

El Atlético se lo agradece a Mourinho
Es sabido que la Copa del Rey es una competición importantísima cuando la gana el Real Madrid, y más si el finalista es el Barça, como en 2011. Pero no pasa de ser un título de segundones cuando ellos ganan la Liga y otros se conforman con la Copa, como el Barça en 2012. La Copa pudo ser otra vez muy importante en 2013, pues el Real Madrid llegó a la final, después de renunciar a la Liga desde antes de Navidad, pero ha caído ante el Atlético. Tampoco ganará la próxima Supercopa de España, su único título de esta temporada, pues ni siquiera la jugará. Título menor, por otra parte, que no sirve para alimentar el palmarés egolátrico de Mourinho, según explicó él mismo mientras no subía al palco del Bernabéu como subcampeón. CR7 tampoco subió. Los dos se autoexpulsaron y se ahorraron la vergüenza del perdedor.
TERMINÓ la temporada de la infamia, la peor del Cádiz en Segunda B. Queda como cuarto equipo de la provincia en esta categoría de bronce, detrás de la Balona, el San Fernando y el Sanluqueño, en el puesto 13, a sólo 5 puntos de la promoción de descenso, tras no asegurar la salvación hasta la penúltima jornada. Pero, por encima de lo que digan las estadísticas, está lo que hemos visto, que ha sido inenarrable. Los responsables de esta vergüenza no pueden seguir un año más, porque han perdido toda la credibilidad. El partido de ayer fue un colofón patético, a la altura de esta temporada de infamia.
EN este país se da por supuesto que un ciclista es progresista y de izquierdas, aunque circule por la derecha. Y que un coche aparcado es carca y burgués, aunque tenga siete sellos de la ITV. De ahí que PSOE e IU defienden los carriles bicis como si les fuera el voto en ello, y como una forma sencilla de ecologismo verde. Y que el PP los vea con escepticismo, como si se le fueran a perder los votos de los automovilistas. Ahora se anuncia la gran batalla de la bicicleta en Cádiz, otra batallita, que debería abordarse con la cabeza fría.

Las autonomías que no son iguales
Una de las características esenciales del PP en los últimos años ha sido que no había discrepancias internas aunque no estuvieran de acuerdo. Al menos de cara al público. En los últimos tiempos, Esperanza Aguirre ha intentado singularizarse y diferenciarse de Rajoy y su Gobierno, hasta el punto de parecer de la oposición. Pero la batallita más vistosa ha sido la que han emprendido Monago y otros líderes regionales del PP para que Rajoy no conceda un trato diferenciado en el déficit a algunas autonomías, según el acuerdo al que habría llegado con Artur Mas. Detrás de todo esto hay una realidad: todas las autonomías no son iguales.
LA Hermandad del Rocío de Triana, que peregrinó y celebra hoy el día de Pentecostés ante la Blanca Paloma, tuvo su anterior sede canónica en la parroquia de San Jacinto. Allí estuvieron también la Esperanza de Triana y la Estrella, entre otras cofradías, a lo largo de la historia. Si se suele decir que la Real Parroquia de Santa Ana es la Catedral trianera, San Jacinto sería el equivalente a su templo colegial, algo así como un Salvador trianero. Aunque con una diferencia importante: allí no ejercen curas del clero regular, sino frailes dominicos. Y ya no queda ninguna hermandad de Triana.

Pedro Pacheco y el castigo de Jerez
Para unos ha pagado por fin sus culpas y para otros será como un chivo expiatorio de ese Jerez tan polémico, que pasó de la gloria a la ruina. Pedro Pacheco Herrera es el autor de la frase famosa que fustigó a la Justicia durante años. Pero, a la larga, la Justicia no ha sido un cachondeo, sino la tumba política de Pacheco, que en realidad ya estaba en la reserva activa, sin capacidad de entrar en batallas. La condena a cuatro años y medio de cárcel y ocho de inhabilitación para cargos públicos le ha sido impuesta por colocar a dos colegas del PSA, a sabiendas de que incumplía la ley. Nosanciona su gestión como alcalde en los años de expansión de Jerez, sinouna contratación que tuvo lugar entre 2005 y 2007, cuando gobernaba la alcaldesa Pilar Sánchez, en la coalición del PSOE y el PSA.
AL decir que Europa “no merece la pena” si cuestiona el decreto andaluz de la vivienda, José Antonio Griñán ha puesto el listón muy bajo. Es impropio de una persona seria que preside la Junta de Andalucía y que debe dar un buen ejemplo. Si declara eso porque una instancia política superior se opone a un acuerdo de una autonomía, está situándose al mismo nivel que Mas cuando afirma que España no entiende a Cataluña y no merece la pena seguir, cada vez que hay una decisión del Tribunal Constitucional contraria a sus medidas. No se pertenece a Europa sólo para cobrar fondos, aceptar lo que nos interesa, y amenazar a la primera contrariedad.
|