HA pasado sin pena ni gloria el derribo de la Verja en Gibraltar. Resulta curiosa esta indiferencia. Ha faltado pompa y boato. Acudió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recién…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
A estas horas, Francisco Vélez de Luna y su esposa, Concha, estarán preparándose para viajar a Comillas (Cantabria) y pasar allí sus vacaciones, como todos los años. Pero en 2026 es diferente. El 14 de julio (mientras España se cepillaba a Francia, en la semifinal del Mundial), en la Capilla…
RESULTA muy bonito escribir hoy sobre reconciliación, al haberse cumplido ayer 90 años desde el comienzo de la guerra civil de 1936. Aquello empezó como un golpe de Estado. Pero terminó de la manera más vil posible: con las dos Españas asesinando. Y no sólo unos u otros. Hoy parece…

HA pasado sin pena ni gloria el derribo de la Verja en Gibraltar. Resulta curiosa esta indiferencia. Ha faltado pompa y boato. Acudió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recién empurado su hermano, por escaquearse en el trabajo tras ser enchufado. Como tantos absentistas, dirán los empresarios indignados con el Gobierno. Acudió el presidente se hizo una foto junto al ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, y otros señores que pasaban por allí. Todo dentro de lo políticamente correcto. Pero dejando muchas dudas para el futuro, en relación con el acuerdo que se firmó de cualquier manera para paliar los efectos del Brexit en la colonia británica.
A estas horas, Francisco Vélez de Luna y su esposa, Concha, estarán preparándose para viajar a Comillas (Cantabria) y pasar allí sus vacaciones, como todos los años. Pero en 2026 es diferente. El 14 de julio (mientras España se cepillaba a Francia, en la semifinal del Mundial), en la Capilla Real, ante la Virgen de los Reyes, tomaba posesión la nueva Junta del Consejo, presidida por José Roda Peña. Con este relevo se certificaba el final de Paco Vélez en el Consejo, en el que deja una impronta imborrable para la solución de problemas, como el IVA y la reforma de la carrera oficial, la pandemia ruinosa, o el II Congreso Internacional, entre otros.
LA segunda estrella ha llegado como la primera. Aquella noche del domingo 11 de julio de 2010, en Johannesburgo, se pareció mucho a la noche del domingo 19 de julio de 2026, en Nueva Jersey-Nueva York. Han pasado 16 años. Las calles han vivido la misma explosión de fiesta y alegría, de unidad en torno a un ideal, en este país crispado y dividido por sus políticos. Dos finales, dos victorias y dos estrellas de campeones del mundo. Dos éxitos por 1-0 en la prórroga, que debieron llegar antes. Dos héroes, Andrés Iniesta y Ferrán Torres, dos jugadores del FC Barcelona. Dos latigazos a la red, cuando ya se preparaba el fantasma de los penaltis.
LA segunda estrella ha llegado como la primera. Aquella noche del domingo 11 de julio de 2010, en Johannesburgo, se pareció mucho a la noche del domingo 19 de julio de 2026, en Nueva Jersey-Nueva York. Han pasado 16 años. Las calles han vivido la misma explosión de fiesta y alegría, de unidad en torno a un ideal, en este país crispado y dividido por sus políticos. Dos finales, dos victorias y dos estrellas de campeones del mundo. Dos éxitos por 1-0 en la prórroga, que debieron llegar antes. Dos héroes, Andrés Iniesta y Ferrán Torres, dos jugadores del FC Barcelona. Dos latigazos a la red, cuando ya se preparaba el fantasma de los penaltis.
RESULTA muy bonito escribir hoy sobre reconciliación, al haberse cumplido ayer 90 años desde el comienzo de la guerra civil de 1936. Aquello empezó como un golpe de Estado. Pero terminó de la manera más vil posible: con las dos Españas asesinando. Y no sólo unos u otros. Hoy parece que solo asesinaron los franquistas, pero los del otro bando también. Y, además, comunistas pro-soviéticos asesinaron a republicanos, a trotskistas, y a otros que no pensaban igual. Aún no se sabe dónde están los restos de Andreu Nin, líder del POUM, asesinado por los soviéticos. De eso hay poca memoria. Pero ahora tenemos otra reconciliación: con Puigdemont.