura el apellido del padre o el de la madre. Y si no hay acuerdo, ¿quién lo decide? Al parecer, el funcionario o la funcionaria de turno, atendiendo al “interés general” del bebé. También lo podría sortear a cara o cruz, o decir que a él o a ella que lo registren. Y, además, que esto no es nuevo del todo. Desde el año 2000, previa petición, se puede alterar el orden. Y nadie se había quejado, ni han creado plataformas.
UNA de las grandes asignaturas pendientes gaditanas es el Cádiz con Encanto. Por supuesto, referido a los hoteles. Así como en otras ciudades ha proliferado la apertura de hoteles con encanto, que han revitalizado y multiplicado el turismo, en Cádiz han tropezado con demasiadas dificultades. Ciertamente hay excepciones, empezando por el proyecto local que emprendió Josefa Díaz en el hotel temático de Las Cortes de Cádiz, que se ha mantenido después del Bicentenario. Y que a ella la ha llevado incluso a ser la presidenta del SKAL Club, una importante asociación filantrópìca. Pero, en Cádiz, había (y hay) varios edificios catalogados que sirven para hoteles, y que se están perdiendo, como tantas cosas.