CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

Barrio de San Vicente, señorial, que el Lunes Santo renace con tres cofradías. “Toma tu cruz y sígueme”. La cruz está presente desde que sale Vera-Cruz. Ruán negro y cielo morado para el Leño Verde.
Jesús de las Penas tiene una salida memorable. Se eleva una nube de incienso, le escoltan los naranjos, suena su marcha fúnebre, abraza una cruz que es una joya... ¿Y qué sabe nadie de las penas que se van y los dolores que cura cuando nadie lo ve? La Virgen de los Dolores es la perfección bajo palio. ¿Y cómo no acordarme de Juan Carrero Rodríguez? Lo que hoy vemos fue un milagro que se cumplió. Sus Dolores nos conmueven en ese atardecer de ensueño que se dibuja en San Vicente.
EL PRIMER CAPIROTE
Esa mano que se une a la de nuestros hijos y nuestros nietos, para acompañarlos a un templo, enlaza los eslabones del pasado con los del presente y el futuro. Yo di la mano por vez primera a mis hijos, a un nazarenito de blanco de La Cena al que también acompañaba su madre; y fui caminando junto a mi hija de negro, cuando las mujeres pudieron salir de nazarenas en el Silencio. Y se la di por vez primera a mis dos nietas y se la daré a mi nieto para salir de monaguillos en la Soledad.
Siempre recordaremos la tarde del primer capirote. Vas por las calles y miras al cielo. Caramelos, chucherías, estampitas... Una mano sostiene a la otra. Una mano tiene las huellas del tiempo marcadas por la vida y otra mano es tierna como una rosa que se abre.
EN Semana Santa se mira más al cielo. También en otros momentos nos damos cuenta de que el cielo no es un telón de fondo, y que ocurren cosas por ahí. De vez en cuando hay un eclipse total o parcial. En agosto, la gente mira las lágrimas de San Lorenzo, con la lluvia de estrellas. Pero es en Semana Santa cuando más se mira al cielo, y no sólo para ver si llueve. Incluso cuando no hay riesgo de mal tiempo se mira hacia arriba. Allí está el lugar del que vienen los milagros, y donde ocurre lo que no veremos, pero creemos que existe. Y así todas las esperanzas se trasladan al cielo.
EN la ciudad de Cádiz el Viernes de Dolores es muy de Dolores. Me refiero a que se ha convertido en el día por antonomasia de Dolores, la cofradía de la Venerable Orden Tercera de Servitas, que da culto a esta dolorosa, de delicada belleza. Ya he escrito en otras ocasiones que se trata de una singularidad gaditana. Dolores salía el Viernes Santo, que era uno de los días más completos (en cantidad y en calidad artística y devocional) de la Semana Santa gaditana. Dolores decidió pasarse al Viernes de ídem para recuperar una costumbre antigua. Es un asunto sobre el que existió cierta polémica, y ya no tiene sentido avivarla. Y es verdad que el Viernes de Dolores en Cádiz se consolida como un día especial.
ALGUNAS ideas son malas, pero las podemos convertir en buenas. Hagamos virtud de la necesidad. En estos días se habla mucho de los aranceles de Donald Trump. Este hombre es más malo que el Caifás de San Gonzalo. Siempre está enfadado el tío. Se ha peleado con el mundo. Pero esa idea de imponer aranceles a todo, puede tener su lado positivo. Ya no da tiempo para este año, pero para 2026 se le podría poner un arancel a los turistas que vengan a Sevilla en Semana Santa. Somos cariñosos, nada de xenofobia. No obstante, un arancel de 50 euros por cada turista sería estupendo para las arcas municipales.