ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

TERMINA la primera vuelta con la sensación de que el Cádiz necesita apretar y reforzarse, si no quiere quedarse en la zona media sin jugar las eliminatorias de ascenso. Frente al Granada sumó un puntito conformista. La gran racha de victorias ha quedado truncada. Sus efectos se notan menos. En los últimos cuatro partidos tenían el Everest de la competición: Málaga, Deportivo de La Coruña, Osasuna y Granada. Cuatro equipos con nivel para disputar el ascenso hasta el final. Con ellos ha sumado el Cádiz cuatro puntos de 12 posibles. No es un desastre, pero tampoco es suficiente. No ha sido capaz de terminar más arriba.
HA sido un pelotazo. Eso sí que es un pelotazo. The New York Times ha hecho mucho más por Cádiz que los paseos de las fuerzas vivas gaditanas a Fitur. Al incluir a Cádiz (capital & provincia) entre los 52 destinos recomendados para 2019 no es que la ponga en el mapa, donde ya estaba desde los tiempos fenicios, sino que ilumina a los americanos para que vengan. Lo aviso: hay yanquis más allá de Rota. Y da la casualidad de que son los turistas más ricos del mundo. Además The New York Times es el periódico con más lectores en el Upper West Side, que es donde habita el pijerío demócrata de los Clinton. En NY se puede ser progre y rico.
EN Andalucía ha ocurrido algo muy importante, insólito en la historia de España. Es una sucesión de prodigios sin precedentes. Lo nunca visto desde la Reconquista. ¡Anda, lo que se ha formado en Andalucía! Es lo que dicen en el resto de España, incluso en Madrid, donde todos se están frotando las manos: Pablo Casado, Albert Rivera, Santi Abascal… y Pedro Sánchez. Por el contrario, Pablo Iglesias está más ausente, no se sabe si descansando en el chalé después de las vacaciones. Y lo que ha pasado es muy gordo, como digo, pero no ha sido sólo que el PSOE pierda por vez primera desde que existe la comunidad autónoma de Andalucía. ¿Autónoma? Sí, autónoma, y con un Estatuto suyo copiado del catalán, que de eso no se han enterado los de Vox.
LAS paridas de Vox tienen un matiz especial en Cádiz. De un lado, esta es una tierra receptiva con lo esperpéntico, familiarizada con lo humorístico y adaptada a personajes satíricos que triunfan en el Carnaval. Se tiende a confundir algunos plenos municipales con las parodias de un cuarteto. Y ya se ha visto que hay unos cinco mil gaditanos que igual pueden votar a Teófila Martínez que a José María González, más conocido como Kichi, y no volverse locos. Era posible pasar del PP a Podemos y puede que también al revés. Por lo que a pesar de la pretendida superioridad moral de la izquierda gaditana, en general han perdido unas cuantas elecciones. Y, visto lo visto, Vox podría hincar el diente, en plan vampirito de Bienvenido, como ya hizo el otro menda lerenda.
AL final de todos los rifirrafes y amagos, el presidente de la Junta de Andalucía será Juan Manuel Moreno Bonilla, como se sabía desde la noche del 2 de diciembre. Pero el documento con las 19 propuestas de Vox no quedará en el olvido. Incluye algunas medidas que podrían ser asumibles por PP y Ciudadanos, y hasta por el PSOE (defender la tauromaquia y la artesanía popular no es de derechas), pero junto a esas, o algunas económicas y la supresiòn de observatorios, hay paridas que encienden las alarmas. Algunas son inconstitucionales (lo que situaría a Vox fuera del bloque constitucional) y otras pretenden volver a los tiempos de la Reconquista. Por lo visto, Santi Abascal se ha creído que es el nuevo Cid Campeador.