CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

A la gente le ha dado por la poesía, aunque son malos tiempos para la lírica (como los de Brecht), y así tratan a los políticos como si fueran versos sueltos o versos libres, que también se dice. Se dijo, pongamos por caso, de Cayetana Álvarez de Toledo, sin quedar claro lo que era, ya que no es lo mismo. El verso suelto no tiene rima, pero forma parte de un esquema regular y se intercala con versos rimados, que en su caso sería el grupo parlamentario del PP, de por sí no tan poético. Mientras que el verso libre no tiene rima, ni tampoco una métrica regular, por lo que funciona como si fuera Adelante Andalucía, cada cual según. También existe el verso blanco, que tiene una métrica regular, pero ninguno de sus versos rima. Es lo que le está pasando a Vox.
EL PSOE de Cádiz se ha acostumbrado a la insignificancia. A ser un partido que no pincha ni corta, ni resulta útil. Tiene votos suficientes para decidir en un sentido o en otro, pero cuando se abstiene es como si no existiera. Se ha vuelto a ver en la votación para cambiar el nombre a la avenida de Juan Carlos I. El grupo municipal que lidera Mara Rodríguez se abstuvo, facilitando que se cambiara el nombre. No era un voto inocente. Era lo mismo que hizo Pilatos, que tuvo consecuencias directas. Lavarse las manos es lo que recomendaba Pedro Sánchez cuando decía que las mascarillas eran innecesarias. Pero no hay que practicarlo tan a rajatabla.
ENTRE las pocas alegrías de agosto está el triunfo del Sevilla en la final de la Europa League, tras ganar al Inter de Milán en la final. Algunos replicarán que fue una alegría sólo para los sevillistas, ni siquiera media Sevilla, pues según las estadísticas que circulan los béticos son mayoría en esta ciudad (aunque no se nota en los resultados). Pero más allá de la rivalidad, es una alegría para Sevilla, ciudad donde tiene su sede y su arraigo el club. Otrora se afirmó que los triunfos europeos del Sevilla, desde que dio aquel salto de calidad, abrían puertas para el turismo. Hoy recordar al turista suena a humor negro, en vez de blanco.
LAS tres primeras obras de misericordia espirituales son: Enseñar al que no sabe, Dar buen consejo al que lo necesita y Corregir al que se equivoca. Como a este Gobierno de Pedro y Pablo no le gusta la clase de Religión, quizás no lo han estudiado. No enseñan, no saben, se equivocan, etcétera. Pero para aprobar la difícil asignatura de la Pandemia del Siglo XXI (en la que los van a catear otra vez, se está viendo venir), algo deberían hacer. Por ejemplo, preguntar a los que saben más que ellos. En el caso de la vuelta al colegio, es pintoresco lo que se oye y se lee: hay que volver a las clases, y con garantías de seguridad. Pues claro. Es una obviedad, la cuadratura del círculo. ¿Y eso cómo se consigue? No es tan fácil.
EN estos tiempos pandémicos a todas las instituciones se les ha ocurrido hacer un pacto para reactivar la economía, mientras la pobre economía está por los suelos. Al Gobierno de la nación, a la Junta de Andalucía y también a los ayuntamientos. Unos se firmaron con más éxito que otros, y algunos no se han firmado. El más admirable ha sido el de Sevilla, donde el alcalde socialista Juan Espadas consiguió que PSOE, PP, Ciudadanos, y además Adelante y Vox, apoyaran el pacto. Es decir, todo el arco iris político, desde la extrema izquierda a la extrema derecha. Si no reactivan Sevilla, se comprobará que estos pactos no sirven para nada. En Cádiz van con retraso y con ideas confusas.