ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

LA Semana Santa de Sevilla no es como la calle del Infierno de la Feria. Si establecemos esa comparación odiosa, empezamos mal, porque partimos de un concepto equivocado. Incluso desde un punto de vista folklórico, existen sensibles diferencias. A partir de ahí, la decisión de la Hermandad de Jesús Despojado de discurrir en silencio por la calle San Pablo se puede entender como un gesto de apoyo a los niños que padecen autismo. Nada menos, pero nada más. Que una hermandad con música acuerde silenciar a sus bandas, durante un tramo breve del recorrido, no causa mal a nadie, ni perturba su esencia. Por eso, me parece asumible como un detalle solidario. Pero se abre una puerta para otros peligros. El principal es cargarse del todo la espontaneidad y la identidad de la Semana Santa, por culpa de lo políticamente correcto.
EL alcalde de Cádiz, José María González Santos, tiene el problema de que se siente más Kichi que alcalde. Conste que lo entiendo, porque una persona tiene derecho a expresar sus propias opiniones y a pensar lo que considere oportuno. Pero hay cargos que marcan al personaje mientras lo desempeñen. No es lo mismo que un tal Kichi, profesor y ex comparsista, diga que le parece muy bien lo del caso de Zozulya a que lo diga un señor que también es el alcalde de todos los gaditanos. Por eso debe ponderar más sus afanes tuiteros. La Embajada de Ucrania ha pedido respeto para su compatriota. Un alcalde no se puede comportar como un forofo.
CON el AVE barato pasa como con el sexo de los ángeles: hay pocas certezas y predominan las suposiciones. También nos recuerda los pactos de Pedro Sánchez: que le va a dar el chollo a Cataluña, y a los andaluces le van a dar por el FLA. De modo que el AVE barato no llegará a Sevilla, ni tampoco a Málaga, ni a Córdoba, ni a Granada, ni mucho menos a Cádiz o a Huelva, donde todavía esperan el AVE caro. Unos pagarán 10 euros y otros más de 100 euros. Así que ese AVE chollesco es sólo para los catalanes y los madrileños, para los de siempre, para cubrir los trayectos entre Madrid y Barcelona, que es donde se ha gestado casi todo lo bueno y casi todo lo malo de España, desde que los catalanes se pusieron levantiscos e identitarios para presionar.
EN Paterna están que trinan por los accidentes en la carretera a Medina Sidonia. No es un caso único. En la provincia de Cádiz hay carreteras peligrosas, a la espera de mejoras desde el siglo pasado. Unas dependen del Gobierno central y otras de la Junta de Andalucía. En ese periodo han gobernado ambas instituciones el PP y el PSOE, sin que hayan acometido proyectos que eran necesarios para el desarrollo de la provincia. Por otra parte, la falta de planificación entre el Ministerio de Fomento y la Consejería de ídem han complicado las condiciones del tráfico provincial. El mayor ejemplo es el de la N-340, cuyo tramo entre Vejer y Algeciras sigue sin ser autovía. Es la de mayor siniestralidad en los últimos años. Los Gobiernos de Zapatero y Rajoy pasaron sin terminarla. Tampoco parece que Pedro Sánchez lo consiga.
LA borrasca Daniel pasó por Sevilla y causó 430 incidencias en la capital. Esto se cuenta así y parece que ha venido un ciclón, o algo fortísimo. Sin embargo, ahora a cada tormenta le ponen un nombre. Hoy pasa Elsa. Y Daniel, en realidad, fue tormentoso durante poco más de media hora (desde las 15:40 hasta las 16:15 horas del lunes, aproximadamente) y los vientos fueron fuertes, pero no tan huracanados, ya que en realidad oscilaron en torno a los 80 kilómetros/hora. Eso lo sufren en Tarifa y en el Estrecho de Gibraltar casi todas las semanas. La diferencia es que Sevilla no está preparada para los vientos, que aquí soplan con moderación y no son frecuentes. A eso se suma que una parte considerable del arbolado está más para allá que para acá.