ENTRE Cádiz y Ceuta está el estrecho de Gibraltar. La visita de los Reyes de España a Ceuta, que comenzó ayer, y se prolongará hoy en Melilla, es un testimonio…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
AL abordar el problema de la vivienda, que ha desembocado en unas elecciones generales a su medida, deberíamos tener en cuenta las circunstancias. Lo siento, no todo el mundo puede ser como la pareja de Montse Mínguez, que al parecer tiene dos sociedades en Panamá, además de 30 pisos en…
UN siglo después, el surrealismo vuelve a estar de moda. Falta un mes para el disparate de esa huelga general del 11 del 11. Le han plagiado la idea a la Once, con su cuponazo del 11 del 11 de la Once. Ese día lo mismo puedes participar en una…

AL abordar el problema de la vivienda, que ha desembocado en unas elecciones generales a su medida, deberíamos tener en cuenta las circunstancias. Lo siento, no todo el mundo puede ser como la pareja de Montse Mínguez, que al parecer tiene dos sociedades en Panamá, además de 30 pisos en España. Ella misma, siendo portavoz del PSOE, tiene tres pisitos, según se ha publicado. La gente reticente no entiende la diferencia entre la teoría del marxismo y la realidad del capitalismo. Se puede ser halcón y paloma, o quizás periquito y buitre. Pero yo no me refiero hoy a los grandes tenedores, sino a las segundas residencias, que no es lo mismo.
ENTRE Cádiz y Ceuta está el estrecho de Gibraltar. La visita de los Reyes de España a Ceuta, que comenzó ayer, y se prolongará hoy en Melilla, es un testimonio necesario para reafirmar la españolidad de estas dos plazas de soberanía en África, como se las llamaba en tiempos. No es solo un gesto, sino principalmente una declaración de intenciones. Sin embargo, es un error ese odio a Marruecos y los magrebíes, en general, que se está cultivando, tras la invasión aleatoria de finales de julio. Con los marroquíes, que en otros tiempos dependían de Francia y de España, se ha convivido durante mucho tiempo. En Ceuta y en Melilla, en el Sahara español, y también en Tánger y Tetuán.
ALGUNOS pitonisos ilustres han augurado que Óscar Puente podría ser el futuro relevo de Pedro Sánchez como líder del PSOE. Ya sé que suena a inocentada, pero se ha dicho en serio. Si el todavía presidente pierde las elecciones generales y cambia de vivienda, es improbable que siga como líder de la oposición. Por si acaso, Óscar Puente sigue acumulando méritos. Su trayectoria como influencer en las redes sociales es excelente. Dicen que es uno de los grandes ideólogos de la izquierda, así está la izquierda. Y como ministro de Transportes ya lo ven: lo último han sido más de dos horas y media de retraso en algún AVE entre Madrid y Sevilla, y un vagón incendiado en el AVE_de Zaragoza aprovechando el puente del Pilar Significa que en un coche llegarías antes que en el AVE. A pesar de que el estado de las carreteras es penoso. En la autopista AP-4 de Sevilla a Cádiz vemos baches dignos de los peores caminos etíopes.
UN siglo después, el surrealismo vuelve a estar de moda. Falta un mes para el disparate de esa huelga general del 11 del 11. Le han plagiado la idea a la Once, con su cuponazo del 11 del 11 de la Once. Ese día lo mismo puedes participar en una huelga general que te pueden tocar 11 millones de euros, con los que te puedes comprar 11 pisos de lujo y convertirte en buitre directamente. Para completar el surrealismo, en esa huelga general sería estupendo que pudieran rifar tres pisos junto al Retiro de Madrid, donados por fondos buitres para lavar su imagen carroñera. A eso se llama marketing social. Y le solucionarían el problema de la vivienda a tres indignados. Por algo se empieza.
PARA comprar o alquilar pisos en Cádiz lo primero es que los construyan. En esta ciudad hay unos 55.000 pisos y 109.950 habitantes censados. Miles de personas, incluso modestas, viven en sus pisos propios, así que a ellos personalmente no les afecta el problema de la adquisición o alquiler de pisos, excepto que se quieran mudar. Pero hay otros con menos suerte, o que les ha ido peor en la vida (nunca se hace autocrítica), y también aspiran a vivir en un piso. No tienen vocación de sin techo, ni de pasarse la vida en una tienda de campaña del Decathlon, y asimismo están en su derecho. Para cumplir ese derecho, que a veces se queda en una triste ilusión, el Estado que lo reconoce debe poner de su parte.