LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

TARDE malange y grisácea que pareció contagiar al Cádiz. No se le vio esta vez como un equipo con recursos para estar arriba. Pareció como si después de lo ocurrido en Getafe (donde le escamotearon un punto para afirmarse), no se lo terminaran de creer. Hay que ser realistas para ver que el objetivo de la fase de ascenso será muy difícil. El Levante ya es inalcanzable y el Girona va en busca de ese camino. El Cádiz aún está en el pelotón de los que pelean detrás por los puestos de promoción. Y, si miramos a los de abajo, el puntito de ayer no está mal. Aunque sabemos que no fue bueno para aumentar las ilusiones.
AYER fue un día de suerte, tocaba regar. Unos operarios de la limpieza, todavía sin municipalizar, acudieron a la playa de la Victoria. Se esmeraron en su labor, con el resultado de que el módulo central lo dejaron como el lago Titicaca, de tanta agua como había. Consecuencia colateral fue que los pobres okupas que allí tienen su refugio debieron emigrar a la arena, donde amontonaron sus pocas pertenencias. Fue como un desahucio de la okupación, pero sin policías ni concejales. La verdad es que daban pena, aunque ese no sea el mejor campamento gaditano.
PASA con el tráfico lo mismo que con el fútbol: todo el mundo cree que entiende. Todos llevamos dentro un entrenador, pero también un taxista de los que no van al aeropuerto. Por eso, será difícil la cruzada que va a poner en marcha el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, para que disminuyan los accidentes. Es cierto que está curtido en Sevilla, una de las ciudades donde peor se conduce de España, donde más tontamente están regulados los semáforos, y donde hay más víctimas en accidentes urbanos. Pero, para salir a hombros, deberá superar tentaciones; incluida la de aumentar las multas fáciles, en vez de cortar el origen del mal.
HA sido una dura prueba para el Estado de Derecho. Para empezar, el ambiente. Anunciaron el asunto para los interesados: a las 12 se hace pública la sentencia. Había mucha gente desde la noche anterior, colocaron vallas, una discreta vigilancia. En vez del caso Nóos, parecía una acampada para las entradas del Carnaval. Se podía conseguir la sentencia por Internet, pero aún así. Faltó alguna tragantá que otra, allí no había reventas. Tampoco convocaron a Cristina (Pedroche) para que animara el cotarro. Este país es así: un Estado de Derecho, que escribe con renglones torcidos; a veces tan retorcidos que se caen de espaldas.
ALGUNAS personas mal informadas piensan que el dinero de la Seguridad Social se fabrica solo. O que a Mariano Rajoy le han regalado una hucha llena de billetes de 500 euros, y él va dando las órdenes, y va diciendo: “Ahora a sacar”; o bien: “Ahora a meter”. Aunque la verdad es que ya no mete nada, pues no están los tiempos para eso. Y, al final, vemos lo que pasa, que la ministra Fátima Báñez dice: “No preocuparse ahí, que las pensiones están aseguradas”. Y la buena gente la cree, que es lo peor. En Cádiz este es un problema que inquieta. Dentro de pocos años, seis de cada siete gaditanos serán pensionistas, y el otro quizá también.