A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

EL insigne músico Manuel de Falla Matheu nació en Cádiz el 23 de noviembre de 1876 y falleció en Alta Gracia (Argentina) el 14 de noviembre de 1946. Noviembre es el mes vinculado a su nacimiento y su defunción. En noviembre, precisamente, se celebra el festival de música que le dedicó la Junta de Andalucía. Casi nunca ha despertado el interés que se merece, y este año se ha visto perjudicado por el coronavirus, que también ha sido letal para los eventos culturales. En noviembre, es costumbre que en Cádiz se acuerden de Manuel de Falla, al que se olvida el resto del año, aunque le dedicaron otro festival municipal, y su nombre sigue presente en un teatro, que no le han quitado, gracias a que se autoexilió en Argentina. Aunque José María Pemán estaba deseando que volviera a Cádiz, y no paró hasta conseguirlo después de muerto Falla. Ambos reposan en la Catedral gaditana.
LA política educativa de cierta izquierda (la más extremista) se basa en acabar con la enseñanza concertada, la asignatura de religión y el castellano (que en el resto del mundo se conoce como español) como lengua matriz del Estado. Sobre esto último me voy a centrar. Lo otro forma parte de unas posiciones sectarias, marxistas a ultranza, que aspiran a imponer. La gente debe entender que las mayorías en las urnas sirven para frenar abusos como éste, y blindar la democracia y las libertades frente a los arrumacos de Frankenstein. Para no pasar de Guatemala a Guatepeor. Pero me refería al español, que es la lengua de Guatemala, y sigue siendo la de España, lo que no impide que otros territorios tengan las suyas, y que se deban preservar. Sin cargarse a la de todos.
NOVIEMBRE es el mes de los difuntos y afrontamos una racha muy mala. Por el maldito coronavirus y por otras enfermedades. Porque la gente está fastidiada, en lo físico y en lo psíquico. El miércoles falleció Theo Vargas, que superó el coronavirus después de más de un mes en la UCI, y que había salido a los sones del pasodoble de Manolo Santander, con el que ya se habrá encontrado en el otro barrio, donde San Pedro le habrá abierto la puerta con una bufanda amarilla y azul, como la que le pusieron en los memes a Benedicto XVI, que por Roma sigue. La muerte de Theo ha sido prematura y muy triste, por las circunstancias generales y personales. Con él se va un tiempo del Cádiz, que no fue el mejor, sino el peor: los años del pozo más profundo.
A final del siglo pasado se crearon incompatibilidades entre el sevillano rancio/cabal y el estadio de La Cartuja. Después el catálogo se amplió a las Setas y a la Torre Pelli. Pase lo que pase, se haga lo que se haga en el referido estadio, aquello es un mamarracho, un despilfarro intolerable y algo completamente ajeno a las esencias sevillanas. Sin embargo, desde el martes, el estadio de La Cartuja entra en la memoria histórica del fútbol español, ya que nuestra selección no le ha ganado por 6-0 a Alemania frecuentemente, sino que sólo lo ha conseguido allí, precisamente allí. Con un marcador de tenis, en el lugar donde España ganó la Copa Davis dos veces.
LOS días siempre transcurren entre la vida y la muerte, unos días más que otros. No lo queremos ver, cerramos los ojos, pensamos que es para otros, incluso que es cosa de viejos. A veces leemos noticias en el Diario que llaman la atención y rompen el anonimato de los muertos, ocultos tras las frialdad de las cifras: 421, 15… ¿Pero quiénes son? A algunos les ha sorprendido que la pasada semana falleciera el capellán del Hospital Puerta del Mar, el padre José Díaz. Quizá les pareciera que sólo pueden morir los médicos y los profesionales sanitarios en el cumplimiento de su misión. Quizá no entienden que un capellán se arriesgue.