HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

EN aquellos años, cuando salía del Carmen, cuando la cruz de guía se asomaba a la Alameda, nadie imaginaba que volvería la memoria a detenerse en otro pasado más remoto. Nadie imaginaba que volvería a encenderse la candelería del Amparo en San José, que la palmera rozaría contra una puerta que había sido la suya, que unos niños con palmas saldrían ilusionados a la Avenida, mientras sus abuelos recordaban viejas tardes, cuando ellos hicieron lo mismo. ¿Y cuándo fue? En otro siglo. No salían de San José desde 1974. Por eso, hoy se refresca un pasado que nos parecía remoto. Y se cubrirá de nostalgia un jardín olvidado, a la vera del mar.
LA Semana Santa del 92 alcanzó la cresta de una ola para las cofradías. Nunca como entonces se habló de masificación. Nunca como entonces se planteaba seriamente en las tertulias la posibilidad de establecer numerus clausus para los nazarenos. Nunca como entonces se habló de que era imprescindible ampliar la carrera oficial y reformar la Madrugada. Nunca como entonces se aumentó la vigilancia policial en las calles, y eso empezó a condicionar la Semana Santa, a pesar de que habían detenido poco antes a la cúpula de ETA. Nunca como entonces hubo tanta expectación ante un Santo Entierro Grande, porque no se había organizado ninguno desde 1965. Era el primero después de Franco.
EN los tres últimos partidos el Cádiz no ha ganado y ha mostrado un bajón de juego. Se nota que el equipo ha perdido chispa después de garantizar el objetivo de la permanencia. Este bache comenzó con la dolorosa derrota ante el Tenerife, en un momento en que incluso había claras opciones de pelear por el ascenso directo, tras la victoria en Girona. Siendo positivos se puede decir que ha conseguido dos puntos en los dos últimos partidos, incluso jugando mal, como ayer. Se puede entender que haya un bajón en algún momento de la temporada. Incluso sería positivo si se llega con fuerza al final. Lo malo es que podemos ver un final de temporada mediocre, si no reaccionan pronto.
FUE precisamente Karl Marx (inspirador del marxismo al que muchos marxistas no han leído) quien alertó de las contradicciones del capitalismo. Después no pocos teóricos (que sí lo habían leído) alertaron de contradicciones axiomáticas irresolubles en el pensamiento marxista. Pero lo que nadie sabía es que en el Ayuntamiento de Cádiz los dos grupos pseudomarxistas (¿o son pseudomarxianos?) que lo gobiernan caerían en contradicciones sobre un asunto tan ajeno como la Semana Santa, hasta forjar una nueva doctrina: el surrealismo municipal. Su gran impulsora es la concejala Eva Tubío, máxima responsable de la cultura gaditana. Otra cuestión para analizar.
ODIO los artículos sobre las banderas. Más que nada porque algunos utilizan las banderas como elementos de odio. Justamente para lo contrario de lo que deberían servir. Pero, sobre todo, me fastidian estos artículos porque podríamos tratar asuntos más interesantes. Sin embargo, Cádiz apenas sale en los medios de difusión nacional por chorradas como esta, que denotan el bajo nivel de su Ayuntamiento. Desde dentro de la ciudad no se dan cuenta, pero cuando se viaja comprobamos que la imagen de Cádiz se está deformando. Hasta un punto que ya es perjudicial. Cádiz siempre despertó simpatías, pero ahora sirve de cachondeo.