YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
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AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

LOS paseos por las calles de Sevilla, en los horarios permitidos por el mando único de Pedro al aparato, se están convirtiendo en un peligro para la salud. El número de personas que van con mascarillas, en muchos lugares de la ciudad, raramente llegará al 30 por ciento. Es decir, que la gran mayoría de los sevillanos sale sin ningún elemento de protección (ni mascarillas, ni guantes), por lo cual están plenamente desprotegidos y no protegen a los demás. Salen como si no pasara nada. A la aventura, o confiados en que esta es la tierra de María Santísima, y dentro de lo malo ha salido mejor parada. Mejor parada en el número de muertos, no en el de los parados de abril.
TODAS las operaciones industriales de Navantia están sometidas a la bronca política. Cuando les encargaron las corbetas de Arabia Saudí, desde Unidas Podemos se insultó a ese país; y cuando no les conceden las fragatas de los EEUU, desde el PP se dice que es por culpa del Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que se lleva fatal con Donald Trump, mientras le piden favores. La politización, en todos los casos, perjudica a Navantia. Pero se debe admitir que esta empresa no es una más, sino que opera en un contexto mundial (político) donde se funciona como se funciona. Y eso hay que tenerlo en cuenta siempre: para Arabia Saudí y para los EEUU de América.
EN esta crisis del coronavirus, se han visto, una vez más, las grandes diferencias que existen en Sevilla entre la ciudad y los pueblos. Para cientos (quizá miles) de sevillanos de la Sevilla-Sevilla todo lo que hay más allá de las antiguas puertas derribadas empieza a ser discutible. Incluso Triana es mucha Triana, pero no es lo mismo. Y no digamos si hay carreteras por medio. Por eso ahora, cuando se descubrió que 17 municipios de la provincia se han librado del coronavirus, empezaron las preguntas. En el informe que publicó Álvaro Ochoa en este Diario, se apuntó una característica: los 17 pueblos limpios del coronavirus están todos a más de 35 kilómetros de Sevilla y en ellos viven menos de 6.000 habitantes.
LOS mercadillos de la provincia de Cádiz, como el Piojito, podrían empezar a funcionar desde el lunes 18 de mayo. En la fase 1 de la desescalada se permite la instalación de mercadillos al aire libre. Las condiciones son difíciles de cumplir. Si bien es posible que las modifiquen, como hace este Gobierno con sus medidas, que va soltando cual palos de ciego. En teoría, sólo pueden instalar el 25% de los puestos y a bastante distancia: se establece que deben quedar unos enfrente de otros, separados por una vía de tránsito, con una distancia mínima entre ellos de seis metros y con una separación mínima de dos metros y medio entre los laterales.
AL salir de casa los adultos y los mayores, nos hemos sentido como niños con zapatos nuevos. Nuestros papás políticos (no los suegros, sino el Gobierno de Pedro y Pablo) nos habían castigado durante más de un mes y medio: sin correr, sin pasear, sin jugar con amiguitos y amiguitas. Sólo nos permitían salir para los mandados en el supermercado de la esquina, o en la frutería de abajo, y si acaso ir a la farmacia por mascarillas, para que se rieran de nosotros. Pero bueno, como ahora podemos correr y pasear por calles que no habíamos pisado desde marzo (entonces era Cuaresma y se debatía si saldrían los pasos en Semana Santa), pues vemos detalles insospechados. Unos se solazan con el pío pío de los pájaros y otras escenas poéticas. Yo he sido más prosaico y me he fijado en que las calles de Sevilla están sucísimas.