PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

POR 660 euros se le puede pegar y morder a un conductor de Tussam. Esto es, que si alguien tiene ese capricho, ya sabe lo que le puede costar, más o menos. Es lo que se deduce de una sentencia reciente de un Juzgado de Sevilla, que condenó a un usuario violento por propinar un bocado en la espalda a un conductor de autobús, cuando le impidió acceder con un bonobús sin saldo en una parada del Polígono de San Pablo. El mordisco al conductor se considera un delito leve de lesiones, por lo que se le ha impuesto una multa de 240 euros, y otros 420 euros como indemnización al sufrido empleado. Total: 660 euros por el mordisco, y que pase el siguiente.
EN aquel tiempo, el mundo era diferente, pero se parecía al de otros siglos. El Imperio estableció sus leyes. Existían ricos y pobres. Unos daban culto a Dios y otros al dinero. No faltaban los que daban culto a Dios y al dinero (y a lo que hiciera falta), con tal de seguir en el poder. En Belén era difícil encontrar albergue. En algún portal, una pareja de recién llegados se podía encontrar el calor de una mula y un buey, mientras que en otros portales sólo se topaban con el frío de la noche. Belén, donde el ambiente parecía enrarecido, tenso, amenazante... Como siempre lo estuvo en Belén, que es un lugar de litigios perpetuos.
EN Cádiz han tocado el Gordo y el segundo premio. Se dice así, y te crees que la ciudad está nadando en riquezas, con los gaditanos y las gaditanas brindando masivamente con fino de Jerez o cava de la tierra. Sin embargo, matizo la realidad, en plan cenizo: han tocado cuatro décimos del Gordo y tres décimos del segundo premio. Es decir, 1,6 millones del primero y 375.000 euros del otro. No está mal, por supuesto, pero suman menos de dos millones de euros. Sin contar el quinto, que tocó frente al estadio, y en otros municipios de la provincia. Una minucia, si se comparan con los 528 millones que han repartido en Villalba (Lugo) con 132 series del Gordo. O los 129 millones de Málaga.
LOS sorteos del Gordo de Navidad cada año son más raros. Ahora, con las maquinitas, reparten los premios a tontas y a locas. Van apareciendo décimos sueltos. También hay series aisladas por los puntos de venta: el segundo premio, a Dos Hermanas y a Sevilla, a Luis de Morales… Y los quintos por Amor de Dios, por Los Bermejales, por Asunción, por San Jerónimo… Y, al final, resulta que en Sevilla han tocado el segundo premio y dos quintos. Pero esto no es nada, si se comparan con los 129 millones que ha dejado el Gordo en Málaga.
PUEDE que lo mejor esté por llegar, si el Cádiz consigue el ascenso a final de temporada. Sin embargo, se recordará 2017 como un gran año. El Cádiz recuperó la autoestima. Al final de la pasada temporada peleó hasta el último minuto por el ascenso en Tenerife. Al final de este año, truncó su racha de siete victorias consecutivas, precisamente en Tenerife, donde desaprovechó una excelente ocasión de conseguir la octava. Pero ese empate le permite seguir arriba, con opciones claras de estar en la lucha final por ascender.