PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

LAS reacciones que han tenido algunos dirigentes del PSOE y de Adelante Andalucía, pidiendo un pacto “contra la extrema derecha”, demuestran que no se han enterado de nada. Estas elecciones han sido decididas por las clases medias, que ya se han hartado de las políticas de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. No querían un pacto de Susana Díaz con Podemos y Unidos, por más que se hayan disfrazado de Adelante Andalucía. Es la ley del péndulo. La extrema derecha ha aparecido porque antes creció la extrema izquierda, que mangonea a Pedro Sánchez.
LAS reacciones que han tenido algunos dirigentes del PSOE y de Adelante Andalucía, pidiendo un pacto “contra la extrema derecha”, demuestran que no se han enterado de nada. Los resultados de Sevilla capital, aunque con matices, son un fiel reflejo de lo que ha sucedido en Andalucía. Estas elecciones han sido decididas por las clases medias, que ya se han hartado de las políticas de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. No querían un pacto de Susana Díaz con Podemos y Unidos, por más que se disfracen de Adelante Andalucía. Es la ley del péndulo. La extrema derecha ha aparecido porque la extrema izquierda mangonea a Pedro Sánchez.
GRACIAS al CIS precocinado y a las torpezas de Pedro Sánchez, el PSOE ha fracasado en estas elecciones andaluzas. En la noche de ayer, a Susana Díaz se le quedó la carita de Javier Arenas en 2012. Amarga victoria. El bloque del centro derecha y la derechona cuenta con mayoría para gobernar y propiciar un cambio cuando han pasado 37 años desde el 28-F. O, por decirlo al revés: el bloque del centro izquierda y la izquierda unida al populismo se hunde y es insuficiente para formar una nueva mayoría. Lo que ocurrió ayer en Andalucía no es normal. Se explica por la alta abstención y por la torpeza del PSOE, que ha alimentado la irrupción de Vox. Lo han convertido en el partido de moda, el partido heavy de los cabreados, el partido de los que están hartos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Y así, con las leyes de Hondt, resulta que ha perjudicado al PP, sí, pero el PSOE pierde el doble.
GRACIAS al CIS precocinado y a las torpezas de Pedro Sánchez, el PSOE ha fracasado en estas elecciones andaluzas. En la noche de ayer, a Susana Díaz se le quedó la carita de Javier Arenas en 2012. Amarga victoria. El bloque del centro derecha y la derechona cuenta con mayoría para gobernar y propiciar un cambio cuando han pasado 37 años desde el 28-F. O, por decirlo al revés: el bloque del centro izquierda y la izquierda unida al populismo se hunde y es insuficiente para formar una nueva mayoría. Lo que ocurrió ayer en Andalucía no es normal. Se explica por la alta abstención y por la torpeza del PSOE, que ha alimentado la irrupción de Vox. Lo han convertido en el partido de moda, el partido heavy de los cabreados, el partido de los que están hartos de Pedro y Pablo. Y así, con las leyes de Hondt, resulta que ha perjudicado al PP, sí, pero el PSOE pierde el doble.
HEMOS llegado al día de las elecciones andaluzas con la gente distraída. Y ha pasado desapercibido que el Gobierno de Pedro Sánchez le ha dado otro bocado de 3.000 euros a la hucha de las pensiones para las pagas de Navidad. Además de que el Consejo de Ministros aprobó un préstamo de 6.330 millones de euros a la Tesorería General de la Seguridad Social, que está más tiesa que una mojama al sol. Todo eso implica que la hucha se está vaciando. Quedan 5.043 millones, que parecen muchos, pero son pocos para las pensiones. Sólo en diciembre, con las dos pagas, la Seguridad Social debe desembolsar 18.321 millones de euros. Así que la hucha se la pueden fundir con la extraordinaria del próximo verano.