LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

ME ha gustado mucho esa foto de nuestro alcalde Kichi, el de Podemos, abrazando a Jesús Maeztu, el Defensor del Pueblo Andaluz. Con esa foto, y con la de la penitencia del Nazareno del año pasado, se nota que él no es tan rencoroso como Pablo Iglesias, ese hombre que tan poco honor hace a su apellido. Jesús Maeztu, en los años de la Transición, fue párroco en el Cerro del Moro, donde desarrolló una gran labor. Muchas personas no lo saben, o lo han olvidado (y a los jóvenes se lo cuentan manipulado), pero en los años de la Transición, la izquierda gaditana se nutrió, en una parte, del clero y de los seminaristas.
EN este país tenemos democracia y libertad, por lo que cada cual puede hacer lo que quiera dentro de un orden. También mostrar en público sus simpatías o sus antipatías. Sin embargo, nuestros actos son nuestra responsabilidad y pueden tener consecuencias. Fue Alfonso Guerra, un ilustre socialista, de amplísimo pedigrí, quien recordó que aquel que se mueva no sale en la foto. Y eso también se sabe en el PSOE (como en los demás partidos) desde hace tiempo. Así que al salir en la foto Fran González, con el puño en alto, al lado de Pedro Sánchez, eso también puede tener consecuencias. Tantas que ese puño le puede hacer la puñeta. O no, depende.
ALGUNOS piensan que será fácil, que Susana Díaz se convertirá en la lideresa del PSOE. Como ya ha confirmado que se presenta (a lo justo para fastidiar el mitin de Pedro Sánchez en Cádiz) ha llegado el momento de buscarle sucesión. Aunque lo más sensato sería que siga en la presidencia de la Junta de Andalucía. Al menos, mientras no tenga unas elecciones generales en el horizonte. Aquí es razonablemente feliz. Aquí discute con Juanma Moreno el del PP y con Teresa Rodríguez la de Podemos, un poco menos con Antonio Maíllo el de IU (que en tiempos aún cercanos gobernaba con el PSOE) y casi nada con Juan Marín el de Ciudadanos, que le brinda su apoyo. Todos son actores secundarios en la política nacional, donde no conseguirían un Goya de premio. Susana tampoco es diputada del Congreso y no puede sostener tensos debates con Mariano Rajoy ni con Pablo Iglesias.
LA despedida del Juan Sebastián de Elcano, que inició ayer en Cádiz su crucero de instrucción, es uno de los últimos testimonios que sobrevive del Cádiz militar, que también se está perdiendo. Esta ha sido una ciudad militar en los últimos siglos. Especialmente desde final del XVI, cuando el ataque del conde de Essex con los ingleses en 1596 demostró que era vulnerable. Después, en los tiempos de su esplendor comercial, fue el puerto más importante de España porque estaba bien defendido. Sin una protección adecuada, tampoco hubiera sobrevivido la ciudad al asedio de los franceses, a principios del siglo XIX; ni se hubieran trasladado aquí las Cortes, ni se hubiera aprobado la Constitución de 1812, ni nada de eso. Por resumir: Cádiz prosperó, gracias a que era una ciudad militar, resguardada por murallas, baluartes y castillos, con cañones orientados hacia donde hiciera falta.
DEMASIADOS apuros para vencer al Rayo Vallecano. Demasiados porque este partido debió quedar resuelto antes del descanso. En la primera parte el Cádiz dispuso de ocasiones para haber conseguido al menos dos o tres goles. No fue así, y casi se estropea el resultado, en una segunda parte conformista. Otro rival posiblemente hubiera puntuado si le juegan así. Pero este Rayo Vallecano es una sombra de lo que fue. Como no reaccione a tiempo, pueden acabar en el pozo de la Segunda B. Por el contrario, el Cádiz ya sólo mira hacia arriba. Bueno, hacia las eliminatorias de ascenso, porque Levante y el Girona ya están casi ascendidos.