PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

CUANDO pasa la Cabalgata de los Reyes Magos (aunque sea a todo pasar, por el temor a la lluvia) siempre nos fijamos en los niños y en los caramelos. Era la receta legendaria que destacaba José Jesús García Díaz, cuando presidió el Ateneo: “la Cabalgata son los niños y los caramelos”. Esto se nos quedó en un modo lapidario absoluto. En los años de carrozas chungas, algunos decían que daba lo mismo, pues si la Cabalgata eran los niños y los caramelos tampoco importaba si las carrozas parecían más o menos pueblerinas. Con los años, se cuidan todos los detalles, como se ha visto en los tiempos del Centenario. Sin embargo, hay algo que también está en la esencia de la Cabalgata, pero pasa desapercibido: la soledad del rey mago.
FUE muy interesante el protocolo del palco del estadio, en la noche del Cádiz-Sevilla, de Copa del Rey. Nos sirvió para intuir lo que podría pasar en caso de que el Cádiz consiga el ascenso a Primera, toda una revelación. Para empezar, estaba presente el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que es sevillista y no lo disimula, por lo que acudió al debut de su nuevo entrenador, Vincenzo Montella. Le acompañaba el delegado del Gobierno, Antonio Sanz. Interesante también que el presidente del Cádiz, Manuel Vizcaíno, se sentó junto al presidente del Sevilla, José Castro, que es ahora el rival de su amigo José María del Nido, con el que también empezó como amigo antes de ser enemigo. Esto en el fútbol pasa mucho. Quique Pina y Juan Carlos Cordero se sentaron como a su aire, debido a los cordiales enfrentamientos.
EN Sevilla cada barrio es como otro mundo y como otra Sevilla, según las circunstancias. Ese es uno de los motivos por los que existen fuertes contrastes. Hoy, cuando llegan las cabalgatas de los Reyes Magos, lo volvemos a encontrar. Se puede afirmar que la Cabalgata del Ateneo (madre y maestra de los Reyes Magos) es la Gran Cabalgata de Toda Sevilla, Gran Parte de la Provincia y Hasta Otros Lugares de Andalucía y la Humanidad. Sin embargo, en casi todos los barrios hay un Jacinto Ilusión al que eso le parece poco.
NO es sólo una cuestión puntual de adelantar el horario, de que mañana llueva o escampe. La Cabalgata de los Reyes Magos de Cádiz padece una crisis de identidad. Ha decaído, en los últimos años, por motivaciones políticas, falta de ideas y recortes. Por supuesto, la culpa no es de la Asociación de los Reyes Magos, que ahora preside Antonio Téllez, cuyo trabajo es admirable, y que se centra en conseguir juguetes para los niños (sin duda lo más importante), además de poner los tres Reyes Magos, la Estrella, el Cartero y muchas ilusiones, con un programa de actos muy completo que va creando ambiente. Cuando llega el 5 de enero, ese esfuerzo merece la pena, aunque tropieza con la realidad de una cabalgata que no es la que se merecen los niños de Cádiz.
NO importa que estemos en un periodo de sequía. En Sevilla se mira al cielo por costumbre, cada vez que sale una procesión, aunque sea la Virgen de los Reyes el 15 de agosto. Por extensión, lo mismo se puede decir de cualquier evento o celebración, como la Cabalgata de los Reyes Magos, que está amenazada por malos pronósticos. Ante el riesgo de lluvia, se espera siempre lo mejor, aunque sea un milagro de última hora. Un arco iris que ilumine el Aljarafe. Por eso, cambiar las tradiciones se puede hacer en Alcalá de Guadaíra o en San Juan de Aznalfarache, que están ahí mismo, pero en la ciudad de Sevilla todo debe ser cuando le toca, o ya no sería lo mismo. Una cabalgata en la tarde del 4 de enero sólo sería un heraldo con carrozas.