ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

LA subasta del edificio del Tiempo Libre por 11,81 millones de euros ha demostrado que invertir en Cádiz es posible. A ello se ha sumado la venta del hotel Senator a la socimi Atom hoteles por 15 millones de euros, aunque lo seguirá explotando la cadena almeriense. Con estas operaciones se ve que el turismo hotelero tiene futuro en Cádiz. Si no han salido otras operaciones asimismo ventajosas es porque no las han gestionado bien. Es lo que ha ocurrido con el hotel del estadio Carranza, que el Ayuntamiento intentó subastar por casi 10 millones de euros. Pero no lo ha conseguido todavía, a pesar de que en varias ocasiones David Navarro lo dio por hecho. No hay que perder las esperanzas. Aunque sea una operación capitalista.
NO es lo mismo la ocupación hotelera en el puente de la Inmaculada que la okupación de los pisos y las huellas de pintadas en el barrio de San Lorenzo. Es una forma diferente de entender el alojamiento. En el pasado puente festivo (que este año adquiría proporciones majestuosas) la ocupación hotelera rebasó las estimaciones previstas. Alcanzó el 96% en Sevilla, acercándose a lo que consideran lleno técnico. En los bares y restaurantes no se cabía a las horas punta, que es cuando todo el mundo intenta comer solomillo. En los aparcamientos del casco antiguo pusieron los cartelitos de completo. En las calles había bullas. Y todo ello a pesar de que la Cumbre del Clima se celebraba en Madrid, donde los hoteles estaban carísimos y alcanzaron menos ocupación.
ALEJANDRO Sanz está imparable. Desde que lo nombraron representante del rey Melchor en la Cabalgata de los Reyes Magos de Cádiz viene con un pan de oro debajo del brazo. Ha anunciado un concierto en el estadio Carranza para el 11 de julio de 2020, cuyas entradas se ponen mañana a la venta. También ha intervenido en la Cumbre del Clima, con un emotivo discurso ecologista, en el que ha dicho que “todos somos culpables y todos somos parte de la solución”. También dijo que sus conciertos serán neutros en CO2. Se supone que entre ellos se incluye el del estadio Carranza. Así que vamos a tener un estadio de lo más modernizado: con espectáculo luminoso, videomarcadores y neutralidad para no contaminar.
ESTAMOS en el momento de ver si son galgos o podencos, si hacen falta túneles o un puente en la SE-40 para cruzar el río Gualdaquivir. Esto de los galgos y los podencos viene de una fábula de Tomás de Iriarte, del siglo XVIII, titulada Los dos conejos. La fábula es un género muy práctico, que se ha perdido, pero sigue latente en la conciencia de la gente. Los dos conejos se paran a discutir si los perros que los persiguen son galgos (como sostiene uno) o podencos (como dice el otro), con lo cual los alcanzan, y adiós muy buenas para los conejos. El mensaje de Iriarte se podría aplicar también a los que discuten por la SE-40, o por todo lo que se proyecta en Sevilla: “Los que por cuestiones/ de poca monta/ dejan lo que importa/ llévense este ejemplo”.
SON poco más de las 11 de la mañana del día 9 de diciembre de 2019, en la playa de la Victoria, de Cádiz. Festivo en Andalucía, para que algunos no trabajen durante cuatro días seguidos. Una pareja de forasteros, treintañeros o por ahí, viene desde el hotel Playa Victoria hasta el módulo central, que actualmente está cerrado y abandonado, rodeado de porquerías y restos de botellones por todas partes. La pareja hace un intento de entrar en la playa para pasear por la arena, pero se da la vuelta. La mujer le dice al hombre: “¡Qué asco de playa! ¡Hay que ver cómo la tienen!”. El hombre no le contesta, pero también parece horrorizado. Se van.