LA mala suerte de José María Pemán es que nació y murió en Cádiz. O sea, que era gaditano. Aquí mantuvo su residencia oficial, a pesar de que pudo empadronarse…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DESDE hace medio siglo, la democracia en España favorece un sistema bipartidista. Los presidentes del Gobierno han sido de UCD y PP (por un lado) y del PSOE (por el otro). En general, se solía respetar que gobernara el más votado. No obstante, a veces era necesario pactar. Gracias a…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

ES preferible tener un festival de música de primer nivel que dos de medio pelo. En el supuesto caso, claro está, de que interese apostar por el turismo cultural en Cádiz. También se puede apostar por culturizar a los gaditanos, como procuró Fernando Quiñones en los primeros tiempos fundacionales de Alcances, cuando su intencionalidad era que el cine, el teatro, la música, la pintura o la literatura de vanguardia (que entonces no llegaban a la ciudad ni por equivocación), pudieran tener cierto eco. Así que lo primero es decidir qué es lo queremos: ¿música de primer nivel?, ¿teatro de primer nivel?, ¿cine de primer nivel?
YA tenemos un nuevo icono para la polémica. Ya tenemos una pintura para ser divididos entre progresistas o casposos. El cartel de la Navidad que ha dado a conocer la Asociación de Belenistas, con una obra de Manuel Peña, ha provocado indignación y cuchufletas al mismo tiempo. Por el ramalazo gay que presenta el arcángel San Gabriel, por su parecido no se sabe si casual con el futbolista Griezmann, por la altura tan imprudente a la que aparece la Giralda, incluso por la azucena luminosa, ya puestos a buscar detallitos curiosos. Como suele ocurrir en estos casos, algunos piden su retirada y otros están encantados.
CON la polémica por el nombre del estadio Carranza se ha visto que estamos gobernados por unos catetos históricos. Martín Vila es joven todavía, y probablemente bienintencionado, pero se deja llevar por unas corrientes y mareas revanchistas que confunden y hacen patinar. A estas alturas, la Guerra Civil de 1936 (iniciada hace más de 80 años) ha dejado de ser un problema en Cádiz, ciudad que tiene otras necesidades mucho más importantes, para las que este equipo que gobierna ya ha demostrado con creces su incapacidad. Distraer a la gente con estas cuestiones se les volverá en contra. Y, probablemente, les pasará factura.
SE habrán dado cuenta de que ya ningún partido habla de suprimir las diputaciones. ¿Por qué? Porque tienen utilidades para los municipios. Además, por si acaso, se están adaptando a los nuevos tiempos de la transparencia contra la vieja burocracia. La Diputación de Sevilla quiere ser pionera en esta transformación, cuyo fin último es la ventanilla única y la simplificación de las gestiones administrativas. La semana pasada organizaron la IV Feria de Innovación y las Nuevas Tecnologías, precisamente en el famoso patio multiusos, al que me he referido en otras ocasiones.
CIUDADANOS es el partido de moda en las encuestas. Su dilema, en estos momentos históricos, es mirar hacia la derecha o hacia la izquierda. Como le pasa a todos los partidos de centro, puede ganar y perder votos por ambos lados. Albert Rivera ya empezó a posicionarse cuando prefirió lo liberal a lo socialdemócrata. Por lo común, en Europa, los partidos liberales y de centro tienen la llave de los gobiernos y el sostén de las coaliciones. En España, sólo la UCD ha gobernado como un partido catalogado como centrista, y eso sucedió en 1977, al principio de la democracia. Apenas duró cinco años, hasta que en 1982 llegó al poder el PSOE de Felipe.