SE suele decir que el pueblo (o la gente) están a veces por delante de sus políticos. Esto pasa, por ejemplo, con el área metropolitana de la Bahía, que funciona…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LOS capillitas y los devotos de la piedad popular apenas se han enterado, pero el papa León XIV, en su próxima visita a España, tendrá la oportunidad de rezar ante las imágenes de la Esperanza Macarena y el Señor del Gran Poder. Aunque no son las de Sevilla, sino las…
RESULTA curiosa la evolución mediática que ha recibido León XIV. En España se ha acentuado con su próxima visita. Es el Papa desde hace poco más de un año. Al principio se le prestó poca atención. Se decía de él que era un pontífice gris, serio, y reservado. Hablaba mucho…

SE suele decir que el pueblo (o la gente) están a veces por delante de sus políticos. Esto pasa, por ejemplo, con el área metropolitana de la Bahía, que funciona en la práctica como tal por la movilidad de los vecinos de Cádiz, San Fernando, Puerto Real, Chiclana, El Puerto de Santa María, e incluso Jerez y Rota, que tienen sus núcleos urbanos en pocos kilómetros de distancia. Sin embargo, también pasa lo contrario. Por la complejidad urbana y paisajística de la Bahía de Cádiz y por los localismos. De modo que a veces los políticos van por delante de la gente.
Lo pensaba después de leer un artículo que publicó Fran González, delegado del Estado para la Zona Franca, en El Conciso. En ese texto recordaba las medidas que hay en marcha, tanto por parte del Gobierno como de la Junta y la Universidad de Cádiz, para la protección de un espacio ambiental que es único y está amenazado. Pedía un plan de acción específico entre administraciones (estatal, autonómica y ayuntamientos), según ha reivindicado la plataforma Bahía Azul, para restaurar las marismas, defender los humedales frente a la previsible subida del mar y el desarrollo sostenible de las salinas.
Más allá de la apuesta por la economía azul, la investigación y los proyectos oficiales en curso (y los que se puedan ampliar), está la mentalidad popular. Y la misma realidad. En Cádiz, las salinas hay que popularizarlas, están minusvaloradas en su importancia, si se compara con otros lugares. Por ejemplo, en Ibiza (Ses Salines) y en Almería (Cabo de Gata) hay salinas junto a playas frecuentadas. Están muy consideradas y son, en sí mismas, una atracción turística. Forman parte del ocio y el negocio, con todas sus consecuencias.
Entre Cádiz y San Fernando, vemos un notable barullo en el paisaje. Es necesario coordinar mejor el ocio y el negocio. En ese espacio tenemos una playa semi urbana, una playa nudista, otra canina, dunas valladas, un carril para bicicletas y senderismo que ha sido cerrado porque está lleno de arena… También instalaciones militares e industriales, el río Arillo y su entorno desaprovechado, las salinas, los esteros… Y una autovía, que el alcalde de Cádiz, Bruno García, del PP, y la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, del PSOE, sugirieron que se podría convertir en una avenida. Y no sólo hay esa carretera única. También vías ferroviarias utilizadas para trenes de cercanías, media y larga distancia y tranvía.
No sabemos lo que tenemos. Se debería ordenar con coherencia. Y fomentar que las salinas también sean un aliciente más y mejor considerado.
José Joaquín León
LOS capillitas y los devotos de la piedad popular apenas se han enterado, pero el papa León XIV, en su próxima visita a España, tendrá la oportunidad de rezar ante las imágenes de la Esperanza Macarena y el Señor del Gran Poder. Aunque no son las de Sevilla, sino las de Barcelona. No se le ha dado la oportunidad de que venga a Sevilla y vea los originales, en sus basílicas, pero al menos podrá ver las copias en la parroquia de San Agustín de la capital catalana, que es donde reciben culto y donde tienen una hermandad.
RESULTA curiosa la evolución mediática que ha recibido León XIV. En España se ha acentuado con su próxima visita. Es el Papa desde hace poco más de un año. Al principio se le prestó poca atención. Se decía de él que era un pontífice gris, serio, y reservado. Hablaba mucho de la paz en el mundo, desde que salió al balcón tras la fumata blanca. Pero eso de pedir la paz se le supone de oficio a un papa. La atención hacia León XIV, nacido en Chicago, se multiplicó desde las burlas y críticas de Donald Trump. Y cuando se opuso tajantemente a las acciones de Israel en Gaza. A partir de ahí, León XIV es presentado como un líder antiTrump, y es elogiado incluso por la izquierda más atea.
AHORA resulta que todo el mundo lo sabía, pero nadie hizo nada. Es muy fácil condenar a un muerto y es más difícil decirlo a la cara en vida. Lo que ha ocurrido con Juan Carlos Aragón es lamentable, desde todos los puntos de vista. Y vemos cómo se manejan estos asuntos, en según qué momentos, según qué circunstancias, y según quien es la persona afectada. Cuando le iban a dedicar la estrella de la fama del Carnaval lo han estrellado. Y es ahora cuando se ha difundido la historia bochornosa que había detrás. Demasiado veneno por todas partes.
EN todas partes se estrechan el cinturón, incluso en la calle Ferraz. Y, si presuntamente hacían facturas falsas, ¿quién nos asegura que las joyas no son presuntamente falsas? Un mayordomo de Zapatero las ha valorado entre 30.000 y 50.000 euros. La gente se reía al enterarse, al ver la señorial apariencia de las joyas de doña Sonsoles y los relojes de aspecto lujoso. El juez Calama ha encargado un informe pericial. De modo que estamos en el momento VAR, en la revisión, que es cuando nos dirán si esas joyas valen un potosí, o son de bisutería, o las han falsificado, o…