LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

HAY una plaza en Cádiz que está gafada. De Sevilla se llama. De Sevilla tenía que ser. Todo lo que se hace (y no se hace) allí es desastroso. Está en un enclave de los principales de la ciudad, justamente en la confluencia del transporte por mar, por tren y por carretera. A la vera del Puerto, de la estación de Renfe y de la nueva estación de autobuses. Es de lo primero que ven nuestros viajeros. Justo frente al Palacio de Congresos. En un momento dado, la anterior alcaldesa, Teófila Martínez, dijo que sería el nuevo centro. No sé si llegó a decir que sería la gran plaza del siglo XXI, o esto lo he imaginado. Ni antes, ni ahora, se redondea aquello.
REMONTÓ el Cádiz un partido que se le complicó por pequeños detalles equivocados. Pero lo importante es que siempre tuvo fe en la victoria, la consiguió, cuenta ya con 40 puntos y se acerca al objetivo de la permanencia. Fue una remontada para soñar, para pelear por el ascenso a Primera, pues tampoco estamos para despreciar un dulce. Este partido ante el Mirandés era determinante para fijar el destino en la segunda vuelta. Una tarde para quedar prácticamente salvados... Y con 18 partidos por delante.
ES muy interesante la polémica sobre las obras de remodelación en la Basílica del Gran Poder. En Sevilla, cada vez que hay intención de mover un ladrillo, aparece alguien que defiende una idea y otro que piensa lo contrario. Los arquitectos, como vienen curtidos de broncas anteriores, se suman con entusiasmo comprensible. Así que en este caso, teniendo en cuenta que afecta a la Casa del Señor, al templo donde miles de sevillanos acuden a rezar, a ver, a sentir, y a estar con Él, es normal que aparezca la tradicional división de opiniones. Aunque el hermano mayor del Gran Poder, Félix Ríos, ya advirtió que son propuestas, y que no han aprobado las obras.
CUANDO han vuelto a reactivar (o eso dicen) algunos proyectos de la Junta de Andalucía en Cádiz, hay que recordar otro aspecto a tener en cuenta: los agravios comparativos. En las tres últimas décadas, las inversiones de la Junta en Cádiz han sido escasas, si se comparan con otras capitales de nuestra comunidad. Ya se ha explicado que esto se debió, básicamente, a la rivalidad del entonces presidente de la Junta, Manuel Chaves, con la alcaldesa, Teófila Martínez. Ambos eran los líderes regionales de sus partidos y llegaron a competir directamente dos veces (en 2000 y 2004) como candidatos del PSOE y del PP a presidir la Junta. Es sabido que la teoría del socialismo andaluz, en aquellos años, era que no debían contribuir a agrandar la figura de Teófila.
CON la ‘Ley de vida’ carnavalesca que ha presentado este año Antonio Martín se pone de actualidad algo que afecta a la esencia del concurso. ¿El Carnaval de ahora es como el de antes? ¿Somos respetuosos con los personajes históricos del Carnaval? Por contestarlo pronto: parece que sí, pero puede que no. En teoría, hay respeto por las viejas glorias, aunque por detrás se acuerdan de sus castas generacionales. El hecho de que existan viejas glorias (y que se considere entre ellos a Martín, que aspira a ganar otra vez) nos pone sobre aviso de que los mayores, a veces, son tratados con desdén. Sin entender que la ley de vida también se llevará por delante a esos muchachos tan prometedores.