PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

POR fin, en plena campaña electoral, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Cádiz han firmado el acuerdo para las dos últimas fases de viviendas del Cerro del Moro. En las décadas de los 70 y los 80 del siglo pasado, estaba considerado como el barrio más marginal de Cádiz. Ahí empezaron las gestiones para rehabilitar unos edificios degradados y en pésimas condiciones, a la vez que se empezó a extender su leyenda negra. Decían que el Cerro del Moro era un nido de drogadictos y un barrio inseguro. Una exageración injustísima. Ni siquiera en sus peores tiempos ha sido un gueto comparable con algunos barrios conflicitivos de Sevilla; ni tampoco como otros barrios marginales de Jerez o El Puerto.
HEMOS llegado a la jornada de reflexión y ya es Navidad en Sevilla. Ha sido un éxito que la iluminación de las calles (esa prueba del alumbrado bis) coincidiera con la última noche de la campaña. Mientras Susana Díaz, Juanma Moreno, Juan Marín y Teresa Rodríguez apuraban las últimas horas y se recuperaban de la plasta del último debate, el séquito municipal recorría las calles, como heraldos de la Navidad. Todos los años iluminan más calles que nunca. Este año son 227 plazas y calles de la ciudad con iluminación especial. ¡Qué diferencia con otros tiempos! Hoy lo mismo se coloca un árbol navideño municipal en la plaza de Cuba que en el Polígono Sur.
PARTIDO serio del Cádiz para ganar con merecimiento en Zaragoza. Sexto triunfo consecutivo en Liga. Pleno de victorias en noviembre: cinco de cinco. Desde aquella tarde triste en Almendralejo, el día del Pilar, cuando el equipo parecía embalado hacia el descenso, han cambiado muchas cosas. Pero no es una racha afortunada, ni es por casualidad. Es que Álvaro Cervera por fin ha encontrado un equipo titular fiable y ha dejado de experimentar. En Zaragoza sólo el Cádiz se pudo complicar la victoria al final. Por no hablar del árbitro Areces, que tuvo tres decisiones discutibles.
LO han conseguido. El Carnaval de Cádiz ya tiene su Cuaresma profana: 40 días de concurso en el Gran Teatro Falla. Es lo nunca visto. Los autores están como siempre, indignados por ese concurso del que todos despotrican, antes de pasar por el aro. Si nos fijamos en las opiniones de los autores que se han publicado en el Diario, cada uno dice una cosa, por lo que es imposible que todos queden satisfechos, ni exista unanimidad. El concurso de 2019 será una pasada. Soportar 24 funciones de preliminares es como un martirio chino. Si tu niño o tu niña se porta mal, llévalo al Falla y que se lo trague todo, de principio a fin. Se convertirá en otra persona, puede que incluso muerda, como dicen los buenos entrenadores.
LO mejor y más fuerte se ha dejado para el final, como en una traca de fuegos artificiales. El Año Murillo tiene un colofón potente, con la que ha sido anunciada como su gran exposición. Se denomina Murillo IV Centenario (con lo que se deja claro su valor emblemático) y fue inaugurada ayer. Hasta marzo de 2019 se podrá visitar la exposición antológica de las conmemoraciones murillescas. Ese valor esencial, ese cartel de que es la mejor exposición entre todas las de Murillo, lo han recordado el alcalde, Juan Espadas; el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, y la directora del Museo de Bellas Artes, Valme Muñoz. Pero se sabía desde que anunciaron el programa del Año Murillo. Al final, llegaría lo mejor.