CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

SUELE arrancar el año nuevo cargado de buenos propósitos. Unos son físicos, como ir al gimnasio para adelgazar o controlar más las dietas. Y otros químicos, que tienen más que ver con nuestras reacciones y comportamientos personales. Sin embargo, en Sevilla se suele decir que la rutina del año nuevo no empieza realmente hasta que pasa el día 6 de enero, y se va el último camello de los Reyes Magos, y se apaga la última vela en el altar de quinario de Jesús del Gran Poder y el Señor de Pasión sube al altar mayor del Salvador para que comience su novena. Es decir, que hay seis días en los que el nuevo año está en el calendario, pero aún permanece como en un paréntesis, que forma parte de los ritos.
NUNCA más habrá un fotógrafo como Jesús Martín Cartaya. Ni en Sevilla, ni en el resto del mundo. Mejores o peores los puede haber, pero nadie que sea como él. En un manual de la fotografía se podrían incluir diversos modelos de fotógrafos, Y, sin embargo, Jesús era diferente, quizá porque no era un fotógrafo profesional, ni artístico ni periodístico. Sabido es por todos los sevillanos de su tiempo que trabajaba en Cortefiel y que eso también se le notaba. Era el único fotógrafo que acudía a todo vistiendo chaqueta y corbata. Circunstancia no desdeñable, ni secundaria. Ya que, como él mismo decía, en aquel tiempo hacer las fotos así vestido era un plus y se le abrían puertas cerradas para otros.
FALTAN dos días para que termine 2024, que ha sido el año de Puigdemont. Nunca con tan pocos escaños se ha mandado tanto en España. Nunca con tan pocos escaños se han cachondeado tanto de las instituciones del Estado. Dice el presidente Sánchez que ellos tienen el BOE y los del PP los bulos. Pero el BOE no lo tiene el Gobierno del PSOE y Sumar, sino que en la redacción del BOE el jefe es Puigdemont con su grupo de Junts, y ahí se publica sólo lo que autoriza este señor. Fue amnistiado, pero no disfruta de la amnistía. Recibió promesas, pero no se ha cumplido ninguna. Así que está como un gato escaldado y con las garras preparadas.
LAS tradiciones se están perdiendo y es una pena. Mañana es el día de los Santos Inocentes, aunque ahora esta fiesta se podría celebrar todos los días del año. En otros tiempos, al llegar el 28 de diciembre, los periódicos, las radios y las televisiones (entonces no existía nada digital, excepto el régimen, que era una dedocracia) publicaban fake news para darle coba a la gente. En lo digital hemos avanzado bastante, y ya ni siquiera el PSOE de Andalucía tiene unas primarias. Políticos hay, como Ruiz Boix, que se le ponen farrucos a Juan Espadas, para que el jefe supremo se lo cargue y nombre a otro u otra. A dedo, por supuesto.
Volviendo a las noticias que parecen inocentadas, vamos a recordar algunas recientes:
LA gente que tiene la buena costumbre de ir a misa suele decir que las navideñas del Gallo ya no son lo que eran. Porque ahora empiezan a las 19 o las 20 horas, como cualquiera vespertina. Sin embargo, los párrocos afirman que las adelantaron porque la gente que suele ir a misa no asistía a la del Gallo, debido a las reuniones familiares y la disuasión de las costumbres, que motivaba poco a los feligreses para salir de casa a altas horas. No obstante, en la Catedral de Sevilla se celebró en la Nochebuena una Misa del Gallo a las 23:30 horas, a la que asistieron más de 2.000 personas. Sí, más de 2.000, según las cifras oficiales que mencionó en la red social X el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, que presidió la concelebración eucarística junto a varios canónigos.