YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

EL Puerto de Cádiz no aparece entre los ocho de España en los que el Mando Único de Pedro y Pablo permite el monopolio de barcos con pasajeros de otros países. El único de Andalucía es Málaga, precisamente el mayor competidor en el mercado de cruceros. Se supone que no afecta al resto del negocio portuario. En el periodo de esa medida (un mes) no iba a llegar ningún crucero. El último fue el Soureveign, que entró en la noche del sábado 14 de marzo, cuando empezó el encierro, y sus 1.888 pasajeros fueron trasladados de inmediato en autobuses. Algunos protestaron. No sé si porque querían que dejaran a ese crucero vagando eternamente, como si fuera el buque fantasma.
EN la noche del sábado pudimos ver que el 90% de los bares del centro de Sevilla (o algo así) siguen cerrados. Hay como una huelga general de bares y restaurantes. La inmensa mayoría de los más frecuentados no han abierto; y eso vale tanto para los más populares como para los más exquisitos. Y no es sólo por tener o no tener espacio para terrazas. Zonas de las que veíamos con más veladores, como el barrio de Santa Cruz, la Puerta de la Carne, la plaza de los Terceros, o buena parte del Arenal, entre otras, mantenían cerrados casi la totalidad de sus bares con veladores. En la calle Albareda y en la plaza de la Encarnación había algunos, pero la imagen era desoladora. Parece que ni en los bares se fían de los clientes, ni al revés. Hay una crisis de confianza, que estropea aún más la vuelta a la normalidad.
HOY es lunes 18 de mayo. En condiciones normales, el pasado fin de semana se hubiera disputado la jornada 41, con el Girona-Cádiz. Sólo quedaría por jugar la última jornada, con el Cádiz-Albacete, el próximo fin de semana. A estas alturas, el Cádiz ya podría haber conseguido el ascenso a Primera División, o la consolación de las eliminatorias de ascenso. Pensar que ni lo uno ni lo otro sería trágico, así que mejor no ponerse en lo peor. Sobre todo porque es una suposición ficticia. La realidad es que faltan 11 jornadas para acabar (¿y las dos eliminatorias de ascenso?) y que no se sabe cuándo volverá la competición.
HA muerto Julio Anguita de lo que era previsible: de un ataque al corazón, que ya le había dado varios avisos. Se le consideraba un político pasional y apasionado, aunque es discutible el lugar que le tendrán reservado en la historia del comunismo español. El PCE ha devorado a todos sus líderes, cuando ya no los purgaban al modo soviético. Anguita será recordado, como mínimo, por haber sido el califa rojo de Córdoba: el primer alcalde comunista de una capital tras la guerra civil. Y por no haberse pasado al PSOE, como Rosa Aguilar, la otra alcaldesa cordobesa de IU. Por el contrario, Anguita también será recordado como el hombre que hizo posible la llegada de José María Aznar a la Moncloa. Y poco faltó para que también llegara Javier Arenas a la presidencia de la Junta, en 1994, cuando se formó la pinza que aquí ejecutaba Luis Carlos Rejón.
PONER puertas al mar siempre se ha considerado como una tontería, peor que al campo. Pues lo mismo se puede decir de las playas gaditanas, cerradas al baño. No confinen también a la mamá naturaleza, ya puestos a regular todo, y a prohibir lo que se les antoja a tontas y a locas. El tiempo meteorológico condiciona a su modo. Si llueve, como en esta semana, la gente no va a la Caleta. Pero cuando apriete el calor, tenerlas cerradas no será un lujo, sino una carajotada más. Y, sobre todo, que no se pueden vincular las aperturas de las playas a los hoteles, como pretende el vicepresidente de la Junta. Juan Marín. Porque las playas son independientes.