DESPUÉS dirán que el Carnaval tiene la culpa de todos los problemas de Cádiz, incluso que es la causa de la despoblación de la ciudad. Pues fijarse en la Universidad de Cádiz, lo que han montado en el Gran Teatro Falla. La UCA se ha sumado al COAC, coincidiendo con las primeras sesiones de preliminares. Tanto hablar de la I+D+i, la excelencia, los proyectos cofinanciados, los Erasmus, los no sé cuantos campus y demás, y al final terminan imitando al Carnaval. El acto de investidura de los nuevos doctores y la entrega de premios extraordinarios del Doctorado del Curso 2017-2018 fue una ceremonia de inspiración carnavalesca.

POR causas inexplicables se ha difundido una pésima imagen del Campo de Gibraltar. Si nos dejamos guiar por lo que se publica y lo que vemos en televisión, resultaría que allí todo el mundo está tieso, excepto los que trabajan en la colonia de Gibraltar y los que trapichean con las drogas. Eso si no te disparan un tiro en una esquina durante las negociaciones entre bandas de maleantes. A lo cual se suman las llegadas de pateras todos los días. Curiosamente, ahora es noticia  por el Brexit, porque le ha tocado la lotería en los Presupuestos apócrifos de Pedro Sánchez y porque salió a la luz el pelotazo que dio el Puerto de Algeciras hace dos meses.

EL caso del megayate Yas es rarísimo, un misterio auténtico. Estamos refiriéndonos a uno de los yates más lujosos del mundo, propiedad de un rico jeque árabe, Hamdan Bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, que se ha encariñado con Cádiz, a pesar de estar gobernada por anticapitalistas. El motivo de tanto cariño tampoco ha sido explicado. Pero el amor es así: pasión pura, que no atiende a razones, y se deja guiar por el corazón. En Cádiz han atracado barcos de ricos desde los tiempos del Descubrimiento de América, aunque desde el XVIII en adelante, cada siglo vienen menos. Este megayate no trae nada raro, parece, sino que lo dejan ahí, como parte del paisaje marinero gaditano en la temporada de invierno.

ES digno de compasión el papel que ejerce el portavoz socialista, Fran González, en el Ayuntamiento de Cádiz. Debe elegir constantemente entre susto o muerte. El susto es apoyar a la oposición del PP y Ciudadanos, con la que un sanchista como él no se debería asociar. Pero la muerte es apoyar al equipo de Podemos y Unidos, cuya incompetencia y falta de ideas conoce a fondo y padece de cerca. En la Fundación de la Mujer se ha vuelto a ver, en este duelo que ya es cansino. Pretendían quitar la vicepresidencia a María Fernández-Trujillo, de Ciudadanos, para devolvérsela a Ana Camelo, de Podemos. Como Fran conoce a las dos, sabe quién representa el susto y quién sería la muerte.

EL nuevo turismo gaditano es el de la nueva cocina. Se ha notado en Fitur, donde la Diputación ha apostado por las ferias y eventos relacionados con la gastronomía. No es por casualidad, sino porque The New York Times es un diario influencer de tomo y lomo (en manteca). Ha puesto el foco al situar a Cádiz entre los destinos del 2019, y destacar de modo sobresaliente la cocina gaditana. Ahí tenemos un filón. Se añade a otros que ya existen, y que no se pueden olvidar, como el turismo de playas en verano y el cultural durante todo el año. En conjunto, es una oferta imbatible. Y contra eso no hay que despotricar, sino aprovecharlo para atraer turismo de lujo y aumentar el nivel de renta provincial.