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EN el Carnaval de 1989 participó ‘Tras la máscara’, una comparsa de Antonio Martín, el legendario autor. Volvía tras un año sabático y tres primeros premios, por lo que quedó segundo. En aquella comparsa salían históricos componentes, como Catalino, Caracol, El Gallego, El Búho (hermano del Selu), Mc Gregor, Pedro Ramos, etcétera. Cantaron un mítico pasodoble a un niño que se suicidó por sacar malas notas, algo que hoy no se entendería, pues van a aprobar todos. Han pasado más de 30 años de aquella comparsa, que cantó en el Teatro Andalucía (cuando estaban restaurando el Falla), y hoy la recordamos, porque de la máscara hemos pasado a la mascarilla. En Cádiz debería ser obligatoria: la mascarilla es muy gadita.
SE ve a simple vista: mascarilla rima con Sevilla y con maravilla y con silla. Pero entre quienes se sientan en las sillas de las terrazas de los bares sevillanos apenas se ven mascarillas, lo cual resulta maravilloso. Los ojos de todas las grandes ciudades de España están puestos en lo que suceda aquí. El bar Jota ya es mundialmente famoso. Madrid, Barcelona y Valencia (también Málaga en Andalucía) se han quedado castigadas, en la fase cero, por lo que Sevilla es la gran ciudad desescalada por su excelencia. En los tiempos de Zoido como alcalde, se hablaba más que ahora de Sevilla como gran ciudad. ¡Lo que hubiera disfrutado Juan Ignacio con Sevilla en el podio de de las grandes ciudades desescaladas! Sin embargo, Juan Espadas no ha presumido de ese logro. Ni tiene muchos motivos. Los incumplimientos en Sevilla son flagrantes.
EL caso del concejal del PSOE de San Fernando que arremetió contra los medios de comunicación privados en Twitter, y defendió que el poder público controle la información, tiene una importancia relativa, pero es sintomático. Ya se sabe que el concejal en cuestión, Ignacio Bermejo, lo retiró y pidió disculpas. Se supone que porque se lo exigieron otros compañeros, ya que una afirmación semejante no es un malentendido. No vamos a pensar que escribe a tontas y a locas. A una persona que dice eso, el PSOE lo debería expulsar de inmediato (encajaría mejor en una organización marxista-leninista), pero como rectificó, se le ha dispensado. Por otra parte, es el séptimo teniente de alcalde isleño. No es un líder nacional del PSOE.
ES significativo que el símbolo de la desescalada en Sevilla sea el Señor del Gran Poder, que ha bajado de su camarín, y que ya nos aguarda en su basílica de la plaza de San Lorenzo con las puertas abiertas. Todavía los devotos no pueden subir a su camarín que es el confesionario del Señor, ni mucho menos besar (o si acaso rozar) el talón que marca la zancada. Algunos dirán: en realidad, al Señor no lo han bajado del todo, no está como lo vemos (y no lo vimos) al empezar la Semana Santa, cuando se queda junto a sus fieles para el besamanos. Pero el Señor ya ha desescalado una parte del camino y está más cerca. Está donde se le espera: entre el cielo y el suelo.
LA gente se ha dejado llevar por sus emociones. Hay memes y videos estupendos, como uno que se ve a un grupo en una peña (a día de hoy sigue prohibido, pero es un montaje), y en la televisión aparece Fernando Simón, que va diciendo los que entran en la siguiente fase: “En Andalucía, pasan Almería, Huelva, Sevilla, Cádiz…”. Y entonces, en la peña, todos gritan, se abrazan, locos de contentos, porque ‘El confín de Cádiz’, que suena a comparsa, ha pasado a la siguiente fase. ¡Ya estamos en cuartos de final! Y ha sido difícil, porque a Madrid le han dado un cajonazo; y se han quedado fuera de este exigente concurso Barcelona, que lo había pedido, porque no quería seguir, y Valencia, que se lo ha encontrado. Como Málaga y Granada, porque hay que fastidiar a algunos. En caso contrario, ese jurado no sería un jurado.