PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EN este país tenemos un presidente del Gobierno megalómano, desnortado e insustancial, al que su coro de fieles le sigue el rollo. Culpan a los demás de sus propios males. Un ejemplo claro han sido las elecciones andaluzas, con el batacazo del PSOE. Es verdad que Susana Díaz tenía un 30% de rechazo entre los votantes socialistas, según algunas estimaciones demoscópicas. Pero la gestión de Pedro Sánchez es rechazada por muchos votantes más (algunos estiman que en torno al 60%), y espanta a casi todos los votantes otrora indecisos del centro y a gran parte del centro izquierda. Pero hundir al PSOE es su problema. El de los españoles es que va a hundir a España, ya de paso.
EL Málaga frenó la racha del Cádiz. Con la ayuda inestimable del árbitro Trujillo, todo hay que decirlo. El penalti que se tragó, al borde del descanso, pudo cambiar el signo del partido. Dijo que no lo vio. Es una pena que todavía no exista el VAR en la Liga 1/2/3. Aunque a veces sólo se quiere ver lo que interesa, incluso con cámaras por medio. Pero, aparte de esa jugada, el Cádiz perdió por otros detalles, como la desaplicación de Brian en la jugada del gol. O la falta de poder goleador arriba cuando hacía falta. También se debe recordar que este Málaga se ha especializado en ganar en La Rosaleda por 1-0, y le dio al Cádiz el castigo de un entrenador con semejante ideario.
SER político en Cádiz es como ser profesor de Matemáticas: se pasan la vida haciendo cuentas. Casi nunca cuadran, que es lo peor. Después de las elecciones andaluzas, en todos los partidos están calculando. De modo que dentro de seis meses vamos a tener unas elecciones municipales, que a día de hoy son imprevisibles, pero que darán mucho que hablar. Vuelvo a decir que el margen de sorpresas es muy amplio y que el efecto Kichi puede ser para bien o para mal. Ahora los de Ganar han elegido a sus dos concejales, Martín Vila y Eva Tubío, para que repitan en cabeza de la lista. ¿Será unificada con Podemos? Esas cuentas de la lechera comenzaron en 2015, y aún siguen.
EN las pasadas elecciones andaluzas consiguieron representación cinco partidos (PSOE, PP, Ciudadanos, Adelante Andalucía y Vox). En realidad son más, porque Adelante aglutinaba a Podemos e Izquierda Unida, con el añadido cuasi simbólico de Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza. Pero en la circunscripción electoral de Sevilla se presentaron otros 10 partidos que no obtuvieron representación. Son los irreductibles de la política, los últimos románticos de la ideología, los defensores de la ortodoxia minoritaria. En ellos militan personas poco conocidas, que competían con listas encabezadas por Susana Díaz, Juan Antonio Marín Juan Ignacio Zoido, Antonio Maíllo o Francisco Serrano.
ME gusta ese nombre, ‘Los técnicos acojonaos’. Es ideal para una chirigota. ¡Anda que no le podía sacar la puntita a eso el Selu, si se lo propusiera! A nuestro alcalde de Cádiz, José María González, le sale el carisma carnavalero hasta sin querer; es que lleva a Kichi dentro, como si lo hubieran parido. Y así, tiene salidas para todo. Le preguntan por el alumbrado navideño de Cádiz, que está otro año en el camino de ser pueblerino, para no variar, y dice que no habían iluminado todavía algunas calles porque los técnicos están “acojonados”. La judicialización tiene la culpa. Tanto denunciar por denunciar, tanto ir a los tribunales... Van a confundir a los jueces con los jurados del Gran Teatro Falla. Ya sólo falta llevarlo a don Cicuta.