PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

EL Cádiz de esta temporada es un equipo de rachas. Tuvo una excelente en noviembre y parte de diciembre. Pero desde que entró el nuevo año no ha conseguido ganar. ¿Por qué? Por varios motivos, pero sobre todo dos: errores defensivos que cuestan muy caros y la penuria anotadora de Lekic en los últimos partidos. El Cádiz pudo puntuar en Oviedo, lo mereció a ratos, pero estuvo demasiado generoso. Lo mejor del mercado de invierno es el fichaje de Machís. Lo peor es que no han contratado a un delantero centro de garantías. Eso puede costar una temporada mediocre. Los primeros clasificados se están alejando.
LAS encuestas del CIS de Tezanos ya no se las cree nadie. Siempre sale Pedro Sánchez en torno al 30% de los votos y los demás muy lejos. En las elecciones andaluzas se equivocaron rotundamente, no intuyeron lo que ocurriría. Sin embargo, hay un hecho incontestable, que complica las encuestas y ha convertido la política española en una caja de sorpresas: los partidos se han fragmentado. Ahora todos tienen al enemigo en casa. Cada partido viene a ser como dos partidos; algunos incluso tres. Es un campo de batalla de lucha abierta. En las próximas elecciones municipales, el carisma de los candidatos puede ser determinante.
NO voy a valorar la condena al alcalde de Cádiz, José María González, por el caso Loreto, ya que no es firme y la puede recurrir ante el Tribunal Supremo. Sin embargo, es significativo que la Audiencia Provincial estime que cometió un delito de calumnias, al decir que el anterior gobierno municipal del PP suministró el agua contaminada en Loreto “a sabiendas”. En primera instancia, se había considerado que esa afirmación forma parte de la crítica política entre partidos, pero la Audiencia Provincial aprecia lo contrario, y por eso establece una multa al alcalde e indemnizaciones a Teófila Martínez e Ignacio Romaní. El final de la historia está por ver, después del recurso. Pero vuelve a la actualidad un caso que ha sido el más lamentable de los últimos años en Cádiz.
SEVILLA se ha convertido en el centro de la actualidad. Los premios Goya en Sevilla. La Copa del Rey en Sevilla. No obstante, vivimos unos tiempos materialistas, en los que todo se mide por el impacto económico. En las estimaciones oficiales, se ha valorado el impacto de los Goya en torno a cinco millones de euros para la ciudad. Llegados al alcance de los eventos, se debe añadir que todo lo que venga para Fibes es bueno, y va sumando; así sea la gran gala de los Goya, el Simof de la moda flamenca o la Sevilla Tattoo Convention de los tatuajes. Pero se debe recordar, en relación con el impacto, que será muy superior el de la final de la Copa del Rey en el Benito Villamarín.
LA casa palacio de la plaza de San Agustín es un ejemplo de las debilidades empresariales que existen en Cádiz. En cualquier ciudad turística española (en Sevilla sin ir más lejos, yo diría que incluso en Jerez) ese edificio funcionaría como hotel desde hace varios años. Aquí se habla mucho del auge turístico, de Cádiz de moda en The New York Times y todo eso, pero existe un turismo con los pies de barro, al que cuesta introducir en los grandes circuitos internacionales. Los cruceros no cuentan a esos efectos, porque no crean valor añadido en los hoteles. Y los apartamentos, salvo raras excepciones, son para un turismo menor, de medio o bajo nivel.