PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

LA salida de Susana Díaz del Parlamento de Andalucía estaba cantada por las esquinas de Triana. Ha salido con un cargo de senadora y con la presidencia de la Comisión de Industria del Senado. Se suele decir que el PSOE nunca deja tirados a los suyos y los cuida, a diferencia de otros partidos. Puede ser por dos motivos: porque siempre tienen más cargos para repartir y porque no quieren dejar a víctimas quejándose por los vericuetos de la política. A veces se ha hablado de patadas arriba, como cuando nombraron a Manuel Chaves vicepresidente del Gobierno para que dejara la presidencia de la Junta. Otra patada hacia arriba se la dieron a María Jesús Montero, a la que nombraron ministra de Hacienda y después portavoz del Gobierno, aunque ya no es portavoz, ni tampoco la candidata a presidir la Junta, como intentó Pedro Sánchez, hasta que la conoció mejor. Después designó a Juan Espadas como su hombre de confianza.
LA voz cantante en el cambio de fechas del Carnaval es Lola Cazalilla, concejala de Fiestas (y de Cultura). En el foro de pantomima que organizaron fue ella la que explicó las inexplicables razones del cambio para crear otra vez las Fiestas Típicas Gaditanas. Sin embargo, no hemos caído en la trampa. La culpable no es ella, sino Kichi. Pues todo el mundo sabe en Cádiz que el alcalde es quien ordena y manda en el Carnaval. Está intentando controlar y manipular desde que llegó al sillón de la plaza de San Juan de Dios. En otros asuntos no intervendrá, pero en el Carnaval no se mueve nada sin su consentimiento. Ha conseguido la organización, tras liquidar las competencias del Patronato. Y ahora sólo manda él. ¿Es mejor que el concurso del COAC lo organice el Ayuntamiento? ¿O era preferible la autogestión? Los carnavaleros ya no pinchan ni cortan. Hacen de corderitos en los foros. Manda Kichi.
TRAS la muerte de Aquilino Duque se han publicado muchos y buenos artículos glosando su obra literaria. También se ha destacado su personalidad como intelectual, siempre libre, y políticamente incorrecto, muy incorrecto. Como suele pasar con los escritores que fallecen, abundan los elogios que les regatearon en vida, y se notan más los silencios. Se consagra un tópico del difunto, que pasará a la posteridad encasillado con dos o tres etiquetas. Por ejemplo, Aquilino se queda como poeta, aunque no sólo era eso, sino también novelista, ensayista y articulista. Y se destaca su erudición cultural, o su cosmopolitismo… Su ideología se oculta, o se disculpa, y se recuerda su amistad con Rafael Alberti y otros escritores de izquierda. Puede que eso hasta le hiciera gracia a Aquilino Duque. Fue el autor de su propio personaje, del Aquilino Duque conocido, con todos los ingredientes para ser considerado en el futuro como un maldito de su tiempo.
NO hay razones sanitarias para trasladar el Carnaval a mayo y junio. Tampoco es inevitable, pues PP, PSOE y Ciudadanos tienen mayoría en el Ayuntamiento con opciones para evitarlo. Y un boicot de las agrupaciones punteras se cargaría el concurso en mayo y pondría las cosas en su sitio. Es decir, que pueden dar marcha atrás. Lo peor no es sólo que impongan esas barbaridades, sino que mientan. No es una decisión adoptada por la evolución de la pandemia. No es imposible dar marcha atrás. La cuestión de fondo es: ¿te lo vas a tragar? Ahí es donde necesitan la complicidad de los cobardes. Un ejemplo de dignidad y de ética ha sido el de Antonio Martínez Ares. Ha puesto voz a lo que otros piensan, pero callan.
SE le debe reconocer a Pablo Iglesias un éxito político que no puede empañar su salida por peteneras: ha puesto de moda el populismo. Llegó en el momento oportuno, después de Zapatero y con una crisis por medio, y aprovechó el movimiento de los indignados. Miles de ciudadanos compartían la indignación, en una España arruinada por ZP y sumida en la austeridad por Rajoy para evitar el rescate. Pero los podemitas no han buscado remedios para la indignación, ni desde la oposición, ni desde el poder. Por el contrario, han creado nuevos modelos de enfrentamientos y han recurrido al populismo y al odio ideológico como motor de una lucha de clases reciclada. Ya no es marxismo al estilo antiguo, ya no es la revolución, sino algo más sutil: conseguir el poder para seguir culpando de los males a otros y aumentar el odio para perpetuarse.