EN la ciudad de Cádiz se percibe un frenesí inusitado para cambiar los nombres. Algunos creen que es fruto de la Ley de Memoria Democrática. ¡Qué va! Es una costumbre…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
SE supone que la gente vota a un partido porque quiere que gobierne. Diferente es que ese partido no tenga los apoyos suficientes y se quede en la oposición, o incluso sea extraparlamentario. Puede haber un voto testimonial, a sabiendas de que no es práctico. Pero no parece sensato votar…

SE supone que la gente vota a un partido porque quiere que gobierne. Diferente es que ese partido no tenga los apoyos suficientes y se quede en la oposición, o incluso sea extraparlamentario. Puede haber un voto testimonial, a sabiendas de que no es práctico. Pero no parece sensato votar a un partido para que sea inútil. Por eso, fue oportuno lo que recordó el presidente en funciones de la Junta, Juanma Moreno, en su discurso de investidura. En el Parlamento de Andalucía no hay mayoría absoluta del PP. Aunque hay cuatro partidos en los que se podría apoyar para conseguirla.
A la vía madrileña del PP nunca le ha gustado la vía andaluza. Madrileñizar el PP de Andalucía es la intención del sector ayusista del PP, que no veía con buenos ojos la estrategia de Juanma Moreno. Por eso, que le hayan faltado dos escaños para la mayoría absoluta les ha venido bien, y también ellos (como el PSOE y Vox) lo han presentado como un tropiezo del juanmismo. Es verdad que a la campaña del PP andaluz le faltó la guinda del pastel, y no es lo mismo 58 escaños que 53, aunque consiguieran más votos que hace cuatro años, pero con inferior porcentaje por el aumento de la participación. Sin embargo, en Madrid deben entender que Andalucía es diferente.
EN la ciudad de Cádiz se percibe un frenesí inusitado para cambiar los nombres. Algunos creen que es fruto de la Ley de Memoria Democrática. ¡Qué va! Es una costumbre que quizás proceda de los romanos, que le cambiaron los nombres a los fenicios, Gadir pasó a ser Gades, y así han seguido. A la plaza de San Juan de Dios, en siglos pasados, cada vez que había una sublevación o nuevo régimen, le cambiaban el nombre. A la actual calle Feduchy, en la Segunda República, le pusieron Carlos Marx. En tiempos de Carlos Díaz le quitaron el nombre a la calle Alonso el Sabio (el rey conquistador de Cádiz, murió en 1284) para recuperar la Pelota. En esta ciudad hay calles con dos rótulos: el actual y el antiguo.
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe te devolvía el dinero si el tren llegaba con unos minutos de retraso. Lejanos quedan los tiempos de Felipe González, que ahora le pide a Pedro Sánchez que convoque elecciones o dimita. Mientras los del PSOE, que crecieron con el felipismo, lo tratan como si fuera del PP. Vuelvo a decir que tenemos el mundo al revés.
TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que ha conseguido Manoli Lemos Campaña, que se despidió el pasado jueves, con un acto multitudinario celebrado en la peña flamenca La Perla de Cádiz. En lo más alto del tablao había un cartel, que resumía muy bien lo que ha sentido Manoli Lemos, en esos 56 años creando programas de radio y viviendo con intensidad: “Cádiz en mi voz, en mi vida, en mi sangre”. Cádiz ha sido siempre la protagonista de sus programas. Todo, incluso lo que era universal, incluso lo ajeno, se gaditanizaba en su voz inconfundible.