CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

HA sido muy criticada la ausencia de representación española en la reapertura de la catedral de Notre Dame, en París, tras las obras de restauración. Al acto asistieron representaciones de unos 40 países, entre ellos el nuevo presidente de los EEUU, Donald Trump, y el de Ucrania, Volodimir Zelenski, que todavía tiene una guerra en su territorio. Sorprendió que no acudiera nadie de España, un país vecino de Francia, para un acto que supone no sólo la apertura de un grandioso monumento, restaurado a base de colaboración público-privada, tras el incendio que sufrió. También supone la reapertura para el culto católico de una catedral histórica en el corazón de Francia.
EN Cádiz, se suele hablar de la decadencia sufrida por la ciudad. En realidad, se habla de la decadencia desde el siglo XIX, cuando se comparaba el Cádiz de entonces con el del siglo XVIII, que fue el tiempo del esplendor con el traslado de la Casa de Contratación en 1717. Sin irnos tan lejos, es evidente que la decadencia se ha debido a causas económicas. Pero ha redundado en una inexplicable falta de interés por el patrimonio gaditano, que es herencia de los tiempos del esplendor. Pocas ciudades españolas tienen los tesoros artísticos que aún quedan en Cádiz. El patrimonio gaditano es más valorado fuera que dentro de la ciudad.
AL II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, organizado en Sevilla, no pudo venir el Papa Francisco. Acudió monseñor Edgar Peña como enviado suyo. También estuvieron presentes eminentes cardenales, reconocidos teólogos y expertos en el culto, la formación, la caridad, el patrimonio, el arte y todo lo relacionado con la piedad popular. En contra de lo que dicen algunos, que no han sido vistos en las sesiones celebradas, el Congreso deja importantes aportaciones para la reflexión, y no se ha quedado eclipsado por la procesión, ya que todo formaba parte de lo mismo. También hubo cultos muy solemnes, adoración eucarística, besamanos, exposiciones, conciertos, etcétera. Y un momento muy especial, que fue el día que vimos a una santa a nuestro lado. No era una santa de altar, sino una santa viva.
LOS premios y honores que se conceden en la ciudad de Cádiz están sujetos a comentarios. Entre ellos, los más habituales en las conversaciones de los entendidos suelen ser las dedicatorias de calles, y también los de hijos predilectos y adoptivos. Como el Ayuntamiento no los suele conceder de uno en uno, sino a varios de una tacada, las designaciones quedan más repartidas. Y así lo que a unas personas les parece mejor a otras no, y a la inversa. Siempre ha pasado y este año también. Todos los premiados tienen méritos, y otros que pudieran haberlo recibido también. Entre los premiados por el Ayuntamiento, yo me quiero referir a Ramón Velázquez.
AL llegar a la Catedral, el Señor se encontró con un amanecer de color celeste pálido. Un cielo que parecía la capa de la Purísima, en esa mañana del 8 de diciembre. Dentro de la Catedral, iba a ocurrir algo inimaginable en los mejores sueños. El Señor se detuvo ante el Cristo de San Agustín, que reproduce una de las devociones más antiguas de Sevilla. ¿Cuántos moribundos le rezarían a la antigua imagen en otros siglos? El Señor se quedó, poco después, ante la Virgen del Socorro, la Madre del Crucificado del Amor, que fue tallado por las mismas manos de Juan de Mesa. El Señor, cuando llegó a la altura del altar de plata, se volvió frente a la Virgen de los Reyes. Era una mañana fría. Ahí latía el recuerdo de una madrugada fría, en la Catedral a oscuras, cuando el monumento con el Santísimo brillaba en la Capilla Real, y el Gran Poder de Dios pasaba ante la Reina de los Reyes.