NOS hemos acostumbrado a hacer necesidad de la virtud. ¿O era al revés? Por ejemplo, un día se dice: “No a la guerra”. Y al día siguiente se envía la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
EN Sevilla faltan policías para todos los gustos. Para las procesiones ordinarias y extraordinarias, para las redadas ordinarias y extraordinarias, para detener a los chorizos ordinarios y extraordinarios, para los cortes de tráfico ordinarios y extraordinarios, para los temporales ordinarios y extraordinarios, para que no se desmadren las manifestaciones ordinarias…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

NOS hemos acostumbrado a hacer necesidad de la virtud. ¿O era al revés? Por ejemplo, un día se dice: “No a la guerra”. Y al día siguiente se envía la fragata Cristóbal Colón a Chipre. Pero no de crucero placentero, sino para defensa. ¿Y qué pasa si le cae un misil llovido del cielo a la fragata y no se puede defender? Pero hoy no se trata de eso, sino de la virtud que han tenido con la necesidad de cambiarle el nombre al estadio. Un día apareció Manuel Vizcaíno ante los periodistas. No para decir que iba a esperar a que Gaizka Garitano llegara al octavo partido seguido sin ganar, antes de destituirlo, sino para anunciar que el estadio ya no se llamaría Carranza, ni Nuevo Mirandilla, sino JP Financial Estadio.
EN Sevilla faltan policías para todos los gustos. Para las procesiones ordinarias y extraordinarias, para las redadas ordinarias y extraordinarias, para detener a los chorizos ordinarios y extraordinarios, para los cortes de tráfico ordinarios y extraordinarios, para los temporales ordinarios y extraordinarios, para que no se desmadren las manifestaciones ordinarias y extraordinarias, etcétera. Y lo malo es que afecta a todos los cuerpos y a todas las almas: a la Policía Nacional y la Local, y a la Autonómica, que al parecer también existe. Aunque no es como los mossos catalanes. Yo no entiendo que, si queremos tener lo mismo que en Cataluña, no dispongamos en Andalucía de unos mozos andaluces, que aporten más orden público a esta nuestra comunidad.
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un solo ideario, ni unas reivindicaciones unánimemente asumidas, aunque coincidan en lo esencial, que es la igualdad de la mujer. Por otra parte, el feminismo ha sido manipulado desde los partidos políticos. Y la crispación contribuye a que esté perdiendo fuerza en las reivindicaciones.
LA semana pasada escribí del sentimiento y las devociones. Pero no todo es puro y limpio. Las redes sociales están condicionando la vida de las hermandades. Para bien y para mal. Para bien porque han permitido mejorar la comunicación con los hermanos y con las personas interesadas en general. Para mal porque individuos que no entienden la singularidad de las hermandades se dedican a interferir en la vida interna. Y no sólo en los procesos electorales. Además de que también intervienen personas (algunos son hermanos) sin educación, o simplemente mentirosos con propósitos reprobables.
YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma nosotros, y ellos en el Ramadán. Y los de la Liga del Fútbol Profesional no han organizado otra guerra, pero tampoco respetan que hoy es el primer viernes de marzo en Cádiz (que aquí es como un primer viernes de Cuaresma). Y así han colocado un partido a muerte por el descenso, entre el Cádiz y el Real Zaragoza, precisamente hoy. Un día de ayuno y abstinencia, en el que no se debe comer carne, ni bocadillos de jamón, chorizo o salchichón en el descanso de ese partido.