LA mala suerte de José María Pemán es que nació y murió en Cádiz. O sea, que era gaditano. Aquí mantuvo su residencia oficial, a pesar de que pudo empadronarse…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DESDE hace medio siglo, la democracia en España favorece un sistema bipartidista. Los presidentes del Gobierno han sido de UCD y PP (por un lado) y del PSOE (por el otro). En general, se solía respetar que gobernara el más votado. No obstante, a veces era necesario pactar. Gracias a…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

SEGUIMOS en plena temporada de fantasías gaditanas. Hemos empezado con las visitas virtuales al Museo del Carnaval, aunque todavía es otro museo del Ná. Ahora llega el momento Cartel. Delante de la antigua estación, ya han plantado el cartel del Mercado Gastronómico. En el mejor de los casos, no estaría inaugurado hasta la Navidad de 2018; es decir, que falta un año, si no hay retrasos. Pero, bueno, así se va creando ambiente, y a los gastrónomos les va entrando el apetito del huevo frito. Allí Renfe también puede organizar visitas, que conste. Incluso invitar al alcalde González como guía, para que diga “Aquí estará un gastrobar de una estrella Michelín”, o lo que se les ocurra. Y que cante el coro ‘La trattoria’, por ejemplo.
TODO el mundo en general esperaba que el multazo a las monjas de Santa Inés sería rápidamente anulado, después de que la Junta de Andalucía aprobó la restauración del histórico órgano. Este caso es chocante, extravagante e indignante. Por eso, más de 50.000 personas han pedido la retirada de la sanción, en la campaña participativa que se ha montado. Hasta un parvulito distingue que no hay proporcionalidad entre la infracción y la sanción. Nadie ha entendido que la Consejería de Cultura proponga un multazo de 170.000 euros. Aunque los trabajos se iniciaron sin permiso, tenían todas las garantías técnicas, con el aval de la Fundación Alquimia Musicae y de su fundador, Abraham Martínez, que dirigió los trabajos. Y si le hubieran preguntado a Maese Pérez el Organista también hubiera estado de acuerdo, o ya oirán como lo toca en la próxima Misa del Gallo.
LA Bahía de Cádiz es una de las principales zonas industriales de España. Sin embargo, tiene fama por su alto nivel de paro. Se podría suponer que se debe al declive del sector industrial. En general, no es así. Según noticias recientemente publicadas (como la del pedido del A 320neo), tiene posibilidades excelentes para los próximos años. El sector aeronáutico con Airbus y el sector naval con los astilleros de Navantia, además de la especialización de Dragados Offshore, suman un potencial muy importante. Se complementa con una industria auxiliar y con otras empresas más pequeñas que también aportan empleo, aunque en peores condiciones. En conjunto, Cádiz debería estar a la altura de otras provincias industriales de España.
A propósito de la Agencia Europea del Medicamento que ha perdido Barcelona, ¿qué hubiera pasado, en caso de ser Sevilla la candidata? Probablemente, lo mismo: que hubiera caído en la primera ronda. Entonces no hubieran culpado a Puigdemont, Junqueras y la CUP, sino que dirían que Sevilla era una mala candidata, una ciudad pequeña para esas especializaciones, y sandunguera por lo demás. Lo mismo que dijeron con los Juegos Olímpicos que perdimos. Lo mismo que callaron cuando los perdió Madrid. Lo mismo que también callaron cuando Samaranch puso todo lo que había que poner en el COI para que se los concedieran a Barcelona, en 1992, en detrimento de París.
U NA táctica habitual del equipo de Gobierno de Cádiz es montar polémicas estériles para disimular su inoperancia. Cuestiones en las que piensan que la oposición arremeterá al trapo y quedará revitalizado su izquierdismo ejemplar. Para eso Martín Vila lo tiene fácil, porque con la Memoria Histórica puede hacer algo, mientras que se lo ahorra en Urbanismo. Y, de paso, le aporta un baloncito de oxígeno al alcalde. A veces con apoyo del PSOE. Lo último es el cambio de nombre de la Avenida Ramón de Carranza, a la que quieren denominar del 4 de diciembre. Cuestión intrascendente, porque la gente ni antes le decía Avenida Ramón de Carranza, ni ahora le dirá Avenida del 4 de diciembre. En el habla popular, eso es Canalejas, un político liberal, que murió asesinado en 1912, cuando era presidente del Gobierno. Más discutible sería cambiárselo al Estadio Carranza, cuyo nombre se cita en el himno oficioso de Manolito Santander.