A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

AL programar la investidura en estas fechas esotéricas de enero, coincidiendo con la llegada de los Reyes Magos (y con Frankenstein disfrazado de Baltasar), el candidato Pedro Sánchez ha arriesgado mucho. Tanto que le ha salido una proetarra de Bildu, Mertxe Aizpurua, como estrella de la ilusión. Pero hoy es la tregua, hoy es el día de la Pascua Militar, en el que los monarcas llegados de Oriente nos pondrán los regalitos, si hemos sido rbuenos; o el carbón, que está muy mal visto por los ecologistas climáticos (excepto los asturianos), si hemos sido malos. Y hay algo más: el sorteo de la Lotería del Niño. Hoy están en juego un montón de millones. Mañana también.
AL programar la investidura en estas fechas esotéricas de enero, coincidiendo con la llegada de los Reyes Magos (y con Frankenstein disfrazado de Baltasar), el candidato Pedro Sánchez ha arriesgado mucho. Tanto que le ha salido una proetarra de Bildu, Mertxe Aizpurua, como estrella de la ilusión. Pero hoy es la tregua, hoy es el día de la Pascua Militar, en el que los monarcas llegados de Oriente nos pondrán los regalitos, si hemos sido rbuenos; o el carbón, que está muy mal visto por los ecologistas climáticos (excepto los asturianos), si hemos sido malos. Y hay algo más: el sorteo de la Lotería del Niño. Hoy están en juego un montón de millones. Mañana también.
LO ha vuelto a hacer. En el debate de investidura de las vísperas de los Reyes Magos, el candidato Pedro Sánchez dijo que el problema de Cataluña es una situación heredada de los tiempos de Rajoy. Bueno, incluso de antes, pudo decir. Porque Francesc Macià fundó Estat Catalá (que defendía una insurrección) el 18 de julio de 1922. Y ya hubo una sublevación en 1640, con Felipe IV. En el siglo XIX, había políticos que pedían sin disimulos la república catalana. No lo ha inventado Quim Torra, ni Carles Puigdemont, ni Artur Mas, que se pusieron farrucos cada uno en su momento, y ahí siguen, con permiso de unos tribunales sí y de otros no.
EL Cádiz regresó a la competición y se conformó con un puntito en Ponferrada. Al final, hasta pudo ser peor, porque la expulsión de Quezada en el minuto 85 volvió a dejar al Cádiz en inferioridad, una vez más. ¿A qué está esperando el club para enviar un video de los últimos arbitrajes a quien corresponda? El de ayer, Pulido Santana, estaba dentro de un orden, hasta que en los últimos diez minutos empezó a mostrar sus habilidades. Pero si el Cádiz no pudo empezar el año con victoria fue por su nulidad en ataque. También es verdad que en la primera parte jugaron a no perder.
LA mala gente dice que los tres reyes magos de este año van a ser Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Oriol Junqueras. Este trío no ha llegado de Oriente siguiendo a una estrella, sino que por culpa de la conjunción astral de la que habló Leire Pajín en los tiempos de Zapatero, han montado un contubernio el 4 y el 5 de enero, cuando otros años la gente sólo pensaba en las cabalgatas. La seguridad de Cádiz para custodiar bien a Alejandro Sanz, como representante del rey Melchor, se queda en nada si la comparamos con lo que han organizado esos tres, que le van a poner carbón a España y a los españoles, según van diciendo los de las derechas, que también son tres: Pablo Casado, Inés Arrimadas y Santiago Abascal. Aunque con poca magia, porque entre los tres no se van a comer ni un roscón. Suma y sigue.