LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

HASTA hoy no he escrito nada del coro de Luis Rivero porque allí salen varios amigos y varias amigas, y no era cosa de restarles puntos. Basta que elogien a alguien para que aparezcan los envidiosos. No obstante, me parece que este coro tiene méritos indiscutibles y aporta un estilo propio al Carnaval de Cádiz. Por supuesto, no se lo reconocen públicamente, aunque la realidad es la que es, y sigue siendo así aunque se diga al revés.
NADIE lo duda: en Cádiz lo más importante es el Carnaval. Todo lo demás importa menos. Fíjense lo que ocurrió en el último Pleno. Martín Vila, que es el concejal de Urbanismo, sugirió la posibilidad de que se pueda derribar el edificio de la Aduana, como quien no quiere la cosa, ya que algunos “han cambiado de opinión”. No se sabe si lo dijo en serio, o de cachondeo. Estamos en Carnaval y con la gracia subida. Sin embargo, le alabo el gusto a Martín, no porque vaya a derribar la Aduana (que es misión imposible), sino porque sin querer, o queriendo, ha practicado la prueba del algodón, que no engaña. En Cádiz, siendo Carnaval, todo lo demás importa un pepino.
HOY es Miércoles de Ceniza, gracias a Dios, aunque en Cádiz se nota poco, casi nada. Por eso, Doña Cuaresma se va de excursión a Sevilla o a Jerez, para consolarse con unos garbanzos con espinacas. Poco a poco, el Carnaval de Cádiz se ha reconvertido en el Carnaval de la Baja Andalucía, sobre todo del triángulo del arte. Los sevillanos y los jerezanos prefieren viajar a Cádiz, en vez de potenciarlo en sus ciudades. Así, es indiscutible que esta fiesta deja al comercio y al bebercio gaditano muchos beneficios. No existe ningún Carnaval en Andalucía que pueda rivalizar con el nuestro. Todo eso está muy bien, y se debe destacar.
EL objetivo del 28-F era consolidar un poder andaluz. Esa fue la motivación de aquel referéndum de 1980, que marcó el principio del fin de la UCD de Suárez (tras la ruptura por su marcha atrás en la autonomía andaluza). Fue el principio del éxito del PSOE, gracias a Felipe y su carisma andaluz, pero también gracias a las habilidades de Alfonso Guerra para otorgar credenciales de buenos y malos andaluces. Y gracias al rol asumido por Rafael Escuredo, entonces presidente de la Junta de Andalucía, que fue más andalucista que nadie.
HOY es un lunes de Carnaval como le gusta a nuestro Ayuntamiento, sin necesidad de buscarle una fecha fija. Con un puente extraordinario, que incluye el día festivo de Andalucía, aquel 28-F reivindicativo, estratégicamente situado en martes para dedicarlo al cachondeo. En eso ha quedado la reivindicación. Este año existe una conjunción astral maravillosa. Fíjense que en el calendario de la Liga 1/2/3 al Cádiz le ha correspondido jugar fuera los dos fines de semana de Carnaval. Ayer una matinal en Soria, que dejó buen sabor de boca para escuchar a los coros. Y, el sábado próximo, en Oviedo. Todo eso sin necesidad de desajustar la Semana Santa de la luna llena. Además, se lo han puesto estupendo a los que se han ido para pasar el puente en Grazalema.