PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

TOQUEMOS madera de paso de Cristo, pero sin llevarnos el dorado en el dedo. Toquemos madera, porque hasta ahora Cádiz es una de las provincias con menos casos en el reparto del coronavirus. Como aquí nunca toca nada, y en Madrid toca todo, en la capital es donde hay más casos, como si hubieran comprado las papeletas para el sorteo de los coronavirus en doña Manolita, o en doña Pepita, o en donde sea. ¿Por qué en Cádiz hay menos casos? Pudiera ser porque a Cádiz vienen menos extranjeros que a otras ciudades, a pesar de los cruceros. Chinos de Wuhan apenas han venido. Italianos de Lombardía tampoco llegan muchos.
SIEMPRE que ocurre algo que se aparta de lo normal surgen los bulos. Ahora los denominan fake news (o sea, noticias falsas en nuestro idioma), por influencia de las películas, o para acreditar la educación bilingüe. Pero los bulos son muy antiguos. En Sevilla funcionan desde tiempo inmemorial, desde antes de llegar las tropas del Santo Rey, desde antes de Trajano y la Alameda. Por eso, en una situación donde hay tanto en juego (la salud y el dinero, puede que incluso el amor) hay que actuar contra los infundios en las redes sociales. Me consta que en Sevilla el delegado de Seguridad, Juan Carlos Cabrera, y supongo que las demás autoridades responsables, no van a dejar pasar ni una. Hace falta una ejemplaridad disuasoria. Denunciar, detener y sancionar. Ya han abierto diligencias a un muchacho de 21 años que se pasó de listo.
EN Cádiz la gente es muy graciosa. Hasta en las grandes tragedias aparece el sentido del humor negro, sin duda por influencia del Carnaval. Véase lo que está ocurriendo con el coronavirus. Aquí apenas ha llegado. Aquí todo llega tarde, o no llega, en este caso gracias a Dios. Pero están hablando de unas medidas de emergencia, que suenan a guasa. Como el teletrabajo. ¿Se puede teletrabajar en Cádiz? ¿El alcalde Kichi teletrabaja en su pisito viñero, mientras Juancho Ortiz lo acusa de flojo? Sería mejor empezar por trabajar en condiciones normales. Entre el teletrabajo del coronavirus y los robots de astilleros no van a parar hasta que esté todo Cádiz al sol. Así que cuidado, no vayan a abarrotar la playa como el día de los duros antiguos y se contagien allí las criaturitas. Puede ser peor el remedio que la enfermedad.
EN estos momentos, la principal inquietud del coronavirus en Sevilla es qué va a suceder con los eventos de primavera. Tenemos en el calendario cercano la Semana Santa y la Feria, además de la final de la Copa del Rey, prevista para el 18 de abril en el estadio de la Cartuja, que debería convertir a Sevilla en la ciudad ideal para el turismo vasco de ese finde, ya que la disputarán Athletic de Bilbao y Real Sociedad. Una final que quizá sea aplazada a mayo. Se debe tener en cuenta que con esos tres eventos está en juego, aproximadamente, el 40% de los ingresos de los hoteles sevillanos en el año 2020. Por no hablar de la hostelería y el comercio en general. Por consiguiente, para cargarse las fiestas de primavera, debería estar muy justificado. No se puede incluir en el paquete de medidas por exceso preventivo, ni por llamar la atención.
LA asistencia social en Cádiz ha mejorado, pero es mejorable. La reciente inauguración de un centro municipal para personas sin hogar, dedicado a nuestro ilustre paisano Fermin Salvochea, ha vuelto a poner de actualidad a este colectivo. En el Diario se ha publicado un amplio y documentado informe. Se confirman datos anteriores, porque la concejala de Servicios Sociales, Helena Fernández, ya dio a conocer un estudio elaborado con la inestimable aportación de voluntarios, pertenecientes a las entidades que trabajan con estas personas. Según ese informe, en Cádiz hay 103 transeúntes sin hogar (lo que supone casi uno por cada mil habitantes), de los cuales hay españoles y extranjeros de cuatro nacionalidades (Rumania, Marruecos, Mali y Colombia), y con un 15,5% de mujeres (en 2010, cuando se hizo el primer censo, sólo eran el 4,5%) y una edad media que ha bajado en torno a los 43 años.