A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EL alcalde de Sevilla, Juan Espadas, debe administrar con habilidad y sabiduría lo que se le viene encima. Inés Arrimadas ha fijado el foco en los barones socialistas, pero Juan Espadas tampoco estará cómodo tras el pacto de Gobierno entre el PSOE, que es su partido, y Unidas Podemos. Y menos aún tras las concesiones a los independentistas de Cataluña que van a venir. En el catálogo de medidas que han presentado Pedro Sánchez y Pablo Iglesias queda claro que han apostado rotundamente por el populismo. Para un alcalde que hasta ahora ha sido moderado y centrista, políticamente hablando, y que tiene fijada su fecha de caducidad municipal en 2023, se avecinan tiempos difíciles.
HA comenzado 2020, que será el Año del Populismo y afectará a todo. El Gobierno de coalición que formarán el PSOE de Pedro Sánchez con Unidas Podemos de Pablo Iglesias puede facilitar algo nunca visto en la España democrática, como que un matrimonio forme parte del Consejo de Ministros, con dos carteras y dos sueldos. Al margen de esa curiosidad, la gente hace apuestas para ver si ese Gobierno se comerá los polvorones en la Moncloa en la Navidad de 2020. Mientras que otros opinan que serán España y los españoles quienes se comerán menos polvorones en 2020. Ya se verá qué pasa, porque al principio esto va a ser como Jauja.
HA comenzado 2020, que será el Año del Populismo y afectará a todo. El Gobierno de coalición que formarán el PSOE de Pedro Sánchez con Unidas Podemos de Pablo Iglesias puede facilitar algo nunca visto en la España democrática, como que un matrimonio forme parte del Consejo de Ministros, con dos carteras y dos sueldos. Al margen de esa curiosidad, la gente hace apuestas para ver si ese Gobierno se comerá los polvorones de Estepa en la Moncloa, o no, en la Navidad de 2020. Mientras que otros opinan que serán España y los españoles quienes se comerán menos polvorones en 2020. Ya se verá lo que pasa, porque al principio esto va a ser como Jauja.
HAN transcurrido 20 años desde que el siglo XX dejó paso a otro milenio. Podríamos decir, siguiendo a Ramón Solís (escritor gaditano injustamente olvidado), que un siglo llamó a la puerta, incluso un milenio. Toc, toc... Sería injusto creer que todo sigue igual que en 2000. No es así. Vamos a inaugurar la nueva década con una sesión de investidura en las vísperas de los Reyes Magos. Rosco o roscón, esa es la cuestión. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han presentado un programa que nos recuerda al que asó la manteca, y lo quieren pasar el 5 de enero por la joroba de los camellos. Ya verán dónde toca este año el Premio Gordo del sorteo del Niño.
TODOS los años, cuando llega el 1 de enero, los ojos misericordiosos se vuelven hacia la plaza de San Lorenzo. En su basílica, aguarda el Señor del Gran Poder el comienzo de otro año, que es también el inicio de su quinario. Por mucho que vuelvan los ritos (nunca se repiten, nada es igual de lo que fue) conservan esa pureza del tiempo de la espera, que marca el camino en el que dejaremos las migajas de la vida. Ha llegado 2020, que no es un año más para el Gran Poder de Sevilla. Es el tiempo en que están conmemorando los 400 años del Señor. Y todo lo demás que nos podría parecer sólido, se hace etéreo, porque ante su andar valiente todo se desvanece, como el humo de un cirio que se apaga.